Título: Mis mejores cuentos
Autora: Carmen de Burgos
Páginas: 223
Editorial: Alcaná
Precio: 14 euros
Año de edición: 2025
Pues aquí tenemos una selección de las mejores novelas cortas, o cuentos largos, según se mire, de Carmen de Burgos, Colombine, la primera mujer española contratada como reportera, activa feminista avant la lettre y una notable escritora completamente olvidada hasta hace poco. Son cinco textos, elegidos por ella misma, y publicado en los años 20 por esta feminista tan salada, que redactaba con mucho desparpajo y una notable capacidad de síntesis.
- En el primero, «El artículo 438», se cuenta la historia de un triángulo amoroso que acaba en tragedia debido en buena medida al artículo de marras del Código Penal de aquellos años, en el que se castigaban los crímenes pasionales cometidos por hombres con el destierro y si la autora era una mujer, la cosa era muy distinta.
- «El abogado» cuenta la vida de una buena mujer, completamente destrozada por un picapleitos sin escrúpulos, un criminal letrado, con estudios y muy pocos escrúpulos.
- El titulado «El novenario» es una verdadera delicia. Es mi favorito. Cuenta la experiencia durante nueve días de una mujer soltera, un trasunto de la propia autora, en un balneario asturiano. Incluye un jugoso catálogo de personajes típicos de esos establecimientos, descritos con mucho humor y, ¿cómo no?, una aventura amorosa que finaliza de modo inesperado.
- «Los huesos del abuelo» es una divertida, terrible y sarcástica sátira de los descendientes que viven a costa de explotar la memoria de un gran hombre, un poeta, por ejemplo, incluyendo sus restos mortales, sus huesos, que acaban dando de sí mucho más de lo que parece.
- En cuanto al último, «La mujer fría», es un relato que recuerda la atmósfera de algunos cuentos de Poe y otros genios de la literatura de terror. La protagonista es una bella dama de blanca piel y ojos claros, de aspecto frío y distante, elegante, atractiva y lejana, que guarda un terrible secreto.
Como se ve, esta autora no daba puntada sin hilo. Los cinco relatos critican un aspecto de la sociedad de su tiempo, con ironía, inteligencia y voluntad de hacer mella en la conciencia del lector. El estilo es preciso, recortado y resumido. Esta mujer consigue decir y sugerir mucho con su afilada pluma en pocas palabras, manteniendo una densidad de información notable. La autora hace gala de una amplia variedad de expresiones y vocabulario, con algunas palabras que llaman la atención por estar ahora algo en desuso, como alloza (almendruco), alcatifa (alfombra fina y delgada), jaro (pelirrojo) o fato (olor desagradable).
La visión penetrante de Carmen de Burgos nos deja frases que vale la pena recordar: «Estamos en un mundo en el que la lealtad se considera cinismo, impudicia...», «¡Tan bien como estaría una andaluza discreta que se hubiera olvidado de que era andaluza!», «Disculpe usted, señora, que no le haya faltado al respeto, es que tengo un dolor de muelas muy grande» (en el compartimento de un tren, al salir de un túnel), «Pasear es la misa de la higiene», «La enfermedad atrae la compasión, la ternura y jamás la simpatía», «Yo creo que muchos de ellos no dejan el tabaco porque no les falte la disculpa de poder descansar ese rato de sus mujeres», «Los hombres no son viejos nunca».
En fin, un libro que es una curiosidad del pasado y una delicia. Demuestra que ya a principios de siglo había mujeres que escribían de maravilla, con mucho oficio, talento e ironía. Un volumen que vale mucho la pena y que proporciona muy buenos ratos de lectura.
La librería Alcaná, que tantas alegrías nos da a los lectores del madrileño distrito de Tetuán, ha editado este volumen coincidiendo con la exposición que le dedica a esta magnífica autora. Está disponible en la página web de la librería y te lo envían a casa por correo solo por un euro adicional si resides en España. Además, este libro está disponible en forma de audiolibro en el canal YouTube de la librería, en este enlace.
Carmen de Burgos (Almería, 1867-1932), hija del vicecónsul de Portugal en Almería, que poseía tierras, minas y el cortijo La Unión, creció en Rodalquilar (Níjar). A los dieciséis años se casó con un periodista doce años mayor que ella, un vividor que no tardó mucho en engañarla. Carmen llevó una vida muy independiente y acabó separándose.
Estudió Magisterio y obtuvo una plaza de profesora en la Escuela Normal de Maestras de Guadalajara. Colaboró publicando artículos y crónicas en varios diarios con el seudónimo de Colombine y defendiendo los derechos de la mujer
con textos como «La mujer y el sufragio» o «La inspección de las
fábricas obreras». Fue la primera mujer reconocida en España como periodista profesional, una activista que hizo campaña a favor del divorcio y del sufragio femenino, que no se consiguió hasta un año después de su muerte.
Se ganó la admiración de Giner de los Ríos y de Blasco Ibáñez, con el que se dice que tuvo una aventura.
Consiguió una beca para estudiar los métodos de enseñanza en otros países y estuvo viajando durante un año por Italia, Francia y Mónaco. Fundó una tertulia literaria que se hizo famosa, «La Tertulia modernista», donde conoció a un Ramón Gómez de la Serna de dieciocho años, del que se enamoró y con el que mantuvo una intensa relación amorosa y literaria durante veinte años.
Fué una activista y una pensadora, que se relacionó con Gregorio Marañón, Galdós, Blasco Ibáñez, Cansinos Assens, Juan Ramón Jiménez
y toda la clase intelectual de aquellos años. Una pionera del feminismo
que creía en la libertad y el goce de vivir. Nos dejó una veintena de
ensayos, once novelas, numerosos relatos y una larga lista de traducciones, obras
prohibidas durante el franquismo y hoy, lamentablemente, bastante olvidadas.
Publicado por Antonio F. Rodríguez.


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