martes, 29 de marzo de 2016

El bebedor de vino de palma - Amos Tutuola


Título: El bebedor de vino de palma
Autor: Amos Tutuola
 
Páginas: 144
 
Editorial: Navona

Precio: 15,90 euros
 

Año de edición: 2016

Estamos de suerte porque ha salido una nueva edición de «El bebedor de vino de palma», el mítico libro de cuentos de la cultura yoruba apadrinado en su momento por T. S. Eliot y Dylan Thomas, una verdadera delicia.

Se trata de un libro fresco, ingenuo, naif y maravilloso, en la línea del que ya comentamos aquí titulado « Mi vida en la maleza de los fantasmas», pero mejor todavía. Tiene la magia de la literatura oral y leerlo supone asistir en primera fila al nacimiento de la literatura escrita, ver cómo un autor trasvasa todo un caudal de historias encadenadas que se han venido contando de padres a hijos durante años, en un texto escrito. El resultado es un libro genial, una obra de culto, única y auténtica, con un encanto muy especial.

Los libros de Tutuola no han sido siempre bien comprendidos; probablemente por ser demasiado diferentes y poco convencionales para el gusto europeo. Sus narraciones son tipicamente africanas, muchos compatriotas dicen «Mi abuela me contaba historias parecidas».

Publicado en 1952 y compuesto de una serie de peripecias que forman un continuo narrativo que apenas si se deja organizar en relatos independientes, arranca con uno de los mejores inicios que he leído («He sido un bebedor de vino de palma desde que tenía diez años»), que ya nos indica que lo que nos van a contar tiene mucho de fantasía. Cuenta las andanzas de un bebedor empedernido que atraviesa la tierra de los muertos en busca de su sangrador de vino, fallecido reprentinamen. Atravesará pueblos, aldeas y bosques, en los que conocerá a dioses y espíritus, reyes y sabios, hechizos y espectros, seres extraños, animales fantásticos y hasta la misma muerte, que aparece como un personaje más,.

En fin, una cadena de cuentos siniestros y mágicos, típicamente africanos y preculturales, terribles y llenos de imaginación, con una creatividad desbordante, que se desarrollan en una contexto rural, apegado a la tierra, agrícola y ganadero. Una auténtica maravilla que contiene expresiones tan buenas como «Nunca persigas la hermosura de un desconocido».

Leer este volumen es sumergirse en la cultura africana más profunda, en el mundo animista de los yoruba, una experiencia impagable que se disfruta palabra a palabra. Corred, corred a comprarlo porque este tipo de libro se agota en poco tiempo y luego no hay quien lo encuentre.

Amos Tutuola (Abeokuta, 1920-1997) fué un escritor nigeriano en lengua inglesa. Sus escritos son especialmente originales y exóticos, al estar basados en relatos orales y el folclore yoruba.

Era hjo de una pareja de granjeros católicos negros yoruba, dedicados al cultivo del cacao. A los siete años entró al servicio de una familia de la etnia igbo, que le envió a la Escuela del Ejército de Salvación. Más tarde ejerció los más variados de oficios: herrero para la Royal Air Force, vendedor de pan, repartidor, chico de los recados, almacenero, albañil y unos cuantos más. 

Se casó y tuvo ocho hijos. Fue uno de los fundadores del Mbari Club, organización de escritores y editores de Nigeria. Dio clases en la Universidad de Ife (hoy Universidad Obafemi Awolowo) y en la Universidad de Iowa (Estados Unidos). 

Amos Tutuola

Publicado por Antonio F. Rodríguez.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada