miércoles, 21 de enero de 2015

Retorno 201 - Guillermo Arriaga


Título: Retorno 201
Autor: Gillermo Arriaga 

Páginas: 153

Editorial: Páginas de espuma

Precio: 13 euros

Año: 2005

Aquí tenemos una colección de relatos de cinco estrellas, catorce cuentos, catorce diamantes negros que deslumbran en su oscuridad, tremendos, que impresionan al lector y lo dejan temblando de gozo y también de horror. Porque estos textos se asoman al lado más oscuro del alma humana, esos rincones llenos de podredumbre que todos, o casi todos, tenemos dentro. Historias que muestran las miserias del alma humana y lo peor es que nos resultan familiares.

Pero no acaba ahí el encanto de Arriaga: además de lo dicho, hay aquí una delicadeza muy especial, conmovedora y profunda. Una venda con sangre y una flor ensartada podría servir como símbolo  de la literatura de este mexicano genial y universal, tierno e hiriente al mismo tiempo. El título alude a la calle Retorno 201, una vía larga y recta, situada al sur de la Ciudad de México, en un suburbio.

En esta selección de cuentos, escritos entre 1983 y 1995, la mayoría en 1986, y publicada en 2005, hay al menos seis insuperables, de un nivel estratosférico. ¡Qué buenos! Seis piezas que se me han metido la memoria y me han producido un impacto tremendo. Normalmente leo bastante rápido, una cuestión de práctica, pero he sido incapaz de leerme este volumen de un tirón. Al acabar cada cuento, me quedaba tan impresionado que no quería leer ya más hasta otro día, no podía. No me hacía falta leer nada más, prefería quedarme con la historia en la memoria, como una música. 

Es cierto que la sensación que deja a veces es bastante agridulce y que parece en ocasiones que hurga en las heridas que el ser humano arrastra consigo por la vida, pero lo hace mientras produce unos textos estupendos. Curiosamente, me parece un autor que sabe aprovechar lo mejor del estilo estadounidense, frases cortas, directas que van al grano, y lo mejor de la cultura mexicana, con temas apasionados, llenos de vida y a aveces de violencia. En cierto sentido se puede decir que es un escritor tex-mex.

Un escritor diferente, con un carácter propio que se reconoce inmediatamente, que a veces juega con el tiempo, las vueltas atrás y lo recuerdos, como en sus guiones. Un estilo muy personal que que mezcla lo enfermizo y los afectos en un cóctel diabólico que te roba el corazón y tiene magia, mucha magia. Un estilo que se muestra en todo su esplendor en la película «21 gramos», cuyo guión escribió este mexicano (por cierto, una película excelente, que debéis ver). 

En fin, que he disfrutado como un loco con este libro, que os recomiendo a todos, no dejéis de leer a Guillermo Arriaga porque tiene algo muy profundo y conmovedor dentro, algo puro y de una fuerza sobrecogedora. Mi cuento favorito es «La viuda Díaz» ¿Cuál es el vuestro? 

Guillermo Arriaga (Ciudad de México, 1958), escritor, guionista y director de cine mexicano, es más conocido por sus películas que por sus libros. Paso su infancia y juventud en las calles de la Ciudad de México. A los trece años perdió el olfato debido a una brutal pelea callejera.

La vida en los barrios de la capital mexicana es su mayor fuente de inspiración. Él mismo dice: «puede ser que yo haya salido de la calle, pero la calle no ha salido de mí». Se describe a sí mismo como un cazador que escribe, como Delibes. Ha estudiado Ciencias de la Comunicación y un maestría en Historia en la Universidad Iberoamericana.

Ha escrito tres novelas, un libro de relatos («Retorno 201») y cinco guiones, de los cuales tres sirvieron para que otras tantas películas («Amores perros», «21 gramos» y «Babel»). En 2008 dirigió su primera película «Lejos de la tierra quemada».

Guillermo Arriaga

Publicado por Antonio F. Rodríguez.

martes, 20 de enero de 2015

Los minutos negros - Martín Solares


Título: Los minutos negros
Autor: Martín Solares
 
Páginas: 384
 
Editorial: Random House
 
Precio: 17,90 euros
 
Año: 2006

Ésta novela, la única publicada por Martín Solares en el 2006, tras siete años de trabajo intenso y haberla reescrito varias veces, es una historia de violencia y corrupción, mexicana y colorista, escrita en clave de tiempo negro, un tiempo de minutos y segundos negros, en los que ocurren cosas innombrables.

