Título: El libro de la señorita Buncle
Autora: D. E. Stevenson
Páginas: 384
Editorial: Alba
Precio: 22 euros
Año de edición: 2012
En un apacible pueblecito de la campiña inglesa donde todos se conocen, una afable vecina, la señorita Buncle, decide escribir una novela sobre sus vecinos para matar el aburrimiento. Los retrata sin piedad, con mucha ironía y no escatima detalles que normalmente se mantienen ocultos, o al menos eso creen sus protagonistas. Para evitar problemas, forma el libro con el original seudónimo de John Smith (¿de qué me suena ese nombre?) y escamotea los nombres de los personajes, aunque sin demasiada habilidad, porque el coronel Watherhead se transforma en el comandante Watherfoot, el doctor Walker en el doctor Ryder, la señora Dick es la señora Turpin, la señora Goldsmith (orfebre) se convierte en la señora Silver (plata)... y el pueblo de Silverstream (arroyo de plata) pasa a llamarse Copperfield (campo de cobre). Naturalmente, cuando los vecinos leen el libro y ven aireados sus secretos más íntimos montan en cólera y deciden dar un buen escarmiento a quien creen que es la autora de la novela.
Ese es el estimulante planteamiento de esta obra aparecida en 1934, un texto divertido, ligero, cómico, ingenioso y algo malévolo, que critica sin reparos la hipocresía y las convenciones sociales de una pequeña localidad —«...
un pueblo que se da mucha importancia, pero que es puro engreimiento,
petulancia, convencionalismo y satisfacción de sí mismo»— y explota con habilidad la idea de partida en el contexto de las novelas románticas, porque aquí hay varias historias de amor y una sonada boda final. Una novela amable que parece mentira que haya permanecido inédita en nuestro país hasta que la editorial Alba ha decidido ponerla en circulación en su colección Rara Avis . La idea motriz de esta historia se le ocurrió a la autora cuando en el autobús oyó a una mujer que le decía a otra: «En el pueblo, todos lo saben todo sobre todos».
No faltan los toques de ironía: «Nadie es divertido sin dinero», «Recomendaríamos a John Smith que se fijara en la vida real con sus propios ojos antes de ponerse a escribir sobre ella», «Como era hombre, no tenía la menor idea de a qué se debía el cambio radical de la señorita Buncle, por supuesto». El estilo es ágil y la autora maneja con soltura un buen grupo de personajes, cada uno acompañado de su carácter y arrastrando una historia personal. En fin, una novela basada en una idea feliz, agradable, que se lee con una sonrisa y que deja un buen recuerdo.
La impecable traducción del original en inglés es de la leonesa Concha Cardeñoso Sáenz de Miera, ganadora del XIII Premio de
Traducción Esther Benítez en 2018 y brillante traductora de Hamnet de Maggie O'Farrell. En este enlace se pueden leer las primeras páginas de esta novela de D. E. Stevenson.
Dorothy Emily Stevenson (Edimburgo, 1892-1973) fue una prolífica escritora británica de novelas románticas. Era hija del ingeniero y diseñador de faros David Alan Stevenson, primo del escritor Robert Louis Stevenson, de ahí la coincidencia del apellido.
Fue educada en casa con una institutriz y a los 8 años empezó a escribir en secreto, porque tanto sus padres como su mentora no aprobaban su afición a la literatura. Aquel era un hogar de ciencias. Intentó matricularse en la universidad, pero su padre se lo impidió, porque no quería que hubiese en su familia ninguna mujer con un título académico. Fue autodidacta a la fuerza. Se caso a los 24 años con un capitán del Regimiento de Gurkhas y tuvo 4 hijos.
Publicó su primera novela a los 40 años, en la que describía la vida de una mujer casada con un militar británico basándose en su propio diario. Dio a la imprenta un total de 45 novelas en vida y 5 más de manera póstuma. Todas ellas fueron auténticos superventas, con tiradas de 7 millones de ejemplares y traducciones a varios idiomas. Está enterrada en el cementerio de Edimburgo junto a su esposo.
Publicado por Antonio F. Rodríguez.


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