Título: La dama de la furgoneta
Autor: Alan Bennett
Páginas: 96
Editorial: Anagrama
Precio: 17,90 euros
Año de edición: 2009
En 1971, el escritor y guionista británico Alan Bennett conoció a una dama entrada en años que vivía en una furgoneta amarilla delante de su casa. Tenía una presencia imponente con su 1,80 m de estatura y se dedicaba a los más variados menesteres, como vender lápices o sus octavillas manuscritas. De vez en cuando le daba una capa adicional de pintura a su coche-hogar, de manera que parecía cubierta de una especie de engrudo color limón. Un buen día la policía comenzó a darle problemas por vivir en la calle, al bueno de Bennet le dio pena y la invitó a instalarse con su furgoneta en su jardín. Lo que parecía una solución provisional se prolongó durante 15 años, hasta el fallecimiento de la pobre anciana.
Este libro es la crónica de esa relación, una convivencia cercana, pero a la vez a cierta distancia, en la que nuestro amable anfitrión se dio cuenta de hasta qué punto la señora tenía un carácter indomable y difícil. Era una dama excéntrica e imprevisible, que podía ser amabilísima ante una situación complicada o una furia desbocada ante cualquier nimiedad. Tenía aires de gran señora, escribía cartas a personalidades famosas, mandó callar a Vincent Price durante una velada porque no le dejaba dormir —el genio del terror asustado por una ancianita—, fundó un partido político, puso en circulación dos coches, un par de sillas de ruedas y varios cochecitos de bebé... en fin, una mujer atrabiliaria y con un carácter de mucho cuidado.
Curiosamente, después de la muerte de su peculiar vecina, el autor pudo averiguar muchos más detalles sobre su vida de los que conocía cuando vivía: había sido novicia durante un tiempo, pero su carácter difícil lo había estropeado todo; condujo ambulancias durante la Segunda Guerra Mundial y sobrevivió por los pelos a la explosión de una bomba; perdió a su prometido en la guerra,y parece que eso la desquició definitivamente, y estuvo varias temporadas en instituciones psiquiátricas. En fin, que su vida nunca fue muy convencional que digamos.
El texto está basado en los diarios del autor y rezuma comedia por los cuatro costados. La buena mujer le proponía a Bennett proyectos para la televisión cada semana, todos basados en ella misma y su vida. Cómo sería esa relación que el autor declara solemnemente: «Rara vez podías hacerle un favor sin que se te pasara por la cabeza la idea de estrangularla».
En fin, un libro divertido, interesante y peculiar como pocos, escrito con aire de comedia, sobre hechos cotidianos y a la vez, extraordinarios. El hipnótico retrato de una mujer marginada con un espíritu indomable y poco amante de las convenciones sociales. Una obra sencilla y deliciosa, muy apropiada para descansar de lecturas más profundas y farragosas.
Hay una versión cinematográfica de este libro, dirigida en 2015 por el británico Nicholas Hytner y protagonizada por la inefable Maggie Smith, en un papel tan memorable que le valió el BAFTA y el Globo de Oro 2016 a la mejor actriz. La traducción es del bilbaíno Jaime Zulaika, un politraductor que ya ha traducido otras obras de Bennett.
Alan Bennett (Leeds, 1934) es un actor, dramaturgo y novelista británico. Hijo de un carnicero, consiguió una beca para estudiar en la Universidad de Oxford
y se licenció en Historia con notas excelentes. Fue profesor de
Historia Medieval durante unos años, hasta que decidió que lo suyo era
el teatro.
Mientras estudiaba, actuó en varias obras y a los 26 años tuvo una actuación muy exitosa, junto a Dudley Moore, en el Festival de Edimburgo. A los 34 años estrenó su primera obra, a la que siguieron muchas otras obras de televisión, teatro y radio, con guiones, cuentos,
novelas y muchas
apariciones como actor. Empezó a escribir prosa. Ha ganado seis Premios Tony y tres Premios Laurence Olivier con la obra The History Boys, además de una larga lista de premios de narrativa, teatro y televisión.
Publicado por Antonio F. Rodríguez.



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