martes, 6 de septiembre de 2016

La isla inútil - Horacio Vázquez Rial

      
Título: La isla inútil
Autor: Horacio Vázquez Rial

Páginas: 116

Editorial: Juventud

Precio: 3 euros 

Año de edición: 1991

Este libro, aparecido en 1991, es algo difícil de encontrar la verdad (véase ¿Cómo encontrar un libro?), pero es una pequeña joya, una de esas obras redondas, maravillosamente bien escritas y cargadas de simbolismo. Vale la pena el esfuerzo de buscarlo.

Cuenta la historia de un investigador privado que se esconde en una pequeña isla caribeña para lamer sus heridas cuando está en horas bajas, pero descubre que ya no hay islas y que tu destino te persigue implacablemente allá donde vayas. Nuestro protagonista intenta huir de sus problemas y sus enemigos favoritos, y ambas cosas le persiguen y le encuentran.

Una trama desarrollada con brillantez, sentido poético, tensión dramática y alto ritmo narrativo. Tiene además diálogos cortos y duros, recortados y potentes, de novela negra, un puñado de personajes atados por sus relaciones y una fuerza dramática que está explotada al máximo, de manera que el lector necesita leer cada capítulo y cada página prácticamente sin detenerse. El desenlace incluye una sorpresa inesperada, como debe ser, y estas pocas páginas dejan el sabor de boca de la mejor literatura estadounidense. Muy buena.

Un libro rápido, con aroma de western moderno, que se lee de un tirón y tiene resonancias caribeñas, olores fuertes, colores, temperatura y humedad, y a la vez lo mejor del género negro. Un cóctel diabólico sabiamente preparado y mezclado para dejarte sin aliento. Una novela negra y tropical, contundente y bien acabada, con aroma a clásico. Una pequeña maravilla.

Horacio Vázquez Rial (Buenos Aires, 1947-2012) fué un escritor, periodista, traductor e historiador hispanoargentino, hijo de emigrantes españoles. Militante troskista en su juventud, estuvo amenazado por la organización terrorista argentina Triple A y tuvo que exiliarse durante unos años.

Empezó Medicina y Sociología en Buenos Aires, pero finalmente se licenció en Historia Medieval y se doctoró en Geografía Humana por la Universidad de Barcelona, ciudad que le encantó desde que se la enseñó Juan Marsé y en la que vivió de 1968 a 2008. Luego se trasladó a Madrid.

Como otros, fué cuestionándose sus posiciones izquierdistas con el paso de los años y evolucionó hacia la derecha. Finalmente fué colaborador de FAES, asesor de Esperanza Aguirre y firmante del manifiesto a partir del que se fundó el partico político Ciudadanos.

Nos ha dejado 19 novelas, 10 ensayos y 2 libros de poesía.  

Horacio Vázquez Rial

Publicado por Antonio F. Rodríguez.

lunes, 5 de septiembre de 2016

Fábula rasa - Varios autores

 

Título: Fábula rasa
Autores: Varios autores

Páginas: 352

Editorial: Alfaguara

Precio: 22,80 euros 

Año de edición: 2005

Esta espléndida antología compila con acierto 101 fábulas escritas en castellano por 50 autores de ambos lados del Atlántico, seleccionadas y ordenadas con mucho tino en cinco categorías que resultan iluminadoras:

  • Ovidio encuentra a Kafka. Sobre mitos, metamorfosis y palimpsestos literarios (reescrituras de viejos mitos).
  • Nuevos evangelios apócrifos. Fábulas bíblicas y palimpsestos parabólicos.
  • Regreso al origen. Fábulas clásicas de tradición oriental.
  • Fauna ejemplar. Fauna esópica y otros ejemplares.
  • El alma de las cosas. De rerum natura

¿Qué es una fábula? Algo así como un relato corto que se presenta como imaginario, es decir no basado en hechos reales, y cuya finalidad es servir de metáfora para transmitir un mensaje. Las fábulas clásicas, las de Esopo, Iriarte y Samaniego o La Fontaine, empleaban animales con comportamientos humanos para subrayar el caracter de ficción de lo contado y desembocaban en una moraleja o consejo moralizante. La modernidad generalizó el género y lo que se pretende transmitir puede ser una opinión, una situación o cualquier otro mensaje.

Todos estos cuentos entran dentro de esa categoría y aquí se tiene la oportunidad de disfrutar del buen hacer de lo mejorcito de la literatura en español, desde Rubén Darío a Álvaro Pombo, de Augusto Monterroso a Javier Tomeo, de Julio Cortázar a Ramón Gómez de la Serna, de Jorge Luis Borges a Juan José Millás. Cincuenta grandes maestros que en dos o tres páginas, a veces incluso menos, despliegan todo su talento y nos regalan una ráfaga de la mejor literatura. 