La he leído porque me la recomendó Junot Díaz, no personalmente, qué más quisiera yo que conocerle, sino a través de una entrevista en la que dijo que era lo mejor que había leído en mucho tiempo. Le hice caso, busqué este libro, en cuanto pude le hinqué el diente y todavía estoy conmocionado, embriagado por sus párrafos y con la cabeza en pleno Golfo de México.

Es una novela tremenda, Junot Díaz tenía razón, un soberbio ejemplo de lo que puede dar todavía de sí el género negro cuando la policía de una pequeña localidad mexicana investiga la muerte en cadena de una serie de niñas. La narración avanza a toda velocidad, con un ritmo muy vivo y un lenguaje vertiginoso, entre diálogos brillantes y expresivos, como mandan los cánones, con una galería de personajes memorables que contrastan entre sí y describen de manera verídica lo que debe de ser el cuerpo de policía de una pequeña ciudad mexicana: un ecosistema poblado de las más variadas craturas, que interaccionan con la biota ambiente.

Por sus páginas desfilan un policía no muy inteligente, un jesuita bebedor y con más conchas que un galápago, un agente gordo a punto de estallar, un policía arbitrario, un periodista demasiado listo, un madrina (agente en prácticas) apodado el ciego, un fotógrafo albino y una reportera marxista, todo un elenco que parece inacabable, que llena la novela de vida y peripecias.

Aquí se aprende qué es la corbata colombiana, que hay dos clases de policías, a los que les gusta su trabajo y a los que no, que la regla de oro es que si sacas la pistola es porque la vas a utilizar, que la primera impresión es la más importante, que hay quien vive siempre bebido y a varios whiskyes de altura sobre el nivel del mar, que no te puedes fiar de nadie, que chacal es quien se mete sólo con los menos poderosos y que siempre hay cinco minutos negros en la vida de cualquier persona.

Hay verdaderos cameos, ilustres apariciones que no hacen avanzar la trama, pero enriquecen el ambiente y definen los referentes del autor: el escritor Bernard Traven, el mismisimo Alfred HItchcock y el legendario Quiroz Cuarón, llamado «el Sherlock Holmes mexicano», cosa que le irrita sobremanera.

El narrador es un ser omnisciente que va tomando sucesivamente el encargo de contarnos la versión de un personaje diferente y así esta novela se convierte en un poliedro de muchas facetas, en una complicada estructura en la que todo encaja al final en el desenlace. Está escrta con mucha habilidad, intercalando bellas mujeres y rufianes, avisos y presagios, advertencias ominosas y lealtades, acción y diálogos.

Esta novela es como un tren que te lleva y te arrastra, y que no lo puedes parar. El lenguaje es colorista, sabroso y plagado de expresiones coloquiales, que lo hacen más atractivo. En fin un libro etiqueta negra, gran selección, una de esas obras que permenecen en la memoria durante mucho tiempo después de haber acabado de leerla. Muy muy recomendable, un anovela de altura que impresiona y se disfruta.
 
Martín Solares

Martín Solares (Tampico, 1970), escritor, profesor y crítico mejicano, vivió durante algunos años en París, dirigiendo un taller literario mientras hacía el doctorado en Estudios Ibéricos y Latinoamericanos en la Universidad de la Sorbona. Actualmente vive en México y trabaja en el mundo editorial. 

En 1998 ganó el Premio Nacional de Literatura Efraín Huerta con el relato titulado «El planeta Cloralex». Ha publicado sólo una novela, «Los minutos negros», traducida al inglés y al alemán. Él mismo confiesa ser un escritor lento, que tarda unos siete años en escribir un libro y actualmente trabaja intensamente en dos proyectos que serán su segunda y tercera novelas.Esperemos que no tarde catorce años en publicarlas.

Aquí podéis ver la primera parte de una interesante charla del autor sobre esta novela:


Publicado por Antonio F. Rodríguez.

lunes, 19 de enero de 2015

La novicia - Giovanni Arpino


Título: La novicia
Autor: Giovanni Arpino

Páginas: 180
 
Editorial: Ediciones B

Precio: 5 euros
 

Año: 1989

Esta es la historia, escrita en forma de diario, de Antonio, un anodino contable, cuarentón y soltero, que conoce a una joven novicia en el tranvía, se enamora de ella y vive un romance en buena parte platónico. La sigue y la persigue por las grises calles de Turín, y una mirada o un parpadeo le sirven para imaginarlo todo. Dos solitarios cuya mirada se cruza por un momento.

