viernes, 4 de abril de 2025

La mujer que disparó a Mussolini - Frances Stonor Saunders

Título: La mujer que disparó a Mussolini                                                                             Autora: Frances Stonor Saunders

Páginas: 428

Editorial: Capitán Swing

Precio: 21 euros

Año de edición: 2014

En abril de 1926 Benito Mussolini, dictador en ciernes de Italia, salía de presidir un congreso internacional de cirujanos. El hombre fuerte de Italia vestía como un inversor de bolsa o un registrador de la propiedad: levita, corbata con cuello duro y bombín. Entre el gentío que saludaba al dictador estaba una mujer con aspecto de mendiga. A codazos consiguió colocarse al lado de Mussolini. Le saludó. Él se dio la vuelta y devolvió el saludo. De repente, la mujer sacó una pistola y disparó. La bala rozó la nariz del Duce. El segundo disparo se encasquilló. Los curiosos se abalanzaron sobre ella. Fue detenida. La escena duró dos segundos. El atónito Mussolini mantuvo el tipo: tranquilos, tranquilos, no me pasa nada. Muy pronto se supo el nombre de la magnicida frustrada. Se llamaba Violet Gibson, de cincuenta años e irlandesa. 

De descubrir quién era esa mujer que podía haber cambiado la historia se ocupa la periodista británica Frances Stonor Saunders en su excelente reportaje histórico La mujer que disparó a Mussolini. El aspecto de Violet Gibson cuando baleó al dictador italiano era lamentable. Pero sus orígenes eran de alcurnia. Violet había nacido en Dublín en el seno de una familia de la aristocracia angloirlandesa. De joven era una belleza prerrafaelita que llegó a codearse con la mismísima familia real. Bailes, colegios de élite, matrimonios concertados, aprendizaje de idiomas y tocar el piano. Las mujeres aristocráticas vivían en una jaula de oro. Sin embargo, Violet no era exactamente una mujer convencional. Tenía intereses místicos, religiosos, de sacrificio por algún ideal superior. Era rara, dicho sea con todo el respeto. 

Su familia era acaudalada, así que ella recibía una buena asignación mensual que le permitía vivir con desahogo y cultivar sus obsesiones. Se separó de su familia. Acabó convirtiéndose al catolicismo, tras pasar por la teosofía. Para la aristocracia británica anglicana convertirse a la fe papista era casi peor que volverse anarquista. Violet quedó en vía muerta. Una rara avis. Su desazón interior arruinó su salud. Sufrió un cáncer de pecho y una infección intestinal que estuvieron a punto de costarle la vida. La hermosa joven se convirtió en una vieja desdentada y canosa vestida de negro. Cuando estalló la Primera Guerra Mundial, Violet era una pacifista convencida. Cuando acabó el conflicto su salud mental empezó a flaquear. Buscaba desesperadamente su redención mediante la entrega incondicional a un ideal superior, como una mártir de la antigüedad. 

La vida temprana de Mussolini, el hombre que busca, como firmaba sus artículos de juventud, también fue interesante. De familia humilde. Socialista. Revolucionario. Ateo. Maestro de escuela fracasado a quien los niños llamaban el tirano. Exiliado pobre en Suiza (en donde Violet vivió una temporada en una residencia de lujo), periodista, antibelicista, luego convertido al nacionalismo más ardiente, combatiente durante la Primera Guerra Mundial, fundador del fascismo en 1919, presidente del gobierno italiano en 1922, esforzado aprendiz de dictador a partir de 1925. Pese a su imagen, hoy ridícula, de superhombre de cartón piedra, Mussolini era un individuo dubitativo y de mala salud. 

Así que Violet y Benito, tan diferentes y tan parecidos en sus desequilibrios espirituales, hijos de una época agitada, dando vueltas sobre sí mismos, acabaron por encontrarse en el tragicómico atentado de 1926. Frances Stonor, con la agilidad narrativa de los buenos periodistas, consigue desembrollar la madeja de una vida increíble, llena de ideales, apasionada, disparatada, hasta hace muy poco desconocida, que estuvo a punto de lograr lo que miles de antifascistas anhelaban: matar a Mussolini. No se pierdan este libro. Su lectura merece la pena. 

