Título: Ardor en la sangre
Autora: Irène Némirovsky
Páginas: 194
Editorial: RBA
Precio: 9,90 euros
Año de edición: 2026
Hoy tenemos aquí otra deliciosa novelita de esa gran escritora que me tiene subyugado, como a tantos otros lectores, desde que leí la Suite francesa. En este caso, se trata también de una novela inédita hasta 2005, cuyo manuscrito ha dormido en el sueño del olvido durante años entre los papeles del editor de Némirovsky, hasta que los biógrafos de la escritora lo descubrieron por casualidad. Una nueva novela que sale a la luz, una de las últimas que escribió esta mujer excepcional, acabada en 1941, cuando la Alemania nazi inició la invasión de la Unión Soviética y un año antes de su trágica muerte en Auschwitz.
En ella, el narrador es un viejo pobre, soltero y solitario vegeta en una antigua casa de labranza, apodado Silvio porque en el pasado su bigote le recordaba a una mujer a un gondolero veneciano con ese nombre. Sin embargo ahora, nuestro hombre vive una vida sin alicientes y nos cuenta la historia de los vecinos de las fincas que rodean la suya. Nos habla de matrimonios de convivencia, de ancianos que se casan con jovencitas encantadoras, deseosas de salir de la casa de sus padres a cualquier precio, de amoríos y traiciones, de lealtades y romances, de algún que otro escándalo y de una muerte misteriosa, en una trepidante trama que se remata con una cadena de sorpresas y un desenlace totalmente inesperado para el lector, que cierra de manera brillante un texto estupendamente bien escrito.
Las frases tienen cadencia y musicalidad, las descripciones son rápidas y eficaces, el texto nos envuelve y estimula nuestra imaginación, llenándola de imágenes, en una novela muy cinematográfica, que está pidiendo ser llevada a la gran pantalla. Los diálogos son agudos, las situaciones se desarrollan con una lógica implacable y los personajes están caracterizados psicológicamente en profundidad. La autora tuvo que huir de París ante la situación creada por las leyes antisemitas de régimen de Vichy llevando una estrella amarilla cosida en el abrigo. Se refugió temporalmente con sus hijas en Issy-l'Évêque, un pueblecito de la Borgoña, cuya vida provinciana y a la antigua reflejó con riqueza de detalles en este texto.
La obra está cuajada de frases memorables, algunas sacadas de las frases tradicionales de la cultura rural francesa: «Los días se arrastran y los años vuelan», «Tanto da que te ahorquen por un cordero que por un carnero», «No sé si el ser humano construye su destino, pero lo que es seguro es que la vida que vive acaba transformándolo», «El modo en que un hombre bebe cuando está solo revela, sin saberlo, el fondo mismo de su alma», «... ese sonido de la fruta madura que se desprende del árbol y cae suavemente en la hierba me proporciona una suerte de felicidad», «¿Quién conoce a la mujer verdadera?¿El amante o el marido?», «Pero he vivido lo suficiente para saber que no existen los corazones sencillos».
Una novela brillante, bellamente escrita y con una trama muy interesante, que atrapa al lector y juega con sus impresiones como un gato con un ratón. Una descripción excelente, colorida y detallada de la vida en al campo francés, escrita por una autora dotada de una capacidad de observación y penetración asombrosas. Un texto escrito con mano maestra, atractivo y con un embrujo muy especial, que renueva las novelas decimonónicas de amor galante. Una maravilla, una joya.
Irène Némirovsky, escritora de origen judío e hija de un importante banquero, nació en Kiev en 1903. Fue educada por una institutriz francesa y además de ruso y francés, hablaba polaco, inglés, finés, yiddish y ¡vasco! En 1918 toda la familia tuvo que huir de la revolución rusa, vivieron un año en Finlandia y acabaron por establecerse en París. Irène estudió en La Sorbona,
se casó, tuvo dos hijas y llegó a ser una escritora de cierto éxito. Su
petición para obtener la nacionalidad francesa fue rechazada en 1938
por el clima de antisemitismo existente en toda Europa.
La autora fue deportada y murió en Auschwitz en 1942. Entregó un manuscrito en una agenda repleta de renglones de menuda letra a su hija Denise, que consiguió escapar con su hermana y una institutriz. Creyendo que era un diario triste, Denise no lo leyó hasta que pasaron casi 50 años, cuando descubrió que era una novela inacabada, nada más y nada menos que «Suite francesa», un libro que se ha editó por primera vez en el 2004, tuvo un éxito inmediato y enorme, y ha supuesto la vuelta a la actualidad de una escritora extraordinaria que no merecía haber sido olvidada.
La autora fue deportada y murió en Auschwitz en 1942. Entregó un manuscrito en una agenda repleta de renglones de menuda letra a su hija Denise, que consiguió escapar con su hermana y una institutriz. Creyendo que era un diario triste, Denise no lo leyó hasta que pasaron casi 50 años, cuando descubrió que era una novela inacabada, nada más y nada menos que «Suite francesa», un libro que se ha editó por primera vez en el 2004, tuvo un éxito inmediato y enorme, y ha supuesto la vuelta a la actualidad de una escritora extraordinaria que no merecía haber sido olvidada.
Publicado por Antonio F. Rodríguez.


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