domingo, 18 de agosto de 2013

Ochomiles literarios

El K2 (8611 m), situado entre Pakistán y China, el pico más difícil

¿Nunca os habéis enfrentado a un libro que queréis leer y os ha costado realmente un triunfo coronarlo?

A veces nos encontramos con esas obras que, por un lado, deseamos leer a toda costa, por el prestigio que tienen, como el Ulises de Joyce, porque nos las han recomendado, o porque la estamos disfrutando de verdad, como por ejemplo «A la búsqueda del tiempo perdido» de Proust, y por otro lado nos cuesta un esfuerzo extraordinario el acabarlas. Suponen un auténtico reto para nuestra capacidad de concentración, para nuestra tenacidad. Son los ochomiles literarios, libros largos, difíciles y al mismo tiempo, que valen la pena.

Las páginas se alaaargan, los renglones se empinan cada vez más, nos falta el oxígeno y las fuerzas flaquean. A veces encontramos un refugio, un párrafo más agradable o un pasaje con diálogos interesantes. Cualquier apoyo nos vale, incluso el aliciente de acabar un capítulo. Varias veces sentimos la tentación de rendirnos, de abandonar la lectura y coger cualquier superventas facilón para resarcirnos. Pero el auténtico devoralibros, el tragapáginas comerrenglones no se arredra ante nada y, por fuerte que sea la ventisca y dura la ascensión, seguirá hasta el final.

En esos textos nos enfrentamos a nuestros propios límites como lectores y, si los superamos, salimos reforzados y preparados para tragarnos cualquier cosa. Algunos temas, como la Filosofía o la Economía, están plagados de cohomiles para el común de los mortales, por lo que casi es mejor pararse a pensar sólo en las novelas más largas de nuestra vida.

Así que un ochomil literario sería un libro de difícil lectura, en el que tenemos que hacer un esfuerzo extraordinario para acabarlo. Debe tener además una longitud considerable, al menos unas 600 páginas, y debe cumplir una última condición: que nos guste, que valga la pena el esfuerzo, que tenga calidad literaria. Una guía telefónica no vale.

Una lista de ochomiles literarios es algo muy personal, el que un mamotreto de cuidado sea además bueno e interesante es algo bastante subjetivo, pero aquí os dejo la mía por si sirve de algo:

1) «Historia de Genji» Murasaki Shikibu (1369 pág.)

2) «Jin Ping Mei» El erudito de las carcajadas (2800 pág.)

3) «A la búsqueda del tiempo perdido» Marcel Proust (3776 pág.)

4) «Ulises» James Joyce (1104 pág.)

5) «Paradiso» José Lezama Lima (656 pág.)

6) «Antagonía» Luis Goytisolo (1324 pág.)

7) «El señor de los anillos» J. R. R. Tolkien (1632 pág.)

8) «La vida instrucciones de uso» Georges Perec (640 pág.)

9) «Los miserables» Víctor Hugo (1566 pág.)

10) «El conde de Montecristo» Alejandro Dumas (1114 pág.)

11) «Guerra y paz» Leon Tolstoi (1824 pág.)

12) «La montaña mágica» Thomas Mann (1056 pág.)

13) «Rayuela» Julio Cortázar (632 pág.)

14) «Q» Luther Blisset (784 pág.)
15) «Finnegans Wake» James Joyce (640 pág.)


El número de páginas es el de la edición más estándar que conozco y es una cifra meramente orientativa, porque depende del número de líneas por página y el tamaño de la fuente.

¿Cuáles son los vuestros?¿Echáis de menos alguna novela?

Espero que esta entrada sirva de estímulo para acabar ese libro que tanto se os resistió, que dejásteis y en el fondo, os gustaría acabar. Yo tengo unos cuantos. Y tambien para hincarle el diente a las grandes obras de la literatura que son eso, obras cumbre cuya ascensión cuesta un montón. 


 Publicado por Antonio F. Rodríguez.

10 comentarios:

  1. Yo añadiría cuatro algo más contemporáneos, algunos de los cuales me enorgullezco de haber escalado.

    2666: Roberto Bolaño. Absolutamente necesaria.
    La broma infinita: David Foster Wallace. Impresionante degustarla sin prisas.
    El arco iris de gravedad: Thomas Pynchon. Con terribles subidas desde el primer momento.
    El día del Watusi: Francisco Casavella. Muchas muchas partes muy recomendables.

    Saludos, buena labor.

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  2. Gracias, Francesc.

    Faltaba, por supuesto, "2666" de Bolaño (1125 páginas).

    No he leído los otros tres libros, pero espero cepillármelos dentro de poco, sobre todo el de Pynchon.

    Se ma había olvidado "Moby Dick" de Melville (768 pág.)

    ¿Alguno más?

    Salud y libros.

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  3. Qué buena entrada. Yo tengo bastantes de esos "ochomil" y muchos coinciden contigo, se me había venido a la cabeza también 2666 pero ya se me han adelantado. Añadiría "Papeles póstumos del Club Pickwick" de Dickens. ¡Y el Necronomicón!

    Saludos!

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  4. Permanganato de potasio18 de agosto de 2013, 17:07

    ¡Los mamotretos son la salsa de la vida!

    Añado a esta nutrida colección:

    El doctor Zhivago (Boris Pasternak - 736 páginas)
    Decamerón (Giovanni Boccaccio - 1168 páginas)
    Anna Karénina (Lev Tolstói - 1000 páginas)
    Archipiélago Gulag (Aleksandr Solzhenitsyn - 2376 páginas)
    El cuaderno gris (Josep Pla - 816 páginas)

    Gran recopilación la compuesta entre todos.

    ¡Saludos!

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  5. Gracias por vuestras aportaciones a la lista ¡Esto marcha!

    Sólo quiero recordar que tiene que ser largo, difícil de acabar y tan bueno que el esfuerzo valga la pena.

    ¿Más títulos?

    Salud y libros.

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  6. Pues yo he leído dos "ocho miles" de los que estoy muy orgulloso. Uno de ellos, qué raro que no se le haya hecho mención, es "El Quijote". El otro, que reseñé hace unos meses, es "Los cipreses creen en Dios" (870 páginas). Tremendas novelas ambas. Demoledora especialmente la de Gironella.

    Jesús Rojas.

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  7. Gracias Jesus por el comentario. Pense en poner "El Quijote", pero la verdad es que a mi no me costo mucho esfuerzo acabarlo, fue solo cuestion de tiempo y, en principio, pense que era mejor catalogar como ocho miles los libros que realmente costaba un triunfo acabar. Pero bueno, cada uno puede tener su propio criterio.

    Un abrazo.

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  8. Otro ejemplo puede ser "Lo que el viento se llevo", tiene 992 paginas, pero se lee solo.

    Un abrazo.

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  9. A mí si me costó, la verdad. "Los cipreses creen en Dios" fue muy llevadero. Pero "El Quijote", alternándolo con otras lecturas, ¡tarde siete meses! Eso sí, me encantó.

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  10. Rayuela, no. Es mi libro favorito y como se suele decir me lo llevaría a una isla desierta. Tampoco los de Tolstoi, son una delicia. Tanto Anna Karenina como La guerra y la paz. Y el Quijote es también fantástico. Qué lenguaje tan bonito. (Quizás algunas de las historias intercaladas sí se hagan un poco pesadas.)

    Sin embargo, confieso que no he podido con Bolaño, tanto así que doné los libros a la biblioteca, ni con La montaña mágica ( ya van dos veces que lo intento).
    PD: El cuaderno gris, de Plá, noooooo. Es una delicia de libro también.

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