Frances Stonor Saunders

Frances Stonor Saunders (1966) es una periodista e historiadora británica nacida en Londres. Estudió en la Universidad de Oxford. Documentalista de temas históricos para la BBC, su primer libro La CIA y la guerra fría cultural (1999) tuvo un notable éxito de crítica y público. En España se publicó en 2013. Frances Stonor sigue escribiendo. También participa en programas radiofónicos y en la producción de documentales. 

Publicado por Alberto. 

jueves, 3 de abril de 2025

Los besos - Manuel Vilas

Título: Los besos                                                                                                                   Autor: Manuel Vilas

Páginas: 448

Editorial: Planeta

Precio: 20,90 euros

Año de edición: 2021

Manuel Vilas es uno de esos escritores que tienen un mundo propio o, dicho de otra manera, un modo de ver la vida, y la habilidad para hacernos entrar cuando quiere en esa atmósfera, lo que hace que todos sus libros tengan algo especial, una melodía emocional que nos atrapa y nos hace vivir como en un sueño hasta que acabamos de leer. 

Un buen amigo me ha regalado este libro recientemente (no hay mejor regalo para mí que una buena novela) y eso me ha permitido disfrutar durante unas horas del mundo Vilas. El estilo es bastante sencillo, natural y cotidiano, muy cercano al español de la calle, pero con una férrea corrección lingüística y un aliento poético que ilumina cada frase. En mi opinión, este autor es un poeta que escribe novelas y eso se nota en la delicadeza de su escritura, que bien podría encuadrarse en la larga tradición de la literatura sentimental, una literatura que busca conmover al lector hablándole de afectos y de las relaciones entre las personas, una literatura reflexiva, intimista, llena de digresiones maravillosas, que atiende más a lo que ocurre en el interior de los personajes que a la acción exterior y que, cuando funciona, como Los besos, hace resonar en  nuestro interior recuerdos, sensaciones y sentimientos, lo que abre siempre una oportunidad para la autocontemplación. Se puede decir que ese género explora el mundo emocional del lector contándole historias de amor.

En este caso, la trama es muy sencilla: un profesor jubilado abandona Madrid y se instala en una cabaña entre los árboles, una residencia de recreo que le ofrece durante una temporada un sindicato de enseñanza. En cuanto se instala en su morada vacacional se decreta el confinamiento por coronavirus. Estamos en 2020 y nuestro hombre se queda aislado, en medio del bosque. Pero allí, conocerá a Montserrat, una mujer que le fascina y... No puedo contar más porque lo que ocurre después es lo más interesante de la novela.

El estilo es, además de sencillo y coloquial, elegante y muy ameno. El ritmo, bastante vivo y aunque puede parecer por un lado que apenas si pasan cosas, la verdad es que ocurren muchísimas, eso sí, en la vida interior de los protagonistas. Una novela estupenda que hará las delicias de los lectores «vilasófilos».

Para acabar, os dejo algunas citas para describir mejor la obra: «... porque todo el mundo en España acaba por casarse», «... nos encendemos cuando alguien nos besa», «Para eso venimos al mundo, para enamorarnos hasta morir de locura», «El pasado es siempre incompetente», «El pasado no tiene cabeza y el futuro no tiene corazón», «La luz del día sin haber dormido era la muerte», «Necesito ser más ateo», «... y veo un río de hombres y mujeres con el rostro tapado caminando en silencio, y esperando. ¿Qué esperan? Los besos».

Manuel Vilas (Barbastro, 1962) es un escritor aragonés. Licenciado en Filología Hispánica por la Universidad de Zaragoza, ha ejercido como profesor de instituto durante más de 20 años. Ha sido colaborador de «El Heraldo», «El Mundo», «Babelia (El País)» y el «ABC Cultural». Ha desarrollado una muy interesante carrera como poeta y ha tocado casi todos los géneros (poesía, ensayo, relato, novela... ).

En
el 2002, el Premio Pedro Saputo de las Letras Aragonesas por el libro de cuentos Zeta,
en el 2009 ganó el Premio Librería Cálamo por la novela Aire Nuestro, en el 2016 obtuvo el Premio de las Letras Aragonesas, fue finalista del Premio Planeta 2019 por su novela Alegría y en 2023 obtuvo el Premio Nadal con Nosotros. Ésta es su octava novela.             

Manuel Vilas

Publicado por Antonio F. Rodríguez. 

miércoles, 2 de abril de 2025

Y apenas nada - Eduardo Rojas

Título: Y apenas nada                                                                                                           Autor: Eduardo Rojas

Páginas: 148

Editorial: Drácena

Precio: 16,95 euros

Año de edición: 2024

«Lo vieron pasar por el camino al sur: rumbo al estero. Y dijeron que iba en bicicleta, y que la bicicleta era una chatarra, que tenía las llantas ponchadas: desinfladas del todo». Así arranca esta asombrosa novelita, uno delos mejores ejemplos de lo que se puede llamar acción detenida, una narración en la que no pasa nada, lo esencial se cuenta en la primera línea, y a la vez, pasa de todo. 

El argumento no puede ser más simple: chico desaparece. Ya está. Eso es todo. Pero a partir de ahí, el autor construye el duelo y el lamento de su madre, nos cuenta en sucesivas analepsis (vueltas atrás) la vida del protagonista, su infancia, sus problemas, la historia de su padre, la vida con su mejor amigo, su gran amor... así hasta componer una novela engañosa, extraña y excéntrica, con una calidad literaria apabullante.  Y todo en tan solo 135 páginas de texto neto y escurrido y 95 capítulos de una o dos páginas cada uno, que hacen la lectura muy cómoda. 

Por otro lado, tiene esta obra un aire onírico de principio a fin, un tono surrealista, de mal sueño, que hace que la historia parezca real e irreal al mismo tiempo. Y un fatalismo, pesimista y contumaz, que aparece en muchas frases y en la visión general de la vida que anima el texto. La novela está dividida en tres partes, tituladas de una manera poética, sugerente y abierta: el plano, la línea y el punto. A veces parece un largo romance en prosa, poético, algo surrealista y sorprendente. 

Está amenizada por el colorido y el sabor del español de México, que no sé cómo les suena a los mexicanos, pero que a mí me encanta. Las palabras que obligan a ir al diccionario de americanismos son pocas: zopilote (buitre), jorongo (poncho grande), choro (discurso largo y poco creíble), guajolote (pavo), choya (cabeza), huizapol (planta herbácea con espinas), mezquite (árbol frondoso y con espinas), caguama (litrona), apapachar (achuchar), panga (barca pequeña), trusas (calzoncillos), quequitos (magdalenas) y troca (pick-up, camioneta).

Una selección de citas puede ayudar a hacerse una idea cabal del libro: «¿Dónde se empieza a buscar un muerto?», «Todo muerto tiene derecho a sus zopilotes», «Pero ya se sabe: la herencia siempre resulta más fuerte que la costumbre, y nada se le puede hacer», «Cada veintiún días el mar arroja fuera cualquier cosa caída», «Hasta ese momento todo iba de bajadita y a gusto», «Cualquier muerto debería tener un sombrero, para que los zopilotes no le coman la sesera», «Ser uña y mugre, nalga y calzón», «A los treinta y cinco se fue a perseguir la lluvia en su bicicleta amarilla», «Dicen que el amor llega, callandito, por el miso camino que se escapa», «Nadie puede pasar por la vida sin que lo amen», «Se puede llevar una buena vida sin cruzar nunca un puente colgante», «El Plebe había oído decir que en un principio el amor salva, pero que luego si es del verdadero te mata, y contra eso no había nada que hacer».

En suma, uno de los mejores ejercicios de estilo que he leído, que saca petróleo literario de casi nada. Una novela que más parece un largo poema en prosa. Una obra más que notable de este prestidigitador de las palabras, que no conocía y ha sido para mí toda una sorpresa. Un libro superior.

Eduardo Rojas (Ciudad de México, 1970) es un escritor mexicano. Estudió Historia en la Universidad Nacional Autónoma de México y en la Universidad de Santiago. Fue fundador y coordinador editorial de la revista Epitafio. A los 21 años consiguió una mención honorífica en el concurso de la revista Punto de Partida. Ha colaborado en varios medios y ha sido becario en los años 1995 y 96 del Fondo Editorial Tierra Adentro

Ha publicado hasta ahora cuatro novelas, relatos y ensayos. Ha impartido talleres y cursos de escritura y ha dado conferencias sobre Historia y Literatura. Desde hace veinte años vive en Galicia. Se considera a sí mismo un ermitaño, que no pertenece a grupos ni movimientos literarios y que se debe por entero a su trabajo. Desde el 2020 es miembro del Sistema Nacional de Creadores de Arte (México).

Eduardo Rojas

Publicado por Antonio F. Rodríguez.