lunes, 7 de agosto de 2017

La malcasada - Carmen de Burgos


Título: La malcasada
Autora: Carmen de Burgos

Páginas: 253

Editorial: Reacimiento

Precio: 17,90 euros 

Año de edición: 2016

Pues resulta que la ediorial Renacimiento, que cada vez me gusta más, ha reeditado esta novela publicada en 1923 por la periodista Carmen de Burgos, otra estupenda escritora injustamente olvidada.

Es una novela espléndida, que retrata la opresivamente machista sociedad y cultura almerienses en los años 20 a través de la historia de una pobre chica, sensible y bella, llamada no en vano Dolores, que cambia la opresión en casa de sus padres por la de un marido que la maltrata psicológicamente, la domina y trata de cortarle las alas a diario. La historia no acaba bien, como es natural y la peripecia de la protagonista (chica interesante que se asfixia en sociedad patriarcal, busca la libertad) me resulta mucho más interesante como punto de partida que la de las madames Bovary clásicas (chica burguesa aburrida busca aventuras).

Como telón de fondo, se describe una sociedad estratificada y con reglas estereotipadas y rígidas, en las que el hombre campa por sus respetos mientras la mujer se queda en casa. Y se retrata una Andalucía atrasada y tradicional («la tierra de la legaña y el esparto», «Los políticos se dividían en tres clases: caciques, parásitos y matones»), heredera directa del machismo árabe y el serallo, animada por una galería de personajes que cuesta olvidar: las niñas de diez arrobas, la tía Pepita, el mejor amigo de la familia, las vecinas...

La crónica de la política abyecta y pervertida resulta casi premonitoria y la descripción del machismo cerril es tremenda («Mi marido no me quiere ¡Hace ya cerca de dos meses que ni siquiera me pega!», «La mujer casada, dos bocados y dejarla»).

Una historia de una mujer bella, triste y sensual, que se marchita en una sociedad de provincias casi medieval en la que reina el hombre y los prejuicios más acendrados. El lenguaje es modernista, brillante y sonoro, con una riqueza de vocabulario que sirve para evocar la fragancia de los jazmines, la belleza de los atardeceres andaluces, cómo era una procesión de Semana Santa, las guerras de cometas y las peleas de gallos.

El estilo es muy bueno y esta autora parece una mezcla de la Pardo Bazán y Galdós, con algo de Clarín y Gabriel Miró; una curiosa mezcla de realismo y modernismo que resulta enormemente atractiva. He disfrutado mucho con este libro. 

Una novela excelente, de muchísimo nivel, que parece mentira que no sea más conocida y leída. Y una escritora que maneja el lenguaje con maestría y sabe narrar con soltura para dejarnos esta estupenda novela de ideas. Muy recomendable.

Carmen de Burgos escribiendo, en una pose muy natural

Carmen de Burgos (Almería, 1867-1932), hija del vicecónsul de Portugal en Almería, que poseía tierras, minas y el cortijo La Unión, creció en Rodalquiar (Níjar). A los dieciséis años se casó con un periodista doce años mayor que ella, un vividor que no tardó mucho en engañarla. Carmen llevó una vida muy independiente y acabó separándose. 

Estudió Magisterio y obtuvo una plaza de profesora en la Escuela Normal de Maestras de Guadalajara. Colaboró publicando artículos y crónicas primero en «El Globo» y luego en «El Dario Universal», con el seudónimo de Colombine y defendiendo los derechos de la mujer con textos como «La mujer y el sufragio» o «La inspección de las fábricas obreras».

Fué la primera mujer reconocida en España como periodista profesional, un activista que hizo campaña a favor del divorcio y del sufragio femenino. Se ganó la admiración de Giner de los Ríos y de Blasco Ibáñez, con el que se dice que tuvo una aventura.

Consiguió una beca para estudiar los métodos de enseñanza en otros países y estuvo viajando durante un año por Italia, Francia y Mónaco. Fundó una tertulia literaria que se hizo famosa, «La Tertulia modernista», donde conoció a un Ramón Gómez de la Serna de dieciocho años, del que se enamoró y con el que mantuvo una intensa relación amorosa y literaria durante veinte años.

Fué una activista y una pensadora, que se relacionó con Gregorio Marañón, Galdós, Blasco Ibáñez, Cansinos Assens, Juan Ramón Jiménez y toda la clase intelectual de aquellos años. Una pionera del feminismo que creía en la libertad y el goce de vivir. Nos dejó una veintena de ensayos, once novelas, relatos y una larga lista de traducciones, obras prohibidas durante el franquismo y hoy lamentablemente olvidadas.


Carmen de Burgos

Publicado por Antonio F. Rodríguez.

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