Una novela publicada en 1959, sobre lo cotidiano y sobre cómo el amor puede cambiarlo todo de pronto con su varita mágica. Trata temas tan universales y de actualidad como la vida en las grandes ciudades, la incomunicación, la soledad y las ilusiones perdidas.

Literatura de alto voltaje, con un estilo impecable y un tono delicado, detallista, que levanta todo un mundo de sentimientos. Una obra aparententemente sencilla, que insinúa y sugiere más que explica, prodigiosa en su equilibrio formal que, desgraciadamente, cuesta bastante encontrar en España.

Esta edición de la extinta y maravillosa editorial Bruguera, renacida como Ediciones B, cuenta con un buen prólogo de Antonio Muñoz Molina, un motivo más para animarse a buscarla. Se puede encontrar en bibliotecas y librerías de segunda mano. Es uno de esos libros que vale la pena rescatar del olvido, para disfrutarlo despacio y con calma.

Giovanni Arpino (Pula, 1927-1987), escritor y periodista italiano, era hijo de un militar destinado en Pula (Croacia), cuando era una ciudad italiana. Luego le destinaron a Turín y allí viviría Arpino durante toda su vida. Estudió Letras en la Universidad de Turín. Escribió dieciséis novelas, casi doscientos relatos, poesía y libros para niños.

Ganó los premios literarios más prestigiosos en Italia: el Premio Strega en 1964, el Premio Moretti d'oro en 1969, el Premio Campiello en 1972 y el Premio Cento en 1982. Sin embargo ha sido muy poco editado en España y permanece casi desconocido.

Giovanni Arpino

Publicado por Antonio F. Rodríguez.

domingo, 18 de enero de 2015

Historia de Cecilia - Cicerón


Hoy tenemos aquí un pequeño cuento del gran Cicerón, uno de los más grandes oradores que ha habido, escrito hace más de 2000 años. ¿Qué es lo que ma ha llamado la atención de este texo? Pues varias cosas. Primero, que a pesar del tiempo transcurrdido conserva una frescura y una modernidad envidiables. Sin cambiar ni una coma podría pasar por un relato actual. Tambien es curioso que ya se cultivase el microrrelato hace tanto tiempo. Bueno, basta de preámbulos, aquí lo tenéis:

He oído a Lucio Flaco, sumo sacerdote de Marte, referir la historia siguiente: Cecilia, hija de Metelo, quería casar a la hija de su hermana y, según la antigua costumbre, fue a una capilla para recibir un presagio. La doncella estaba de pie y Cecilia sentada y pasó un largo rato sin que se oyera una sola palabra. La sobrina se cansó y le dijo a Cecilia:
-Déjame sentarme un momento.
-Claro que sí, querida -dijo Cecilia-; te dejo mi lugar.
Estas palabras eran el presagio, porque Cecilia murió en breve y la sobrina se casó con el viudo.

Marco Tulio Cicerón (Arpino, 106-43 a. C.) fué un político, filósofo, escritor y orador romano, que introdujo y divulgó las principales escuelas filosóficas griegas en la Antigua Roma. Hizo evolucionar al latín y lo convirtió en una lengua culta. Como abogado llegó a tener una gran reputación y fué un autor muy brillante en dos géneros no muy cultivados hoy en día: la oratoria y el género espistolar. Sus cartas serían muy valoradas en Europa siglos más tarde.

Fué un decidido opositor frente a la dictadura de Julio César y a favor de la república. Su nombre significa en latín «garbanzo gordo» (cicer es garbanzo).

Publicado por Antonio F. Rodríguez.

sábado, 17 de enero de 2015

Despedida de José Luis Alvite


Anteayer, jueves día 15 de enero, falleció en Santiago de Compostela José Luis Alvite, gran periodista y escritor, a los 65 años de edad, de cáncer. Era un tipo fenomenal, de una pieza, de verbo fácil, humor negro, gran corazón y las ideas muy claras. 

