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martes, 20 de enero de 2015

Los minutos negros - Martín Solares


Título: Los minutos negros
Autor: Martín Solares
 
Páginas: 384
 
Editorial: Random House
 
Precio: 17,90 euros
 
Año: 2006

Ésta novela, la única publicada por Martín Solares en el 2006, tras siete años de trabajo intenso y haberla reescrito varias veces, es una historia de violencia y corrupción, mexicana y colorista, escrita en clave de tiempo negro, un tiempo de minutos y segundos negros, en los que ocurren cosas innombrables.

La he leído porque me la recomendó Junot Díaz, no personalmente, qué más quisiera yo que conocerle, sino a través de una entrevista en la que dijo que era lo mejor que había leído en mucho tiempo. Le hice caso, busqué este libro, en cuanto pude le hinqué el diente y todavía estoy conmocionado, embriagado por sus párrafos y con la cabeza en pleno Golfo de México.

Es una novela tremenda, Junot Díaz tenía razón, un soberbio ejemplo de lo que puede dar todavía de sí el género negro cuando la policía de una pequeña localidad mexicana investiga la muerte en cadena de una serie de niñas. La narración avanza a toda velocidad, con un ritmo muy vivo y un lenguaje vertiginoso, entre diálogos brillantes y expresivos, como mandan los cánones, con una galería de personajes memorables que contrastan entre sí y describen de manera verídica lo que debe de ser el cuerpo de policía de una pequeña ciudad mexicana: un ecosistema poblado de las más variadas craturas, que interaccionan con la biota ambiente.

Por sus páginas desfilan un policía no muy inteligente, un jesuita bebedor y con más conchas que un galápago, un agente gordo a punto de estallar, un policía arbitrario, un periodista demasiado listo, un madrina (agente en prácticas) apodado el ciego, un fotógrafo albino y una reportera marxista, todo un elenco que parece inacabable, que llena la novela de vida y peripecias.

Aquí se aprende qué es la corbata colombiana, que hay dos clases de policías, a los que les gusta su trabajo y a los que no, que la regla de oro es que si sacas la pistola es porque la vas a utilizar, que la primera impresión es la más importante, que hay quien vive siempre bebido y a varios whiskyes de altura sobre el nivel del mar, que no te puedes fiar de nadie, que chacal es quien se mete sólo con los menos poderosos y que siempre hay cinco minutos negros en la vida de cualquier persona.

Hay verdaderos cameos, ilustres apariciones que no hacen avanzar la trama, pero enriquecen el ambiente y definen los referentes del autor: el escritor Bernard Traven, el mismisimo Alfred HItchcock y el legendario Quiroz Cuarón, llamado «el Sherlock Holmes mexicano», cosa que le irrita sobremanera.

El narrador es un ser omnisciente que va tomando sucesivamente el encargo de contarnos la versión de un personaje diferente y así esta novela se convierte en un poliedro de muchas facetas, en una complicada estructura en la que todo encaja al final en el desenlace. Está escrta con mucha habilidad, intercalando bellas mujeres y rufianes, avisos y presagios, advertencias ominosas y lealtades, acción y diálogos.

Esta novela es como un tren que te lleva y te arrastra, y que no lo puedes parar. El lenguaje es colorista, sabroso y plagado de expresiones coloquiales, que lo hacen más atractivo. En fin un libro etiqueta negra, gran selección, una de esas obras que permenecen en la memoria durante mucho tiempo después de haber acabado de leerla. Muy muy recomendable, un anovela de altura que impresiona y se disfruta.
 
Martín Solares

Martín Solares (Tampico, 1970), escritor, profesor y crítico mejicano, vivió durante algunos años en París, dirigiendo un taller literario mientras hacía el doctorado en Estudios Ibéricos y Latinoamericanos en la Universidad de la Sorbona. Actualmente vive en México y trabaja en el mundo editorial. 

En 1998 ganó el Premio Nacional de Literatura Efraín Huerta con el relato titulado «El planeta Cloralex». Ha publicado sólo una novela, «Los minutos negros», traducida al inglés y al alemán. Él mismo confiesa ser un escritor lento, que tarda unos siete años en escribir un libro y actualmente trabaja intensamente en dos proyectos que serán su segunda y tercera novelas.Esperemos que no tarde catorce años en publicarlas.

Aquí podéis ver la primera parte de una interesante charla del autor sobre esta novela:


Publicado por Antonio F. Rodríguez.

viernes, 4 de noviembre de 2016

No manden flores - Martín Solares


Título: No manden flores 
Autor: Martín Solares

Páginas: 454
 
Editorial: Random house

Precio: 19,90 euros

Año de edición: 2016


Espléndida. Fenomenal. Se me acaban los adjetivos. Si ya me deslumbró «Los minutos negros», la primera obra de este mexicano, cuando la leí hace un año y pico, ahora esta su segunda novela negra me ha parecido todavía mejor y, me ha dejado sin aliento, como un puñetazo en el plexo solar.

