viernes, 16 de enero de 2026

La pregunta 7 - Richard Flanagan

Título: La pregunta 7
Autor: Richard Flanagan
 
Páginas: 296
 
Editorial: Libros del Asteroide
 
Precio: 20,95 euros 
 
Año de edición: 2025

La pregunta 7 es un libro en principio desconcertante. Richard Flanagan, su autor, lo considera una declaración de amor a su familia y a Tasmania, la mítica isla que le vio nacer. Flanagan estuvo a punto de morir ahogado cuando tenía 21 años. Navegaba en un kayak por un río revuelto. De repente, zozobró. Todo fue a cámara lenta. Lograron rescatarlo. En el remolino de la muerte, más allá que acá, Flanagan sintió que se iba, que abandonaba este mundo, que el fragor de las aguas le arrastraba al abismo. Su supervivencia le permitió entender el valor de los pequeños gestos altruistas. Durante el accidente unos desconocidos pelearon por rescatarlo. Por esa razón se salvó.  

La vida está hecha de casualidades que significan vivir o morir. En 1945 el padre de Richard Flanagan era un exhausto prisionero de guerra australiano que agonizaba en una mina japonesa. Si los norteamericanos llegan a desembarcar en Japón, el destino de los prisioneros hubiera sido la muerte. Pero una mañana serena de verano, suspendida de un paracaídas, una bomba cayó suavemente sobre la ciudad de Hiroshima. Un inmenso fogonazo. Decenas de miles de vidas quedaron convertidas en un fino polvillo gris. Japón tiró la toalla. El padre de Flanagan se salvó. Así son las cosas. El recuerdo lacerante del martirio del padre siempre obsesionó a su hijo. Viaja al país del sol naciente. Intenta entender el porqué de la crueldad humana. Pero el tiempo corre, la memoria se inventa y se pasa página. Flanagan, sin embargo, advierte que el pasado no pasa. Es, fue y será eternamente. Para siempre. 

Tierra calcinada en Japón. Flanagan recuerda que H. G. Wells pronosticó la fisión nuclear en una novela mediocre publicada en 1912. En el libro se hablaba de unas bombas que aniquilarían el mundo. Wells, el caballero inglés de apariencia adormilada, fue el gran profeta del terror que se acercaba. Antes de 1914 el mundo era todavía joven y optimista, así que sus vaticinios fueron considerados como ficción científica. Pero la ciencia avanzó tan rápido que superó a la ficción y el propio Wells quedó aterrado con el apocalipsis de 1945. La escritura se nutre de la vida. También puede anunciar el fin de toda vida. Cuando el cretino de Harry S. Truman, aquel mequetrefe de traje claro, gafitas y pajarita, con aspecto de tendero del medio oeste, ordenó tirar la bomba atómica, no se preocupó demasiado por la trascendencia de su decisión. Consideraba simplemente que la bomba atómica era una bomba más grande que las otras. Confundía cantidad con calidad. A partir de ese momento fue posible arrancar la vida de cuajo. Hasta los mismos cimientos. 

Pese a todo, la vida, como el remolino de agua que estuvo a punto de tragarse para siempre a Richard Flanagan, sigue dando vueltas. Hiroshima fue arrasada, pero renació de sus cenizas, mientras las almas de miles de sus habitantes asesinados siguen flotando eternamente en el azul inmaculado del cielo, que parece pintado por un artista del país. Del genocidio de Hiroshima pasamos al genocidio de Tasmania. De esa isla son oriundos los Flanagan. El padre sobrevivió gracias al holocausto de Hiroshima. Tasmania tiene su propia historia de genocidio y esclavitud. En su origen, fue un presidio al aire libre. Además, los ingleses emprendieron el exterminio de la población aborigen hasta que solo quedaron unos cientos de supervivientes. La familia Flanagan era numerosa, humilde y mestiza. Cuando Richard estudió en Oxford sufrió la odiosa condescendencia de los británicos. 

Mezcla peculiar de autobiografía, historia familiar y memoria personal de los desastres del siglo XX, La pregunta 7 atrae gracias a su sinceridad. En realidad, se trata de un libro de historia íntima que enlaza con la historia grande, la de los discursos. El autor quiere comprender el comportamiento de sus progenitores indagando en sus orígenes. La madre, estruendosa, trabajadora y algo violenta a veces. El padre, el maestro, un hombre reservado, distante, poco comunicativo. Tasmania es el epicentro de la vida de los Flanagan. En esa isla, que aparentemente perdió el alma cuando liquidaron a su población originaria, están las raíces del autor. Unas raíces tan profundas que alcanzan otras partes del mundo, porque los hombres dependen unos de otros hasta el sacrificio. La existencia es, ha sido y será. El remolino de la vida y la muerte nunca cesa. Se llama devenir: pasado, presente y futuro. Libro valioso, digno de una atenta lectura.   

Richard Flanagan

Richard Flanagan (1961) es un novelista australiano originario de Tasmania. Su familia era humilde. Fue un estudiante brillante de literatura y recibió una beca para hacer el posgrado en la Universidad de Oxford. Ha escrito guiones, ensayos, artículos y dirigido una película. Pero le han dado justa fama sus novelas. En 2014 ganó el prestigioso Premio Booker por El camino estrecho al bosque profundo. Flanagan ha dicho que se puso a escribir La pregunta 7 porque le diagnosticaron erróneamente una demencia precoz y quiso pasar revista a sus vivencias antes del fin. Sigue viviendo en Tasmania

Publicado por Alberto. 

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