Contó lo que le pasaba con su estilo habitual, tuiteando «Me han diagnosticado un cáncer de pulmón y otro de colon. Nunca pensé que envidiaría el estado de mi coche». Otra cosa que tenía dicho es aquello de «La vida es una mala costumbre de la que cuesta desprenderse» y desde que luchaba con su dolencia solía decir «Me levantaré cada mañana con la esperanza de que la muerte siga dormida».

Nieto, hijo y sobrino de periodistas, siempre se acordaba de una frase de su padre: «Hay dos maneras de estropear la letra, hijo, la masturbación y el periodismo, así que tú verás». A lo que él apostillaba «Elegí el periodismo que tiene sobre la masturbación la ventaja de que no hay que bajarse los pantalones».

Colaborador y amigo de Carlos Herrera en el programa de radio «Herrera en la onda», ésta es la impresionante y bella carta de despedida que le envió:
 
Querido Carlos Herrera: 

Por primera vez no puedo culpar de mi ausencia a la desidia, ni alegar que una monada ciega de Denver me salió al paso y sin motivo alguno se encaprichó conmigo. Tampoco me servirá de excusa la vieja historia de cuando era un niño muy delgado y el viento al azotar me levantaba del suelo y me cambiaba de acera, de raza y de familia. 

Esta vez es el cáncer, amigo Herrera, esa cosa que yo pensaba que en mi caso sólo podría ser una mancha que, puesto en lo peor, haría una metástasis como de tebeo en la tapicería del coche. Cáncer de colon y cáncer de pulmón. Dos golpes en un solo mazazo. Fue algo desproporcionado, como encontrar un centollo en el interior de una almeja, pero, ¡qué demonios!, tantos años entre el humo del Savoy me enseñaron que la penumbra te salva del disgusto de que con la luz descubras que en la cola del piano no estaba sentada la mujer con la que contabas, sino el tipo impasible que viene a precintar las manos del pianista. 

Es una de esas veces en mi vida que la peor noticia no me la da Hacienda. ¡Qué quieres que te diga!, el caso es que lo he encajado sin pestañear, no porque sea un valiente, sino, sencillamente, porque siempre supe que el mío en la vida sería un viaje en el que inesperadamente al tren se le acabarían por detrás el humo, y por delante, las vías. 

No sé, Carlos, amigo mío... estas cosas ocurren y seguro que tienen algún sentido. Dice mi oncólogo que «la situación es muy comprometida» y eso significa que mi buena suerte puede haber cambiado a peor y que la vida ya no me dará la siguiente patada en el culo apócrifo de otro hombre. No importa. Ojalá pueda volver a tu lado. Y si no vuelvo, por favor, piensa que fue sólo porque me empeñé en el estúpido sueño de llegar por ferrocarril a una ciudad sin tren.

José Luis Rey Martínez (Santiago de Compostela, 1949-2015), más conocido como José Luis Alvite, nació en una familia de periodistas y aunque fué empleado de banca durante cierto tiempo, luego se rehabilitó y continuó con la tradicón familiar. Trabajó en El Correo gallego Diario 16, La Razón, Faro de Vigo, La Opinión de A Coruña, La Nueva España y últimamente en La Razón.

Noctámbulo, pesimista y muy gallego, se casó dos veces. Hacía un periodismo costumbrista de personajes marginales, de lenguaje algo callejero y coloquial, de novela negra, muy trabajado literariamente y con frecuentes metáforas. Era un periodista único e irrepetible, y desde luego, poco convencional. Tenía por costumbre salirse del guión, por ejemplo, escribiendo su propia necrológica, como puede verse más arriba. Publicó varios libros que recopilan sus artículos. En el 2014 recibió el Premio Diego Bernal por toda su carrera periodística. 

Descanse en paz. 

Publicado por Antonio F. Rodríguez.

viernes, 16 de enero de 2015

Las olas - Virginia Woolf


Título: Las olas
Autora: Virginia Woolf
 
Páginas: 304

Editorial: Lumen
 
Precio: 19,90 euros
 
Año: 2013

Esta novela aparecida en 1931 es la séptima escrita por Virginia Woolf y la más experimental y arriesgada de las que escribió. Es de una modernidad radical. Está compuesta por los monólogos interiores, es decir una simulación del flujo de conciencia, de todo lo que se le pasa a una persona por la cabeza, de seis personajes que se conocen y se entrecruzan entre sí durante un día completo, desde la salida del sol hasta el anochecer  en una localidad cerca del mar. En el texto, está salpicado con fragmentos en los que una voz narra en tercera persona lo que va pasando,  y se nota un cierto ritmo en el texto que recuerda el vaivén permanente de las olas.

