viernes, 9 de octubre de 2020

La edad de la inocencia - Edith Wharton

  

Título: La edad de la inocencia                                                                                        Autora: Edith Wharton

Páginas: 400

Editorial: Alianza
 
Precio: 11,50 euros  

Año de edición: 2020

Con esta novela, que probablemente es su obra maestra, Edith Wharton ganó en 1921 el Premio Pulitzer. Era la primera mujer que lo ganaba y fué pionera también en otras cosas, como en ser la primera fémina medalla de oro del National Institute of Arts and Letters y también la primera en ser nombrada doctor honoris causa por la Universidad de Yale.

Nada más aparecer en 1920, primero como folletín en la revista mensual Pictorial Review y después como libro, tanto en Nueva York como en Londres, tuvo una excelente acogida y rápidamente se convirtió en un superventas. Wharton tenía 58 años y estaba en plena madurez creativa. En 1928 fué adaptada al teatro y hay tres versiones cinematográficas, la película muda de 1924, dirigida por Wesley Ruggles, la cinta de 1934 dirigida por Philip Moeller y la fastuosa versión de Martin Scorsese (1993), una verdadera obra de arte.

 
Los tres actores principales de la película de Scorsese: Michelle Pfeiffer, Daniel Day-Lewis y Winona Ryder

La novela retrata con todo lujo de detalles la clase alta de la sociedad neoyorkina de 1870. un mundo educado y amable, pero condenado a desaparecer rápidamente, socialmente muy reglamentado mediante multitud de reglas no escritas, sus costumbres y su moralidad, y dirigida por unos pocos árbitros de lo apropiado y aceptable. La descripción de los salones y las casas es prodigiosa, los personajes esta bien caracterizados y tienen relieve psicológico, y los deliciosos diálogos retratan a la perfección qué cosas se consideraban políticamente correctas y cuáles, no.
 
En esa sociedad, se prometen en matrimonio Newland Archer, un joven sensible, encantador y algo tímido, y May Welland, una adolescente que parece una mosquita muerta, pero capaz de manipular a su antojo a quienes la rodean. Entonces llega Madame Olenska, una seductora mujer de mundo, con un turbulento pasado, que cae como un aerolito en un mundo cuyas reglas no conoce. El argumento es complejo y lleno de matices, una trama magnífica que no desmerece del resto de elementos.

Varios temas, todos de interés, se tratan aquí: la fuerza opresiva de las convenciones sociales, que a veces cierran todas las posibilidades de alcanzar la felicidad; el conflicto entre las familias ricas de toda la vida y los nuevos ricos; la superficialidad de los que viven solo pendientes de estar a la moda en todo; el ansia de algnos por ser aceptados por los de su clase, y ¡cómo no! el contraste entre varias formas muy diferentes de entender el amor.

Además del valor histórico y social de la obra, estamos ante una novela psicológica, en la que se trasluce perfectamente el interior de los protagonistas, lo que piensan, desean, sienten y experimentan. Es una novela deliciosa, profunda en el contenido y escrita con un estilo espléndido, que se despliega y funciona con la armonía de un motor Rolls-Royce.

Una obra maestra, un verdadero clásico del siglo XX, una novela redonda, apasionante y llena de interés, que se lee casi de corrido a pesar de su extensión. Al final, lo único que uno siente es que se acabe tan pronto. Es un valor seguro.
 
Edith Wharton (Nueva York,1862-1937) nació en una familia de la alta sociedad neoyorquina. Parece que ya gustaba de contar historias antes de saber leer. En cuanto aprendió a escribir, se dedicó a garrapatear cuentos en los papeles de los envoltorios que llegaban a su casa. Fué una lectora omnívora y voraz. Se casó a los 23 años tal y como se esperaba de una señorita bien, pero el matrimonio no funcionó demasiado bien y acabó divorciándose ante las repetidas infidelidades de su marido.

Aunque escribía desde muy joven y fueron apareciendo algunos poemas y relatos suyos en revistas literarias, no publicó su primera novela hasta los 31 años y no consiguió un éxito claro hasta 1905, cuando «La casa de la alegría» se convirtió en un bombazo. Viajó por toda Europa, estuvo en España e hizo el Camino de Santiago.

Fué una mujer bisexual, bastante libre, que tuvo algunos romances apasionados con hombres y mujeres. Mantuvo una profunda relación intelectual con Walter Berry, que la apoyó y ayudo mucho en su carrera como escritora. Discípula de Henry James, admirada por Joyce, el tema principal de su obra son los afectos y el amor en la alta clase de su ciudad, con sus prejuicios, sus limitaciones y su hipocresía.

Edith Wharton

Publicado por Antonio F. Rodríguez.

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