viernes, 25 de abril de 2014

Niños en el tiempo - Ricardo Menéndez Salmón

 

Título: Niños en el tiempo 
Autor: Ricardo Menéndez Salmón 

Páginas: 221

Editorial: Seix Barral
 

Precio: 17,50 euros 

Año de edición: 2014


Hace poco leí «Medusa» de Menéndez Salmón y me gustó mucho, fué un descubrimiento. No había leído nada de este autor y me pareció un escritor muy sólido, muy maduro, potente y profundo; me quedé con ganas de leer más.

Así que me he animado con su última novela, aparecida en enero de este año, un libro muy original y sugerente, con una estructura muy peculiar. Está organizado en tres partes, que en principio parecen tres relatos independientes, pero poco a poco se van ligando, primero por el tema, relacionado con los niños y la infancia, y segundo, porque al final las tramas se anudan, se cierran y se relacionan hasta formar una historia formada por tres, digamos capítulos, enlazados entre sí.

Es un escritor fuerte, que tiene muchas cosas que decir, un submarinista que se sumerge en un tema a profundidades abisales en un batiscafo de filósofo para realizar una investigación, una exploración intuitiva que nos va contando de una manera nada farragosa, manteniendo un hilo narrativo bastante sencillo y fácil de seguir. El estilo es muy depurado, tan sintético que está plagado de frases que parecen aforismos, de esas que a veces dan ganas de subrayar.

Por ejemplo: «Porque lo terrible del azar es que tiene su lógica», «Somos payasos que bailan al borde de precipios», «De Cicerón a Marco Aurelio, hubo un momento en el que el hombre estuvo sólo. Los dioses no estaban ya y Cristo no estaba todavía».

Por otro lado, maneja un lenguaje culto, con un punto de erudición. Personalmente echaba de menos leer un libro que me obligase a consultar el dccionario alguna vez. Aquí se encuentran palabras como epítome, exordio, escriño, destazar, no muy frecuentes, cuyo significado se adivina por el contexto. Es muy de agradecer encontrarse con alguien que no utiliza las mismas doscientas palabras de siempre.

Y desde luego, es un valiente porque se atreve con temas espinosos y poco agradecidos: qué pasa en una pareja cuando se pierde un hijo, o cómo fué la infancia de Jesús. Creo que no ha sido una obra fácil de escribir, le ha llevado dos años y pico, aunque ha estado escribiendo otras cosas al mismo tiempo, pero en el esfuerzo Menéndez Salmón ha sido capaz de producir pasajes fenomenales, muy bien resueltos, como los sueños en los que se le aparece Jesús y le pregunta porqué ha decidido contar su infancia y porqué escribe; o como  la extraña y aparentemente distante relación de amistad que puede entablarse entre un viejo caballero y una embarazada.

Una obra fenomenal, que define muy bien a un autor con una personalidad muy marcada, un estilo inconfundible y una madurez envidiable. Un escritor con el que se aprende, que nos embarca en un viaje existencial que nos hace plantearnos muchas preguntas, muy sugerente. Un filósofo reconvertido en un zahorí armado con su intuición que busca significados y relaciones, y además sabe contárnoslo. 

Ricardo Menéndez Salmón (Gijón, 1971) es licenciado en filosofía por la Universidad de Oviedo. Escribe habitualmente en varios diarios («ABC», «El Confidencial», «La Nueva España»...) y revistas («El Mercurio», «Quimera», «Tiempo»...). Ha conquistado a la crítica y es uno de los escritores actuales más prestigiosos. Ha sido traducido al alemá, francés, catalán, holandés, italiano, portugués y turco, y ha recibido un buen número de premios.

Ha publicado una decena de novelas hasta ahora y fué el autor revelación del año 2007. Aquí podéis leer una entrevista muy interesante que le hizo Letralia.

 
Ricardo Menéndez Salmón

Publicado por Antonio F. Rodríguez.

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