El planteamiento es todo un desafío. Si se leen las frases una a una, despacio, con calma, cuesta mucho seguir el significado general porque son de demasiado detalle. Pero si se sigue a buena velocidad, yo creo que cuanto más rápido, mejor, ocurre lo mismo que cuando nos alejamos de un cuadro impresionista, los fragmentos que no tienen sentido parecen organizarse y nuestra mente va formando un hilo narrativo más aceptable.

El mérito que tiene esta autora es que el resultado es bueno, muy bueno. Cuando uno se acostumbra, se lo pasa muy bien, las páginas tienen calidad estética y literaria, el lector disfruta de la historia, cosa que cuesta mucho más con el «Ulises» de Joyce, y al final hasta da pena que se acabe el libro. Hay que hacer un esfuerzo, pero vale la pena porque es una novela de una gran belleza, delicada y sensible, con un extraño atractivo que se paladea párrafo a párrafo.

Un libro complejo, difícil de leer, apto para lectores realmente intrépidos, de los que no se arredran ante ningún libro por exigente que sea. Pero desde luego, es una obra muy recomendable para quien quiera probar a leer un texto realmente experimental, diferente a cualquier otra cosa que haya leído nunca. Probablemente es la mejor novela vanguardista de verdad que puede uno elegir para hacer un intento de lectura.

Hay quien dice que Virginia Woolf es una autora sobrevalorada, pero a mí me parece sencillamente prodigiosa; una novelista que aborda temas profundos, que plantea estructuras para sus libros muy complejas y sale airosa del desafío con un texto espléndido.

En este enlace he encontrado una versión disponible en la red: «Las olas». 

No quiero acabar esta pequeña reseña sin mencionar y felicitar al traductor de esta edición, Andrés Bosch (Palma de Mallorca, 1926-1984), que creo que ha hecho en este caso un trabajo excelente y de muchísimo mérito.

Virginia Woolf (Londres, 1881-1941) era hija del polígrafo y y montañero Sir Leslie Stephen (1832-1904) y de Julia Prinsep Jackson (1846-1895), una famosa belleza que sirvió de modelo a varios pintores prerrafaelitas. Ambos se casaron siendo viudos y en la familia había hijos de los tres matrimonios. 

Virginia no fué nunca al colegio, pero recibió clases de varios profesores particulares y de su propio padre, en un hogar frecuentado por escritores e intelectuales, como Alfred Tennyson, Thomas Hardy, Henry James y William Thackeray. A los 13 años, vió morir a su madre y tuvo su primera depresión. Hay biógrafos que sostienen que sus crisis, debidas a un trastorno dipolar, fueron influidas por los abusos deshonestos que ella y su hermana Vanessa padecieron a manos de sus medio hermanos George y Gerald. 

Estudió en las Universidades de Cambridge y Londres, se instaló en el barrio de Bloomsbury, donde vivían los escritores E. M. ForsterLytton Strachey, el economista J. M. Keynes, los filósofos Bertrand Russell y Ludwig Wittgenstein, y otros intelectuales que formaron el llamado círculo de Bloomsbury.

Escribió relatos, novelas y artículos para el suplemento literario del Times. Está considerada como una de las figuras más importantes de la literatura del siglo XX y una gran innovadora. Se casó, no tuvo hijos y fundó una editorial para autores jóvenes.

La inminente Segunda Guerra Mundial, la destrucción de su casa de Londres en un bombardeo y la fría acogida de uno de sus libros la sumieron en una crisis especialmente profunda y se suicidó llenándose los bolsillos de piedras y metiéndose en un río. Dejó una nota que decía: «Siento que me estoy volviendo loca. No puedo vivir en estos tiempos terribles. Oigo voces y no puedo concentrarme en mi trabajo. He luchado contra ello, pero ya no puedo luchar más... Te debo toda mi felicidad, pero no puedo seguir y estropearte la vida.»

