Título: Una casa sola
Autora: Selva Almada
Páginas: 160
Editorial: Random House
Precio: 18,92 euros
Año de edición: 2026
Acaba de aparecer otra novela corta de la genial autora de esa maravilla titulada Ladrilleros, una escritora a la que admiro y que publica sus obras con cuentagotas. En esta ocasión nos ofrece una narración sorprendente y original, rompedora y que funciona muy bien: la historia de una casa contada por ella misma. Porque sí, la narradora es una casa aislada, situada en un espinar, levantada como una pared de refugio por unos peones y luego mejorada, poco a poco, hasta convertirse en una morada acogedora, algo rudimentaria y tosca, pero un buen hogar en medio del campo, bueno para lo que estilaba por aquellos lares.
Por sus muros desfilan braceros, indios, negros, fugitivos de la ley, vaqueros y cuatreros, y unos cuantos personajes que son el alma de la historia: Bruna, la vieja que cura en el bosque; el hombre sin piernas; el jefe, algo abusón y prepotente; una pareja de enamorados de pocas palabras, la Lorena y el Lucero, y el crío que tuvieron, revoltoso como ninguno. El texto sigue dos hilos narrativos: uno en presente, en el que habla la casa, ya abandonada y ruinosa, sobre sus habitantes, alguna gallina, varios perros y una galga, y sus compañeros, el Tala (un árbol) y el Mosca (un río); y otro en el que recuerda la historia de esa parejita, la Lorena y el Lucero, sus alegrías y desventuras, hasta un desenlace abierto que me ha parecido un excelente broche final.
El libro está organizado en capítulos cortos, sin título, que se leen muy cómodamente. La novela es realmente fácil de leer, a pesar de que maneja un vocabulario de argentinismos llenos de color y sabor locales. El significado se adivina en la mayoría de los casos por el contexto, salvo unas pocas excepciones, como tobiano (caballo con manchas, la las patas blancas y la cabeza oscura), saltona (la langosta), banquina (arcén), bagual (potro sin domar), colimba (servicio militar obligatorio) o ipomea (campanilla morada). La narración está punteada de adivinanzas tradicionales de por allá, que plantea uno de los mozos y el conjunto está empapado de cultural local. Almada consigue transportarnos y sumergirnos en las tradiciones y el mundo rural argentino.
En fin, una novela extraordinaria, una fábula tierna y violenta sobre la vida de una casa en medio del campo, que lleva diez años deshabitada, y las personas que han vivido allí. Una obra escrita con una prosa minuciosa, precisa y delicada al mismo tiempo, costumbrista y penetrante, muy visual, sensual y cinematográfica. Nadie retrata el mundo rural, con su rudeza y su ternura, con su gramática parda y sus personajes frágiles como Selva Almada. Excelente lectura.
Selva Almada (Entre Ríos,
1973), escritora y poeta argentina, nacida en en un pueblo chiquito de Entre Ríos, la mesopotamia argentina, una zona fértil entre los ríos Paraná y Uruguay. Estudió en la Universidad Nacional de entre Ríos en la capital de provincia, Paraná y pronto se convirtió en una lectora voraz y una escritora imparable.
Consiguió una beca del Fondo Nacional de las Artes de Argentina para escribir sobre el feminicidio adolescente. El resultado fue su estudio-novela «Chicas muertas» (2013). Ha escrito hasta ahora tres novelas y éste es su quinto libro de relatos. Dirige talleres literarios de lectura, escritura y reflexión en el interior del país y en la ciudad de Buenos Aires. Ella misma dice ser una chica de provincias y que el territorio de sus novelas es rural. Un soplo de aire fresco y auténtico en la narrativa actual. En este enlace podéis leer una entrevista muy completa.
Consiguió una beca del Fondo Nacional de las Artes de Argentina para escribir sobre el feminicidio adolescente. El resultado fue su estudio-novela «Chicas muertas» (2013). Ha escrito hasta ahora tres novelas y éste es su quinto libro de relatos. Dirige talleres literarios de lectura, escritura y reflexión en el interior del país y en la ciudad de Buenos Aires. Ella misma dice ser una chica de provincias y que el territorio de sus novelas es rural. Un soplo de aire fresco y auténtico en la narrativa actual. En este enlace podéis leer una entrevista muy completa.
Publicado por Antonio F. Rodríguez.


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