Es una pirámide de palabras, un bosque de frases, un paisaje de párrafos, una sinfonía de páginas ante la que no tememos emplear la hipérbole, porque es una apuesta segura que a nadie defraudará por grande que sea la expectativa. Es una novela soberbia.

Ambientada en Tamaulipas, en el Golfo de México, donde nació este hombre, narra con un estilo envidiable una trama enloquecida y violenta, como el México actual, en la que la vida vale bien poco y la brutalidad, la corrupción y el delito son cotidianos, ubicuos y desquician la realidad hasta volverla del revés y teñirla de surrealismo, hasta construir una realidad psicótica en la que no perder la cabeza es ya un triunfo y seguir vivo cada día, el premio de una improbable lotería.

Cuando secuestra a su hija, un empresario poco ejemplar busca a Carlos Treviño, el protagonista de «Los minutos negros», un expolicía honesto (algo así como un mirlo blanco) para que la encuentre. A partir de ahí nada es lo que parece y cada capítulo está preñado de sorpresas y giros inesperados. Un historia creíble a pesar de los sucesos disparatados que cuenta, porque tiene la textura de lo real, el olor de lo que es verdad.

Una novela tremenda. Un paseo literario por el infierno mexicano, en el que no se ocultan los detalles más espantosos: las normas de seguridad en los colegios, la esperanza de vida media de un jefe de policía con ética, la expedición que sale de la cárcel para cumplir un encargo, los tres chiflados, el coronel de los muertos, la relación de un comisario con su padre y con su hijo... un texto muy absorbente, real, hipernegro y brutal, no hay que olvidar que estamos en México y nada bueno puede pasar, solo lo malo o lo peor, sin más opciones.

Y la habilidad para retratar la intimidad de un mostruo, de un criminal con el que el pobre lector empatiza rápidamente, se da cuenta de que literariamente es mucho más interesante que «el bueno» y acaba pensando que quizás cuando se habita el infierno hay que convertirse en demonio para poder seguir vivo.

Un libro que es el sedimento de muchas historias vividas por tamaulipeños que han dejado su cudad natal porque no quieren morir jóvenes, rematada con un final inesperado e indirecto, sugerido por unas cuantas pistas que se dejan caer como si nada, para que la mente del lector las una y construya un desenlace en su cabeza.  

Un descenso a un infierno que sabemos positivamente que existe, de la mano de un escritor sobresaliente, que tiene todo un mundo de historias que contar, a cual más terrible, un lenguaje propio y un saberhacer de primera categoría. Sin duda uno de los mejores libros publicados este año en España, si es que no es el mejor. Una novela que no debéis dejar pasar, os recomiendo de verdad que la compréis cuanto antes y la leáis de inmediato. Me lo váis a agradecer. 

Aquí os dejo una interesantísima entrevista en la que el propio Martín Solares habla de algunas de las claves de su novela.
                    
                                                 
Martín Solares (Tampico, 1970), escritor, profesor y crítico mejicano, vivió durante algunos años en París, dirigiendo un taller literario mientras hacía el doctorado en Estudios Ibéricos y Latinoamericanos en la Universidad de la Sorbona. Actualmente vive en México y trabaja en el mundo editorial. 

En 1998 ganó el Premio Nacional de Literatura Efraín Huerta con el relato titulado «El planeta Cloralex». Ha publicado sólo dos novelas, «Los minutos negros» (2006), traducida ya a seis idiomas y esta que nos ocupa. Él mismo confiesa ser un escritor lento, que tarda unos siete u ohco años en escribir un libro y actualmente trabaja intensamente en un proyecto que será su tercera novela. Por nosotros que se tome el tiempo que quiera, no hay prisa si al final el resultado es tan rematadamente bueno.
             
Martín Solares
                     
Publicado por Antonio F. Rodríguez. 

lunes, 20 de septiembre de 2021

Las muertas - Jorge Ibargüengoitia

 

Título: Las muertas                                                                                                            Autor: Jorge Ibargüengoitia

Páginas: 176

Editorial: RBA

Precio: 20 euros

Año de edición: 2009

México es ese país que más bien parece un subcontinente. Abigarrado, variadísimo, vital, apasionante, arrebatador, y con una de las culturas más interesantes y variopintas del mundo. Y, en medio de ese panorama, una violencia hiperbólica y omnipresente, única, que distorsiona la realidad y da lugar a una manera de vivir singular.

¿Se puede embotellar todo eso en forma de narración, sin que sea demasiado dura, ni gore? Se me ocurren dos ejemplos, al menos, dentro de una de las literaturas más inagotables y ricas que puedan encontrarse: los libros de Martín Solares y los de Jorge Ibargüengoitia.

En esta ocasión, Ibargüengoitia nos ofrece 16 relatos que pueden leerse como independientes o como capítulos de una pequeña novela río, coral y con multitud de personajes que van pasándose unos a otros el testigo del protagonismo. Violencia desmedida y medida, drama, pasiones, genio latino, una forma de narrar objetiva y contenida, peripecias increíbles e imprevisibles contadas como cotidianas y una atmósfera única. Todo eso y mucho más se encuentra en estos textos mágicos y telúricos, envolventes e inolvidables, hipnóticos y extraordinarios. Los he leído casi sin respirar y de un tirón.

