viernes, 6 de octubre de 2023

El Ku Klux Klan. Un siglo de infamia - William Peirce Randel

 

Título: El Ku Klux Klan. Un siglo de infamia                                                                          Autor: William Peirce Randel

Páginas: 288
 
Editorial: Debolsillo

Precio: 18,50 euros
 
Año: 2021

Cuando en 1965 el historiador norteamericano William Peirce Randel publicó su pionero estudio sobre el Ku Klux Klan (KKK); la situación en el sur de Estados Unidos era explosiva: las autoridades federales estaban liquidando el sistema de segregación racial que había dominado esos territorios desde hacía un siglo. La organización secreta terrorista conocida como KKK estaba en uno de sus mejores momentos. Los blancos sureños apoyaban la segregación de la población de color. Un ejército fantasmal, nocturno y secreto propagaba el terror para que todo siguiera igual: los negros marginados, antes como esclavos y ahora como ciudadanos de segunda. El KKK fue un obstáculo formidable para la promoción social de la gente de color. Actualmente, una versión decadente de esa organización forma parte del furibundo movimiento ultraderechista que agita la política norteamericana: nacionalistas blancos, supremacistas, antisemitas, conspiracionistas, asaltadores del Capitolio, trumpistas, milicianos cristianos, fundamentalistas, neonazis… La reedición en 2021 del libro de Peirce Randel parece más que oportuna. 

1865. La Guerra de Secesión ha terminado. Abraham Lincoln libera a los esclavos negros. Los blancos no aceptan el programa federal de reconstrucción. Un grupo de exmilitares confederados decide crear una sociedad secreta que mantenga las tradiciones reaccionarias del sur. Van armados, vestidos con hábitos blancos, obedecen a un código secreto y tienen una estructura piramidal. Todos los ciudadanos saben que existen, pero nadie lo dice claramente, por convicción o miedo. Comienzan las macabras cabalgadas nocturnas del KKK. Pronto llegarán los crímenes: amenazas, palizas, linchamientos, asesinatos. 

¿Cuáles eran sus ideas originales? Muy sencillas. El sur para los sureños, siempre que fueran blancos, anglosajones y protestantes. Los reformistas del Partido Republicano sobraban al sur del río Potomac. Los negros debían mantenerse separados de la población blanca, con sus derechos limitados y sin educación. Peirce señala algo esencial en todos los movimientos reaccionarios: el odio a la educación porque lleva a la igualdad social, rompiendo de paso el mito de la naturaleza inferior del negro. Los maestros norteños fueron perseguidos con saña por los encapuchados. Así pues, el KKK era fervientemente racista, espesamente antiintelectual, violento y paleto. La verdadera América era la América originaria formada por descendientes de ingleses. Todos los demás no eran bien recibidos en el paraíso WASP (White, Anglos-Saxon, Protestant). Con el tiempo, el KKK añadió a su lista de enemigos a católicos, judíos, izquierdistas y liberales en general. 

Esta organización ha tenido la capacidad para reinventarse en varias ocasiones. Entró en crisis muchas veces por el acoso de las autoridades federales o por desavenencias internas. Siempre resurgió cual Ave Fénix. Tuvo su apogeo en los años veinte: 5 millones de miembros y un poder decisivo entre los demócratas del sur. Acabó teniendo problemas con hacienda (como Al Capone). Pero en los años 60 volvió a la carga, oponiéndose a la lucha por los derechos civiles. Ha ido perdiendo progresivamente su guerra de guerrillas contra la modernidad. Aún pervive en las regiones más pobres e incultas del profundo sur. Como escribe Peirce, la historia del KKK demuestra «cuan ventajoso podía ser recurrir a la acción criminal, entonces o en cualquier momento del futuro. Esta puede ser la parte central y permanente del legado del Klan a América». Triste legado. La intimidación incrustada en el corazón de la vida cotidiana. La ley del silencio. En ocasiones, la violencia desatada.

En definitiva, estamos ante un excelente ensayo que combina brillantemente la investigación y la divulgación. Al autor le mueve una sana indignación contra los abusos y crímenes del KKK, pero se mantiene dentro de la objetividad del historiador profesional. El Klan, insiste Peirce, estaba amparado por la sociedad sureña blanca. La secta decía defender al margen de la ley las tradiciones locales de segregación racial y temor a Dios. La mayoría conservadora compartía sus dogmas odiosos (aunque a veces rechazara su violencia): el vecino negro era inferior sin discusión (y si tenía éxito social, a por él directamente), los rojos dirigen el gobierno federal (los burócratas quieren destruirnos), la igualdad racial equivale al reinado del Anticristo (Dios no quiere el mestizaje), la educación rompe la armonía social (cada cosa en su lugar, empezando por los negros). Así se reprodujo una y otra vez ese cáncer social llamado Ku Klus Klan. La lectura del libro de Peirce resulta impresionante y aleccionadora. Muy recomendable.

William Peirce Randel

William Peirce Randel (1909-1996) fue un destacado historiador norteamericano, doctor por la Universidad de Columbia y profesor en las Universidades de Maine y Florida. Se especializó en historia cultural del pueblo norteamericano: identidad, mitos, imágenes, gustos. En 1963, publicó su libro más conocido, traducido a muchos idiomas, «El Ku Klux Klan. Un siglo de infamia», en donde estudia las raíces y el desarrollo de esta tristemente célebre organización racista secreta. El libro contribuyó a revisar un tema poco tratado académicamente (la mayoría de libros sobre el KKK eran de simpatizantes o miembros de la secta) y se considera un clásico de la historiografía norteamericana. Además, en 1965 el libro suponía un cierto riesgo: ciertos tenebrosos encapuchados podían plantar una cruz ardiente en el jardín de la casa de un pacífico historiador.

Publicado por Alberto.

1 comentario:

  1. Lo estoy leyendo y se aprende mucho de historia, del comportamiento humano y de muchas cosas. Vale la pena.

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