Una de las mejores antologías que he tenido la suerte de leer, realmente excelente, que demuestra entre otras cosas, lo afortunados que somos al pertenecer a una comunidad de 567 millones de hispanohablantes. Un verdadero regalo para cualquier buen lector que no debe faltar en toda biblioteca que se precie. Corred, corred a comprarla antes de que se agote y se vuelva inencontrable.

Enrique Turpin (Sabadell, 1970), el responable de seleccionar, ordenar y prologar los relatos de esta fabulosa antología, estudió Filología Hispánica y es máster en Literatura Hispánica Contemporánea y Crítica Literaria. Ha sido crítico en «El Periódico de Catalunya» durante más de una década y actualmente lo es en «La Vanguardia».

Es profesor de Enseñanza Secundaria y Secretario General de la Asociación Española de Críticos Literarios (AECL). Le encantan el jazz y los libros bien editados. Vive en la periferia.

Enrique Turpin

Publicado por Antonio F. Rodríguez.

domingo, 4 de septiembre de 2016

Nicanor Parra, centenario

Nicanor Parra

Mañana lunes 5 de septiembre, el poeta chileno Nicanor Parra cumplirá la friolera de 102 años. Es una figura irrepetible: lleva más de 70 años publicando poesía de la mejor.

Nació en una familia modesta, su padre era maestro. Aprovechando becas y ayudas estudió Físicas en la Universidad de Chile, y Relatividad y Cosmología en la Universidad de Brown (EE. UU.) y en Oxford. Llegó a ser Director de la Escuela de Ingenieria de Chile durante veinte años.

Pero lo que le interesaba de verdad era la poesía. Irónico, indomable, original, provocador, sospechoso, divertido, iconoclasta, pronto se convirtió en uno de los poetas más influyentes en toda Latinoamérica. En este blog hemos hablado ya de su poesía (véase este enlace).

Criticó a Neruda por no romper con la tradición y ser continuista; en medio del debate en su país entre capitalismo y comunista, se declaró ecologista y dijo no estar interesado en la política. Siempre resultó incómodo y subversivo, inclasificable y poco dócil. 

Ha sido propuesto varias veces para el Premio Nobel de Literatura, en el 2001 obtuvo el Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana y en el 2011, el Premio Cervantes. Harold Bloom, el gran crítico estadounidense, experto en canones literarios e historia de la literatura, le considera uno de los más grandes poetas del siglo XX. Y no es el único. 

En esta web, dedicada al poeta (o al antipoeta como él prefería presentarse), hay disponible bastante material sobre su vida y obra: poemas, discursos, entrevistas y otros textos. Aquí os dejo una muestra de su poesía. 


Cartas a una desconocida

Cuando pasen los años, cuando pasen
los años y el aire haya cavado un foso
entre tu alma y la mía; cuando pasen los años
y yo sólo sea un hombre que amó,
un ser que se detuvo un instante frente a tus labios,
un pobre hombre cansado de andar por los jardines,
¿dónde estarás tú? ¡Dónde
estarás, oh hija de mis besos!
 


Sueños

Sueño con una mesa y una silla
Sueño que me doy vuelta en automóvil
Sueño que estoy filmando una película
Sueño con una bomba de bencina
Sueño que soy un turista de lujo
Sueño que estoy colgando de una cruz
Sueño que estoy comiendo pejerreyes
Sueño que voy atravesando un puente
Sueño con un aviso luminoso

Sueño con una dama de bigotes
Sueño que voy bajando una escalera
Sueño que le doy cuerda a una vitrola
Sueño que se me rompen los anteojos
Sueño que estoy haciendo un ataúd

Sueño con el sistema planetario
Sueño con una hoja de afeitar
Sueño que estoy luchando con un perro
Sueño que estoy matando una serpiente

Sueño con pajarillos voladores
Sueño que voy arrastrando un cadáver
Sueño que me condenan a la horca
Sueño con el diluvio universal
Sueño que soy una mata de cardo.

Sueño también que se me cae el pelo.
 


Remolino interior
 
Me gusta que no me entiendan 
y que tampoco me entiendan, 
camisa de seda tengo, 
pero también tengo espuelas. 

Si digo que yo te quiero 
no es cierto lo que dijera, 
y acaso no te saludo 
no es cierto que te aborrezca. 

Cuando recorro la plaza 
me gusta que no me entiendan, 
pastillas de menta compro 
para corretear la pena. 

