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martes, 3 de febrero de 2026

El verano de Cervantes - Antonio Muñoz Molina

Título: El verano de Cervantes
Autor: Antonio Muñoz Molina
 
Páginas: 448
 
Editorial: Seix Barral
 
Precio: 22 euros 
 
Año de edición: 2025
 
El Quijote es una de las grandes novelas de la historia de la literatura, en mi opinión, la más grande, grandeza que resulta contagiosa en cierta medida y hace que buena parte de las obras que se escriben sobre ella sean de gran interés. Eso es lo que le ocurre al texto que nos ocupa, un ensayo rico y jugoso, muy interesante, evocador y sugerente, que se lee muy bien a pesar de que pasa sobradamente las 400 páginas.
 
Por suerte para nosotros, Muñoz Molina parece haberse acostumbrado a escribir este tipo de libros, ensayos muy personales mezcla recuerdos, ideas, referencias culturales, citas y reflexiones alrededor de un tema que le preocupa o que le atrae. En este caso se sumerge en una de sus pasiones más gozosas, la lectura de las aventuras del Caballero de la Triste Figura. El título proviene del hecho de que el autor dedicó varios veranos ociosos de su infancia, siendo todavía un niño y de vacaciones en el pueblo, a disfrutar de la novela de Cervantes. Desde entonces, ese texto ha estado unido al verano para él, máxime cuando resulta que la acción de las dos partes de la obra se desarrolla precisamente en esa estación. Don Quijote y Sancho salen siempre en época estival, cosa curiosa, cuando La Mancha es más que nunca un páramo calcinado por el sol.
 
El autor mezcla algunos recuerdos de su niñez con explicaciones de pasajes de la novela, reflexiones e interpretaciones, hasta completar un texto que bien puede servir de introducción al original cervantino y además está plagado de ideas y ocurrencias interesantes. Por ejemplo, realiza comparaciones sugerentes con los Ensayos de Montaigne, escritos entre 30 y 17 años antes, con las grandes novelas de la picaresca española, con la obra de Proust y hasta con la pintura de Caravaggio. En este trabajo nos enteramos de: que el ingenioso hidalgo necesitaba público, tenía sentido dramático; que la novela está llena de violencia, mamporros, pedradas, descalabramientos... pero Alonso Quijano no mata a nadie; que no solo critica las novelas de caballerías, las pastoriles también quedan ridiculizadas; que mezcla cien géneros, poesía, relato, novela sentimental y por supuesto, las ya mencionadas novela pastoril y de caballería; que la primera parte es más experimental e improvisada, mientras que la segunda es más madura y planificada; que está lleno de metaliteratura; que los personajes cervantinos no son lineales, sino complejos y llenos de contradicciones, como ocurre en la realidad; que es una novela preñada de novelitas, novelas cortas y pequeños cuentos; que El Quijote es como una pequeña enciclopedia plegada del mundo y de la vida; que el pobre Don Miguel nunca alcanzó ni la gloria literaria ni la solvencia económica y eso le pesaba, y que la influencia de El Quijote es enorme y le encantaba a autores como Stendhal, Freud, Flaubert, Henry James, George Eliot, Turguéniev, Herman Melville, Balzac, Twain, Faulkner, Thomas Mann, Salman Rushdie... la lista es interminable.
 
El texto está escrito con sensibilidad exquisita, belleza y gran elegancia. Y la magnificencia del estilo típico de Muñoz Molina, digresivo, algo melancólico, intensamente emocional, estructurado en frases largas, a veces de una página, armoniosas y gramaticalmente intachables. Otros escritores van al grano directamente, este genial ubetense se aproxima lateralmente al tema en cuestión, lo rodea, lo explica y lo contempla desde los más variados puntos de vista en un juego que no es repetitivo, porque a poco a poco va añadiendo matices, facetas y aspectos diferentes hasta completar toda una pequeña galaxia de ideas.
 
En fin, una obra muy interesante, que equivale casi a un ciclo de conferencias sobre el clásico de Cervantes. El resultado de 10 años de notas que acompañaron las lecturas estivales de El Quijote. Un libro para leer despacio y sin prisa, como si estuviéramos de veraneo. Un ensayo para disfrutar, que bien puede servir como introducción y glosa del clásico cervantino, muy recomendable, especialmente para cervantistas y muñozmolineros.
 
Antonio Muñoz Molina (Úbeda, 1956) estudió Historia del Arte en la Universidad de Granada y periodismo en la Complutense de Madrid. Volvió a Granada, se hizo funcionario y comenzó a escribir artículos en el Ideal, recopilados en su primer libro El Robinsón urbano. En 1986 apareció como un aerolito en el panorama literario con Beatus Ille, en mi opinión, su obra maestra. 
 