Virginia Woolf, fotografiada a los 20 años por George Charles Beresford

Publicado por Antonio F. Rodríguez.

jueves, 15 de enero de 2015

En el mapa - Simon Garfield


Título: En el mapa
Autor: Simon Garfield

Páginas: 480
 
Editorial: Taurus

Precio: 10,99 euros

Año: 2013

Hoy os traigo un libro de divulgación, muy ameno y entretenido, con el que se aprenden un montón de cosas sobre la Cartografía y su evolución a través de los tiempos. Está escrito siguiendo la mejor tradición anglosajona de divulgación periodística, según la cual un periodista, es decir un auténtico profesional de la información, se documenta a concienca sobre un tema que le parece de interés y se lanza a escribir un tratado de divulgación poniendo todo su saber hacer para hacerlo atrayente y educativo.

En este caso, ¡Prueba conseguida! El resultado es un texto fantástico que se deja leer con sumo placer. Es verdad que el tema, aunque no lo parezca a primera vista, es muy agradecido. Los mapas nos gustan a todos, nos fascinan, son bonitos, hasta los colgamos en las paredes para decorar. Es uno de los artefactos técnicos que tiene más valores artísticos y estéticos. No en vano se dice que la Cartografía es la ciencia y el arte de hacer mapas.

El caso es que tienen un atractivo misterioso, que no es fácil de explicar. Quizás radique en que nos ofrecen un punto de vista que parece hacernos omniscientes; contemplar así, a vista de pájaro, un país o un continente puede hacer que nos sintamos en el fondo como pequeños dioses.

Mapa impreso en Florencia en 1474, copiado de un original de Ptolomeo. 
Era muy frecuenteme copiar o calcar un mapa de otro durante años y años.

En esta obra, enciclopédica y llena de curiosidades, se encuentra el lector con los mapas más antiguos e interesantes como, por ejemplo: el del griego Eratóstenes (Cirene, 276-194 a. C.) en forma de calavera; el mapamundi de Ptolomeo (100-170) un clásico que fué copiado durante más de mil años; el famoso mapa de Waldseemüller (1470-1520) de 1507, que cubre toda la Tierra en 12 hojas y comete el error de atribuir a Américo Vespucio el primer viaje al Nuevo Mundo y en consecuencia lo llama América (la confusión ha perdurado hasta nuestros días); los mapas holandeses del siglo XVII que pintaban erróneamente a Califormia como una isla, error que tardó 125 años en subsanarse; las inexistentes Montañas de Kong, situadas al norte del Golfo de Guinea, que aparecieron por primera vez en 1789 en el mapa de Rennell y estuvieron más de cien años adornando los mapas de la zona; los divertidos mapas zoomorfos en los que se le daba apariencia de animal a un país, y otros más modernos, como el mapa del mundo en el que los contactos de amistad establecidos en Facebook dibujan perfectamente los continentes, o el mapa del metro de Londres, un éxito de diseño.

Hoja del famoso mapamundi de Waldseemüller que consagró
 erróneamente el nombre de América

Esto y mucho más, como el curioso y recientemente demostrado Teorema de los cuatro colores, que establece que sólo hacen falta cuatro colores para distinguir los países de un mapa cualquiera, por complicado que sea, o los secretos de las proyecciones conformes, que conservan los ángulos, es decir que los ángulos que se miden en el mapa son iguales a los que se medirían en la superficie terrestre, lo cual es bastante útil para navegar y mantener rumbos en el mar.

Un libro delicioso, lleno de ilustraciones, que transmite el amor por lo mapas y que lleva a la práctica con solvencia el viejo lema de instruir deleitando. Una maravilla.

Simon Garfield (Londres, 1960) es un periodista británico que ha escrito varios libros estupendos de ensayo, como este En el mapa. Estudio periodismo y en el año 1981 ganó el Premio de Estudiante del año, que organizan «The Guardian» y la National Union of Students, y consiguió el puesto de subdirector de Radio Times, un programa de radio y TV.

Ha escrito guiones para la BBC, ha colaborado en multitud de periódicos, como «The Independent», «The Independent on Sunday» y «The Observer», y ha escrito una media docena de libros. En el año 2010 publicó «Es mi tipo», un recorrido por la historia de los distintos tipos de letra, que tuvo mucho éxito y ha sido traducido a varios idiomas. 

http://www.theguardian.com/books/2012/nov/11/on-the-map-simon-garfield-review
Simon Garfield (Foto Eamonn McCabe)

Publicado por Antonio F. Rodríguez.