viernes, 1 de febrero de 2013

Corydon - André Gide


Título: Corydon
Autor: André Gide

Editorial: Odisea

Páginas: 252

Precio: 19,95 euros

Año: 2002

Publicado como un sólo libro en 1924, «Corydon» reúne varios ensayos, distribuidos antes entre los amigos, en los que se analiza y defiende la homosexualidad. Está escrito en forma de cuatro diálogos socráticos con un personaje imaginario, llamado Corydon, el nombre de un pastor de las «Bucólicas» de Virgilio. El autor defiende las posturas convenciales de prevención, rechazo y desconfianza frente a la homosexualidad y obliga a Corydon a explicar sus razones y opiniones en detalle, que en realidad son las del propio Gide.

Parece ser que lo que le indujo a escribir este ensayo fué el proceso Renard, en el que un hombre acusado de asesinato con pruebas muy poco sólidas y nada convincentes fué condenado a cadena perpetua en 1909 al ganarse la enemistad de todos por su homosexualidad. Amigos y conocidos de André, intentaron convencerle de que no publicase el texto que, cuando apareció, fué como una bomba. Se ganó muchas enemistades y Paul Claudel, por ejemplo, le retiro el saludo.

Los diálogos están muy bien construidos, escritos con una prosa diáfana y culta, llenos de referencias eruditas a autores clásicos y pensadores que trataron el tema. En ellos se defiende la homosexualidad como algo natural, inherente al funcionamiento de la sociedad humana, utilizando argumentaciones impecables y difícilmente rebatibles. 

Entre otras cosas, se cita a Pascal y a Montaigne que sostenían que lo que llamamos natural no es más que la costumbre adquirida («Lo importante es entender que, donde usted dice "contra natura", bastaba decir "contra la costumbre"»). Añade que la prueba de que la homosexualidad es natural e innata es que, a pesar de que todos somos estrictamente educados en la heterosexualidad, la homosexualidad aparece.

Luego se mencionan ejemplos de ese comportamiento en un buen número de especies animales y se lleva a cabo un recorrido de la homosexualidad en las artes y la sociedad a través de la historia, con especial atención a la Grecia clásica, en la que convivían las prácticas homosexuales con las heterosexuales. Recuerdo especialmente la historia del sagrado batallón de Tebas, invencible durante más de 30 años, compuesto por parejas de amante y amado, enamorados, a los que el amor llevaba a desafiar todos los peligros y evitar la deshonra ante los ojos del amado.

Un libro curiosísimo, bellamente escrito, que marcó un hito fundamental en la defensa de los derechos de los gays, escrito nada menos que en 1924. 

Esta edición se completa con Et nunca manet in te (Y ahora permanece en tí), una pieza llena de delizadeza y sensibilidad, escrita en memoria de Madelaine Rondaux, la prima, compañera y amiga del escritor durante cuarenta y tres años, con la que tuvo una relación muy especial.

André Gide (París, 1869-1952) fué un gran escritor francés, ganador del Premio Nobel de Literatura en 1947 y, como hemos visto, uno de los primeros defensores de los derechos de los homosexuales.
   
Hijo de un profesor de leyes, nació en una familia protestante, puritana y bien situada; muy joven se convirtió en un escritor prolífico, bien considerado, que publicaba un libro cada dos años con un ritmo muy regular. A los 26 años se casó con su prima, pero nunca llegó a consumar el matrimonio. Viajó por el norte de África, allí conoció a Oscar Wilde y guiado por su sabia mano, descubrió su homosexualidad latente. Poco después, lo reconoció públicamente.
     
Años después viajó por el Congo, Chad, Camerún y otros países de la francofonía. Criticó duramente las condiciones de la explotación colonial francesa e iinspiró algunas reformas. Se afilió al Partido Comunista pero al poco tiempo se desilusionó completamente en un viaje a la antigua URSS. Durante la Segunda Guerra Mundial permaneció en África y al poco tiempo de su muerte, la Iglesia Católica incluyó sus obras en el Índice de libros prohibidos.

Escribió poesía, ensayo, diarios y novelas de calidad reconocida. Nos dejó frase lapidarias que se han hecho famosas, como ésta: 

«Es mejor ser odiado por lo que se es que ser amado por lo que no se es».
   
André Gide

Publicado por Antonio F. Rodríguez.

1 comentario:

  1. buena publicacion muy interesante me gusto mucho..

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