Título: Contenta
Autor: Santiago Lorenzo
Páginas: 240
Editorial: Blackie Books
Precio: 22,90 euros
Año de edición: 2026
Cecilia, una chica del montón, miope y algo sorda, que se dedica a filmar reportajes de boda, se encuentra un poco perdida cuando le encargan realizar un vídeo para promocionar turísticamente el pueblo de Mardones, una localidad fea, destartalada y esaboría como pocas. Así arranca esta novela paradójica y con mucho truco, un trampantojo para el intelecto que al principio parece aburridísimo, pero que poco a poco ofrece encantos insospechados.
Porque Lorenzo, con un estilo muy original e inconfundible, cultiva lo que podríamos llamar literatura de lo cutre y tiene la extraordinaria habilidad de hacernos muy interesante un planteamiento inicial sin el más mínimo interés, o mejor dicho, tan concienzudamente desprovisto de interés y atractivo, que finalmente se torna interesante y atractivo, en manos de este prestidigitador de novelas.
Por supuesto hay una trama, conflictos, giros inesperados y sorpresas algo rocambolescas, pero todo resulta creíble y a la vez, vemos que está construido con mimbres de poco fuste. Aquí aparecen novios que no son lo que parecen, vidas que parecen un cubo de agua sucia, personas encantadoras con cara de facinerosos, una casa perfumada con colonia, una mata de perejil que puede ser peligrosa, un sinvergüenza de provincias, un motor de desastres en aspersión, una tabla con nueve mandamientos que acaba por ser reformada, una bar que parece un saloon, una cama barata que es todo un personaje de la trama, un doctor marranis causa, sesiones de cama a tutiplén y un final feliz inverosímil que resulta convincente a todas luces.
Que tan atrabiliaria mezcolanza resulte ser una novela más que interesante es mérito de autor que, desde luego, se puede decir que es el dueño y creador de un género único y propio, muy original y difícil de ejecutar. La trama, que tarda en arrancar para que el efecto sea más potente, está plagada de giros inesperados, va creciendo en complejidad y pilla casi siempre a contrapié a la intuición del lector. El texto está plagado de hallazgos expresivos, exageraciones que mueven a risa y frases de una comicidad irresistible. La mayoría de los personajes son tan perdedores en todo que tienen su encanto y la historia en su conjunto, aunque puede parecer algo increíble, si se piensa un poco, refleja muchos aspectos de la vida real.
En fin, una novela que es una comedia rural que va de menos a más, pero que finalmente alcanza cotas muy notables. Vale la pena de verdad conocer lo que hace este novelista único y paradójico, este funambulista de historias que, aunque parece a punto de caer en un abismo de aburrimiento en cada página, nos hace pasar ratos muy divertidos y a la postre, nos deja convencidos de que es un gran escritor. Un autor con mucha personalidad y un mundo propio que os recomiendo visitar. No dejéis de leer a Santiago Lorenzo.
Santiago Lorenzo (Portugalete, 1964) es un cineasta y escritor español. Hijo de profesores, estudió en un colegio del Opus Dei hasta que, a los 17 años, se mudó a Valladolid, donde empezó sus estudios artísticos y residió hasta los 21 años. Se trasladó a Madrid para completar su formación y estudió Ciencias de la Información rama Imagen y Guion en la Universidad Complutense de Madrid, y dirección escénica en la Real Escuela Superior de Arte Dramático (RESAD).
Con este bagaje inició una carrera en el mundo del cine, como director, guionista o productor de un total de 9 cortos y 2 largometrajes. En 1995 produjo el cortometraje Caracol, col, col, que ganó un Premio Goya. Sin embargo, a los 44 años, «huyendo del podrido negocio del séptimo arte» según sus propias palabras, dejó la cinematografía y se dedicó a tiempo completo a escribir. Ha publicado hasta ahora 7 novelas, con notable éxito, con las que ha ganado tres premios literarios. Sigue escribiendo.
Publicado por Antonio F. Rodríguez.


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