Voy a sentarme a la plaza 
de pena, de pena, pena, 
y acaso a la plaza llego 
la plaza, plaza me alegra. 

Si digo que por las piedras 
circula una voz de seda, 
quiero decir que en el río 
me bebo la luna llena. 

Y como quiero que nadie 
sepa lo que me interesa 
me pongo a amansar potrancas 
celestes sobre la arena. 

Y como Chile es mi fundo 
me gusta seguir la cueca, 
con una chaqueta corta 
y un pañuelito de menta. 

Al viento lo voy siguiendo 
con un chicote de abejas, 
el viento, viento se esconde 
detrás, detrás de las puertas. 

Si vendo a mi negra vendo 
todo lo que a mí me queda, 
pero la vendo y la vendo 
para que nadie me entienda. 

Y acaso quiero que nadie 
me pida mi yegua yegua, 
le digo que si es de noche 
se asusta de las estrellas. 

Y acaso es de día claro 
se asusta de las espuelas, 
yo quiero que nadie entonces 
me entienda ni que me entienda. 

Cuando me subo a los árboles 
es luna mi calavera, 
me gusta, me gusta, gusta, 
me gusta que no me entiendan. 

Pero hablando en serio serio 
que nadie me niega niega 
que cuando subo a caballo 
me pongo mis dos espuelas.

Nicanor Parra a los 25 años

¡Feliz cumpleaños!

Publicado por Antonio F. Rodríguez.

sábado, 3 de septiembre de 2016

Los sorprendentes autoantónimos


Un fenómeno curioso y relativamente frecuente en cualquier idioma es que haya palabras que significan una cosa y la opuesta, los llamados autoantónimos o enantiosemas. Hace poco, Verne, un blog muy salado, publicaba una entrada con diecinueve ejemplos en castellano muy llamativos.

Nosotros, por nuestra parte, vamos a añadir dos más:

- «luego», cuyo significado más habitual quiere decir «después, más tarde» y sin embargo, tiene otra acepción que equivale a «inmediatamente, sin dilación». Esta segundo sentido puede parecer en desuso, pero se puede escuchar, entre otros lugares, en Cantabria y además en tres grados: «luego» (a continuación), «muy luego» (inmediatamente) y «lueguísimo» (ahora mismo). Es curioso que en los valles en los que este segundo significado está vigente, no se utiliza el primero.

- «escatológico», que significa al mismo tiempo «relacionado con la divinidad» y «relacionado con los excrementos», es decir, «relativo a lo que no se puede tocar», ya sea por un motivo o por otro.

En muchas ocasiones esta situación paradójica procede de la generalización del uso irónico de un término, como ocurre con «perla» («algo selecto o muy valioso» y también «frase o expresión especialmente desafortunada»), pero a veces el motivo no resulta tan evidente.
    
¿Conocéis más ejemplos?

Publicado por Antonio F. Rodríguez.

viernes, 2 de septiembre de 2016

Las buenas intenciones - Max Aub


Título: Las buenas intenciones
Autor: Max Aub

Páginas: 256

Editorial: Alianza

Precio: 7,90 euros 

Año de edición: 1997 (5ª edición)

Esta novela, publicada en 1954, toma como punto de partida las desgracias y problemas que encuentra el protagonista por ser siempre un bienintencionado, como el personaje principal de La piedad peligrosa de Stephan Zweig, una buena persona que por falta de carácter se ve zarandeado por las circunstancias y las decisiones de los demás. A partir de ahí el autor desarrolla una trama llena de giros inexperados, de la que prefiero no contar nada para que el que la lea vaya de sorpresa en sorpresa.

Se trata de una novela folletinesca, ambientada en el Madrid de los años 20, costumbrista, algo galdosiana, en el que las frecuentes alusiones a calles y lugares de la capital la convierten en otro personaje más de la historia. Está escrita con habilidad, a ratos recuerda al verismo de Giovanni Verga y a ratos al naturalismo de Zola

Describe la España de la época, llena de ignoracia, atraso, machismo y miseria moral, y presenta una galería de personajes de lo más pintoresco y peculiar: un borracho existencialista, un padre calavera, un relojero más avaro que el Buscón, Don Cándido, Tellina... personajes cuya historia está embebida dentro de la historia principal, como un juego de muñecas rusas. También se cuenta cómo era Barcelona y el clima social existente en los años previos al estallido de la guerra civil.

La intención del autor probablemente haya sido describir la peripecia de una sociedad a través de la figura del protagonista, un buen chico, un buenazo cuya culpable pasividad permite el terrible desenlace final. También hay que decir que el abrupto final, la guerra que trunca violentamente la trama, reproduce lo que debió de ocurrir en la historia personal de mucha gente.

En fin, una buena novela costumbrista que sirve para conocer el ambiente de una época reciente de nuestro pasado y el punto de vista de Aub sobre su significado.

Max Aub (París, 1903-1972) fué un importante escritor hispano-mexicano de familia judía que tuvo cuatro nacionalidades a lo largo de su vida: alemana, heredada de sus pades; francés por nacimiento; española al afincarse en Valencia, y finalmente mexicana al exiliarse allí durante años tras la Guerra Civil Española.

Sólo hace falta ver las gruesas gafas de la foto y esa cara de introvertido, para deducir que era de los nuestros, una máquina de leer, un devorador de libros de primera categoría.  Se hizo viajante de comercio para poder viajar y conocer mundo. Recorrió toda España y anduvo unos años por Barcelona, donde aprendió catalán, luego viajó a Madrid, se hizo amigo de casi toda la generación del 27, se fué a París e intervino en el encargo y compra del Guernica a Picasso.

Se exilió en México y allí desarrolló una intensísima carrera como novelista, poeta, ensayista e intelectual. Cuando volvió a España en 1969 se encontró con un desolador desierto intelectual, que describió en «La gallina ciega». Hay un asteroide que lleva su nombre, el número 72827.

Max Aub

Publicado por Antonio F. Rodríguez.

jueves, 1 de septiembre de 2016

Gigi - Colette


Título: Gigi
Autora: Colette

Páginas: 100

Editorial: Veintisiete letras

Precio: 14 euros 

Año de edición: 2008

Esta novelita, publicada originalmente en 1944, es un clásico moderno, una delicia que describe con precisión y nitidez, con sensualidad y picardía, todo el encanto de las cocottes francesas, las cortesanas elegantes y refinadas que buscaban un buen protector que les resolviera la vida. 

Y lo hace a través de un puñado de personajes y un par de situaciones: Gigi, una encantadora chica de quince años que está siendo educada por su madre y su abuela para comer langosta y espárragos con elegancia, no leer muchos libros, porque eso produce melancolía, y enamorar a un empresario solvente, estropea todos los planes al enamorarse de verdad de su objetivo, Gastón, un vividor cansado de relaciones superficiales que nota también el flechazo del amor. 

Coquetería, perfume, música ligera y seducción en una obra maestra que retrata con cuatro pinceladas el París de fin de siglo, en unas páginas llenas de ironía y una crítica tan sutil y elegante que el lector apresurado puede juzgar la novela como superficial. Nada más lejos de la realidad; la autora denuncia con elegancia la hipocresía de una sociedad que predica unos principios mientras pone en práctica otros entre plumas y burbujas de champán. 

Una nouvelle encantadora que se lee en un rato. Fué llevada al cine en 1958 por Vincent Minelli, en una cinta ganadora de nueve oscar y protagonizada por Leslie Caron y Louis Jordan, con Maurice Chevalier.

Leslie Caron «Gigi»

Sidonie-Gabrielle Colette (Saint-Sauveur-en-Puisaye, 1873-1954) fué escritora, periodista y guoinista de éxito y a la vez artista de cabaré. Hija de un miltar que perdió una pierna en Argelia, tuvo una educación laica y una infancia feliz en Bourgogne, al norte de Francia. 

Con quince años conoció al escitor y libertino Henry Gautiers-Villar «Willy», con el que se casó al cumplir los 20 años. «Willy» era un seductor compulsivo y además explotaba a varios «negros», firmando sus escritos sin ningún escrúpulo. Fué el primero que descubrió el talento de Colette y la incluyó entre sus «colaboradores» con toda naturalidad.

Las infidelidades y abusos hartaron a nuestra joven, que abandonó a marido y se dedico a la revista y el cabaré para satisfacer sus necesidades artísticas. En esa época descubrió su bisexualidad, le quitó varias amantes a su esposo y conoció a Georges Simenon, que le ayudó como mentor a desarrollarse como escritora.

Colette vestida de egipcia y lista para actuar

Despues de mantener un buen número de relaciones intelectuales y sexuales con escritores de ambos sexos, sentó la cabeza y se casó con el redactor jefe del periódico «Le Matin», en el que comenzó a publicar artículos y relatos. Se convirtió en una novelista de éxito y muy prolífica, ingresó en la Academia Goncourt en 1945, llegó a presidirla en 1949 y en 1954 fué condecorada con la Legión de Honor.

Colette

Publicado por Antonio F. Rodríguez.