Título: La Prisión General de los gitanos
Autor: Antonio Zoido
Páginas: 304
Editorial: Almuzara
Precio: 21,95 euros
Año de edición: 2025
Este sesudo, documentado y revelador ensayo histórico aborda un genocidio hasta ahora inexplicablemente olvidado, que ya retrató Raúl Quinto en su novela Martinete del rey Sombra (2023): la Prisión General de los gitanos decretada en 1749 por el rey Fernando VI, injustamente llamado «el Justo». Si Quinto nos regaló una estupenda novela histórica, muy bien documentada y fundamentada, Zoido nos ofrece ahora este ensayo, prolijo, riguroso y contrastado, que argumenta que ese terrible episodio pudo ser en buena parte la causa de la pena negra, el fatalismo y las duquelas que han sido la base y el origen del flamenco desde su aparición. No en vano la obra se subtitula «el origen de lo flamenco».
Corrían por entonces vientos de Ilustración, modernidad y progreso. A los próceres españoles de entonces, especialmente al todopoderoso Marqués de la Ensenada y la jerarquía eclesiástica, les pareció que los gitanos, vagos, maleantes y reacios a someterse a las leyes terrenales y a las divinas —ni iban a misa ni les gustaba el catecismo—, eran un obstáculo serio para la regeneración de la patria. Ya desde su llegada a la península en 1499, los llamados egipcianos habían sufrido pragmáticas sucesivas que coartaban sus libertades: se les había prohibido tener caballos, vestir como cristianos, vivir en el campo, vivir en las ciudades y por último se les había conminado a establecerse en 17 ciudades concretas. Incuso, se llegó a mandarles a galeras como forzados y a acusarles injustamente de antropofagia. Un hostigamiento legal similar al que sufrieron moros y judíos, y que también finalizó de manera radical.
La Prisión General de los gitanos, también llamada Gran Redada, fue una operación bien planificada y coordinada en la que participó todo el ejército, de manera que en tan solo 16 días fueron apresados unos 12.000 gitanos, se suspendió el refugio en sagrado, y se separó a los hombres y a las mujeres para que no pudiesen reproducirse, y así exterminarlos. A los primeros se les envió a trabajos forzados a los astilleros y a las minas de Almadén, y a las segundas, junto con los niños, a trabajar tejiendo y como obreros en las fábricas, en Málaga, Valencia y Zaragoza, siempre en condiciones penosas.
El plan resultó ser un éxito a medias, por la fuga de gitanos para reunirse con sus familias, las huelgas de brazos caídos y los motines, lo que, unido a la destitución del Marqués de la Ensenada, facilitó que Carlos III acabase en 1763 con la pesadilla mediante un indulto. Habían pasado 14 años tremendos, que dejaron una honda huella en el alma gitana.
Zoido analiza en detalle los antecedentes, las causas, el desarrollo y las consecuencias de tan tremebunda operación, a través de documentos inéditos y testimonios históricos, con rigor y precisión, en un texto detallado, muy completo y sólidamente fundamentado, que incluye una selecta bibliografía al final. El estilo es claro y permite separar fácilmente los hechos demostrados de las valoraciones del autor.
En suma, un ensayo histórico clave para entender nuestro pasado. La crónica prolija y documentada de un intento de genocidio olvidado, paradójicamente cometido bajo el imperio de la Ilustración, y de la lucha denodada y resiliente de un pueblo para sobrevivir y conservar su identidad. Un episodio profundamente traumático que contribuyó decisivamente al nacimiento de una forma de expresión artística de nuestra cultura especialmente significativa. Un arte que representa la voz ancestral y desgarrada de Andalucía, cargada de historia y sentimiento.
Antonio Zoido (Monesterio, Badajoz, 1944) es un historiador y escritor español. Licenciado en Filosofía y Letras por la Universidad Complutense de Madrid y en Filosofía por la Universidad Gregoriana de Roma. En 1971 fue condenado en un Consejo de Guerra a 5 años de cárcel y en el Tribunal de Orden Público, a 3, por su activismo antifranquista y en defensa de las libertades. Cuando salió de prisión, cofundó el Partido del Trabajo de España, del que fue secretario general en Andalucía durante 4 años.
En 1981 dejó la política activa y fundó, junto a otros editores, Editoriales Andaluzas Unidas, donde se encargó de dirigir la Biblioteca de la Cultura Andaluza hasta 1985. Ha publicado varias obras como Viaje al centro de la Cultura Andaluza , Los hijos de Platón, El dorado zumo de la pena y Los pobres de Zeus. Ha traducido del italiano El flamenco y los flamencos, del profesor Mario Penna y actualmente forma parte de la comisión asesora de la Enciclopedia General de Andalucía .
Publicado por Antonio F. Rodríguez.


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