Título: Respondona Autora: bell hooks
Páginas: 304
Editorial: Paidós
Precio: 19,90 euros
Año de edición: 2022
Este ensayo, tan feminista, tan claro, tan sensato y tan potente, constituye un buen texto para empezar a leer algo sobre feminismo que sea actual y novedoso, que aporte ideas realmente nuevas y que haga pensar al lector. Aparecido originalmente en 2015 y traducido al español en 2022, se subtitula Pensamiento feminista, pensamiento negro, porque es eso exactamente, uno de los títulos más importantes, si no el más relevante, que aúna esas dos líneas.
Se estructura en 25 capítulos bastante cortos, de una docena de páginas, que parecen realmente miniensayos o artículos alrededor de una idea, que surge como un pensamiento lleno de fuerza y de sentido común. El estilo es bastante sencillo y el discurso, muy claro. Es lo bueno que tienen los escritores autodidactas, que suelen huir de expresiones abstrusas y alambicadas y exponen su pensamiento con una claridad que se agradece.
El tema con que se abre el libro, y uno de los más interesantes que trata, es la dificultad que tiene una mujer afroamericana que escribe en encontrar una voz propia. Las mujeres negras son fácilmente vistas como gritonas, malhabladas y mandonas —de ahí el título de la obra—. Es algo cultural profundamente arraigado, pero si se fija uno en el contenido de lo que suelen decir las mujeres negras, se da uno cuenta de que ese hábito no quiere decir que adopten una posición de fuerza. Es más bien un desahogo, un ruido que se soporta, que un discurso con peso. Los blancos estadounidenses se abren en canal cuando hablan, se sinceran totalmente, los negros, no. Por ello, lo primero que tiene que hacer una pensadora negra es encontrar una voz y acostumbrarse a usarla, cosa nada fácil, aunque parezca algo elemental.
La autora se define como una persona franca, directa y honesta, y reconoce sus dificultades para encontrar una manera de decir asertiva, que no sea sumisa ni agresiva. Por eso, se apropia del término «respondona» y lo define positivamente: es hablarle de igual a igual a una figura de autoridad, buscando su voz y olvidando todas las barreras, todos los prejuicios culturales que arrastra, como el tópico: «Niña, si no dejas de hablar de esa manera, acabarás en un manicomio» (cosa que, desgraciadamente, era cierta en el pasado en demasiados casos). En ese sentido, la autora nos explica que «Hablar con libertad y franqueza tiene un significado diferente para una minoría oprimida».
La traducción, correcta y eficaz, es obra de Monserrat Asensio Fernández, psicóloga, coach y traductora. Al final del libro, se incluye la bibliografía sobre los temas tratados que utilizó la autora para tener una visión de conjunto de los libros más relevantes publicados hasta la fecha.
Gloria Jean Watkins (Hopkinsville, 1952-2021), más conocida por su seudónimo bell hooks, así en minúscula, tomado del nombre de su bisabuela materna, Bell Blair Hooks, una mujer de lengua afilada, fue una escritora y activista feminista estadounidense.
Nació en una pequeña ciudad segregada de Kentucky, hija de un conserje y un ama de casa. Tuvo cinco hermanas y un hermano. Estudió en colegios para negros y resultó muy difícil para ella adaptarse a una universidad no segregada, con alumnos blancos, unos pocos alumnos negros, y profesores blancos. Se licenció en inglés en la Universidad de Stanford, hizo un máster en la Universidad de Wisconsin-Madison. y después de muchas dificultades, se doctoró en la Universidad de California en Santa Cruz con una tesis sobre Toni Morrison.
Ávida lectora desde muy niña, se formó de manera autodidacta en sociología y feminismo. Publicó más de 40 libros, un buen número de artículos científicos e innumerables presentaciones. Es una de las mujeres escritoras estadounidenses más influyentes, al aunar con inteligencia planteamientos feministas desde el punto de vista de la comunidad afroamericana.
Publicado por Antonio F. Rodríguez.
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