En este reportaje novelado, se cuenta la terrible historia de Las Poquianchis, dos hermanas proxenetas, llamadas en el libro las Balandro, y de los crímenes que cometieron en los años 50 y principios de los 60. En el texto se advierte de que «Algunos de los acontecimientos que aquí se narran son reales. Todos los personajes son imaginarios», con lo que queda claro que hay hechos y detalles inventados y no se sigue el rigor periodístico. Además, el autor no se centra en la terrible cadena de asesinatos cometidos por las dos hermanas y sus cómplices, sino en las relaciones personales y algunas historias de amor especialmente significativas que rodearon todo el caso.

La historia empieza tangencialmente, con una historia de despecho, venganza y celos que, curiosamente, sirvió para destapas todo el caso cuando un detenido, Simón Corona, contó que había ayudado a enterrar un cadáver. El hilo narrativo bordea el horror, pero no se sumerge en él, sino que explora sus márgenes, literariamente más interesantes.

No deja de ser curioso que lo que creó una realidad terrible fue la decisión de prohibir la prostitución en el estado, lo que aumentó la presión sobre un sistema de trata de blancas ya de por sí, extremo. Las hermanitas llegaron a ser las asesinas en serie más prolíficas, que se sepa, de la historia del país.

No tenga miedo el lector de enfrentarse a un texto truculento, morboso y terrible de atrocidades sin cuento. En realidad, toda la historia está bastante suavizada y no se recrea en ningún momento en los aspectos más truculentos. Ibargüengoitia demuestra aquí ser un narrador más que solvente, que sabe muy bien lo que hace y domina el oficio de atrapar la atención del lector y reducir los recursos estilísticos al mínimo. El resultado es un libro impactante e inolvidable. Buenísimo. Un clásico de siglo XX.

Este libro se publicó por primera vez en 1977 y es bastante difícil de encontrar, a pesar de las ediciones sucesivas que ha lanzado RBA. Quizás lo más aconsejable sea buscarlo en bibliotecas y librerías de segunda mano.

México es otra realidad y este es una de sus crónicas.

Jorge Ibargüengoitia

Jorge Ibargüengoitia, (Guanajuato, México 1928 – Mejorada del Campo, Madrid 1983) fue ante todo un autor con un alto sentido crítico y sarcástico, siempre ridiculizando a los personajes de sus obras, muchos de ellos personajes del poder político y económico de la época. Nunca le gustó que le consideraran un simple humorista, ya que se trataba de un escritor serio y riguroso.

Siendo pequeño quedó huérfano de padre y creció entre mujeres, su madre y sus tías, que siempre desearon que se hiciera ingeniero. Entró en la Facultad de Ingeniería de la UNAM pero no acabó los estudios. Más tarde comenzó los estudios de Filosofía y Letras porque quería ser dramaturgo y recibió las clases de Teoría y Composición Dramática que daba Rodolfo Usigli, al que más tarde hicieran embajador pasando el testigo como docente a Jorge.

En 1962 se publica su obra «El atentado», galardonada con el Premio Casa de las Américas. En 1964 sale a la luz su primera novela «Los relámpagos de agosto», con la que inició una exitosa carrera como novelista, en la que habla de la última fase de la Revolución mexicana y de la clase político-militar de su país.

El escritor decide junto a su mujer, la pintora inglesa Joy Laville quien ilustró las portadas de sus libros que publicó en la editorial Joaquín Mortinz, trasladar su residencia a París para trabajar de manera intensa en la que sería su séptima novela. Fruto de esta decisión es reacio a asistir al encuentro de escritores en Bogotá al que fue invitado. En el último momento decide hacerlo y embarca en el vuelo 11 de Avianca que se estrella en el Aeropuerto de Barajas en Madrid el 27 de noviembre de 1983. A la vez desaparece el borrador de su nueva novela al llevarla consigo.

En el mismo vuelo viajaban el poeta y novelista peruano Manuel Scorza, el matrimonio formado por el crítico literario uruguayo Angel Rama y la crítica de arte argentino-colombiana Marta Traba, y la pianista catalana Rosa Sabater. Sus restos mortales fueron trasladados al Parque Florencio Antillón, Guanajauto donde una placa reza: «Aquí yace Jorge Ibargüengoitia, en el parque de su tatarabuelo, quien luchó contra los franceses».

El Instituto Estatal de la Cultura de Guanajuato otorga anualmente el Premio Nacional de Novela Jorge Ibargüengoitia. En el año 2000 se abrió al público la primera biblioteca pública de la Red Nacional, que coordina el Conaculta, con el nombre de Jorge Ibargüengoitia en San Bartolomé, Guanajuato.

 
Caricatura de Jorge Ibargüengoitia

Publicado por Antonio F. Rodríguez.