
Título: Después de Eternidad
Autor: Maxim Ósipov
Páginas: 296
Editorial: Libros del Asteroide
Precio: 22,95 euros
Año de edición: 2026
A mi amigo Javier Sánchez
Este libro, tan ruso, tierno y representativo, se compone de seis relatos largos, de unas 40 o 50 páginas cada uno, que reflejan perfectamente y en detalle la actualidad sociológica y cultural del país más grande del mundo, Rusia, contada por uno de los autores en ejercicio de ese país más valorados en este momento. Son historias llenas de capacidad de observación, humor y compasión, que retratan una realidad bastante desconocida por estos lares, que supera los tópicos al uso y nos transporta a ese país, que imaginamos sobre todo, sumergido en el frío y el vodka.
A partir de historias cotidianas y aparentemente menores, de personajes de la calle, nos describe la Rusia actual, el régimen de Putin y cómo afecta la guerra de Ucrania a los rusos de a pie. Siguiendo la mejor tradición chejoviana, con una vuelta de tuerca hacia lo barroco y alambicado, estás páginas consiguen ser universales a fuerza de describir lo local con penetración y mucho oficio. El cóctel está compuesto de cantidades generosas de bondad, compasión, nostalgia, desencanto, crítica, ironía, humor sutil y una mirada llena de humanidad que lo registra todo con serenidad y la fidelidad de un reportero emocional.
La historia de un pequeño teatro rural, situado más allá del Círculo Polar, en un pueblo que acaba siendo la diana de una prueba de lanzamiento de misiles; un torneo de ajedrez para mayores, en el que brilla un misterioso jugador ruso de oscuro pasado; una divertida boda de matemáticos, plagada de chistes, bromas y juegos de palabras; la aventura de recibir una invitación para el funeral de la madre de un compañero de trabajo judío; un taxista clandestino armenio que salva a una chica, y la pesadilla recurrente de un especialista en lenguas antiguas que acaba emigrando para escapar de su propio infierno. Esas son las historias, extrañas y aparentemente rebuscadas, que ha elegido Ósipov para retratar una realidad extraña y aparentemente rebuscada.
No faltan las frases memorables, que nos acompañas después de haber cerrado el libro: «¿Qué cómo me encuentro? Pues como corresponde a alguien de mi edad y mi clase social», «Hasta la comida pierde sabor cuando no ves lo que comes», «Después de todo, se me ha concedido ver un pedacito de mundo, ¡un pedacito propio!, y durante bastante tiempo», «Cuando emigras, pierdes no solo la patria, sino también el extranjero», «La vida es como una rima, nunca sabes a dónde lleva», «La moderación es el mejor banquete», «Hace unos años, los rusos vendieron su política exterior por una suma que era un millón de veces menor que lo que estábamos dispuestos a darles», «La vida, como afirman quienes la conocen, se compone de trabajo, descanso y amor», «El doctor ha dicho que esto se irá solo, como la democracia», «La casualidad no existe, solo existe lo impredecible», «Así es Moscú en los años noventa: uno de cada dos automóviles es un taxi».
El autor juega además a incrustar en el texto citas famosas de grandes autores rusos, Como Pushkin, Chéjov o Lérmontov, oportunamente señaladas con notas del traductor.
En fin, un volumen interesantísimo, que nos trae hasta casa una realidad desconocida y extremadamente curiosa. Unos relatos llenos de humanidad sobre una sociedad que se deshumaniza poco a poco. Una obra estupenda, original y escrita con mucho oficio. Muy recomendable.
Maxim Ósipov (Moscú,
1963) es un cardiólogo y escritor ruso, que sigue la tradición de otros
médicos soviéticos convertidos en grandes escritores, como Chéjov o Bulgákov. Estudió en la Universidad Nacional de Investigación Médica Pironov y en la Universidad de California en San Francisco. Ha ejercido la medicina en Moscú,
es coautor de un texto sobre Medicina Quirúrgica y ha fundado la
editorial Practica, especializada en medicina, música y teología.
Hace algún tiempo se instaló en Tarusa, una ciudad 140 kilómetros al sur de la capital rusa, donde practica la medicina, ha fundado una ONG
y escribe. Empezó a escribir en 2007 un diario íntimo y personal sobre
sus experiencias en esa ciudad. Desde entonces, ha publicado seis
volúmenes de relatos y pequeños ensayos que han tenido una gran acogida y
han sido traducidos a 18 idiomas. También es autor de varias obras de
teatro. Dice que, en su país, todo el poder está en manos de la policía
secreta y que, aunque se nota la sombra de la censura, todavía no ha
afectado apenas a la literatura.
Publicado por Antonio F. Rodríguez.
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