Luego vinieron más novelas, muchos premios, el ingreso en la Real Academia en 1995 y la Dirección del Instituto Cervantes en Nueva York entre 2004 y 2006, el Premio Príncipe de Asturias de las Letras en 2013, y una larga lista de 22 galardones. Está casado con Elvira Lindo. Es un buen usuario de las nuevas tecnologías y, según ha confesado él mismo, insomne, depresivo y perseguido por los ruidos de Madrid. Es un gran aficionado a la música y escribe habitualmente en Scherzo. A mí me gustan tanto sus libros como sus artículos y sobre todo su manera de contar historias. Hemos reseñado aquí varias de sus obras, hasta ahora un total de 21 novelas y 7 ensayos.

Tiene una estupenda página personal, que podéis ver aquí, muy recomendable, que incluye, entre otras cosas, una autobiografía muy buena.
 
Antonio Muñoz Molina
 
Publicado por Antonio F. Rodríguez. 

lunes, 16 de octubre de 2023

No te veré morir - Antonio Muñoz Molina

 

Título: No te veré morir                                                                                                          Autor: Antonio Muñoz Molina

Páginas: 240
 
Editorial: Seix Barral

Precio: 19,90 euros
 
Año: 2023

El escritor Muñoz Molina regresa al género de la novela con una obra inmensa, que básicamente se puede resumir en cuatro palabras: «una historia de amor». Tan sencillo o tan complicado como pueda ser, aquí se nos cuenta la historia de un amor imposible a lo largo de cincuenta años, entre Gabriel y Adriana.

La novela comienza con una apuesta muy arriesgada estilísticamente, pues en el primer capítulo (setenta páginas de las doscientas y pico totales) y en una única frase, el protagonista nos resume lo que ha sido (desde su punto de vista) su relación con Adriana a lo largo del tiempo.
Una primera parte con un ritmo y una musicalidad impresionantes, que es una verdadera joya.

Después, en los diferentes capítulos siguientes, se alternan la voz de Gabriel y la de un amigo más joven que, por una casualidad que no se debe contar aquí, le lleva a encontrarse con su amor de juventud más de cuarenta años después de que se vieran por última vez.

Gabriel y Adriana han estado separados durante casi cincuenta años por la distancia y las circunstancias, ella se queda casada de forma equivocada en la España de la dictadura y él rehaciendo su vida en Estados Unidos con gran éxito profesional, así como casado con una norteamericana.

Por esa casualidad comentada, Gabriel decide, ya mayor, volver a España a visitar a Adriana a la casa donde pasó con ella las últimas horas antes de separarse. Encuentra a una mujer anciana con una enfermedad degenerativa, pero con unos destellos inconfundibles de lo que fue en su juventud. Adriana ha aceptado esa entrevista a pesar del claro resquemor que guarda tras el abandono que sufrió por parte de Gabriel, porque tiene una petición muy clara que hacerle.

Muñoz Molina compone una gran novela, triste y nostálgica, sobre el recuerdo, la memoria y el paso del tiempo. Y a su vez, un retrato del final de la vida con un poso melancólico que acompaña al lector bastante tiempo tras su lectura, o por lo menos a mí me ha ocurrido.

La novela se inicia con unos versos de un poema (que da título a la obra) de la uruguaya Idea Vilariño, que escribió en 1958 tras la ruptura sentimental con Juan Carlos Onetti:

Ya no:
No volveré a tocarte. / No te veré morir/Ya no será / ya no / no
viviremos juntos / no criaré a tu hijo / no coseré tu ropa / no te
tendré de noche / no te besaré al irme / nunca sabrás quién fui / por
qué me amaron otros.

Y el siguiente párrafo creo que resume gran parte de la esencia de esta novela:

«El olvido tenía una textura tan variable y azarosa como la memoria. El que se marcha olvida con mucha más facilidad que el que se ha quedado. Para el que se marcha desaparece el mundo en el que se anclaba la memoria».

Antonio Muñoz Molina

Antonio Muñoz Molina nació en Úbeda el 10 de enero de 1956. Miembro de la RAE, está considerado como uno de los mejores novelistas en lengua castellana de los últimos años. En 1986 publicó su primera novela, «Beatus Ille», aunque el reconocimiento le llegaría con el Premio de la Crítica por «El invierno en Lisboa» (1987), obra que también recibió el Nacional de Literatura. «Beltenebros» (1989) dio a conocer a Muñoz Molina al gran público gracias, sobre todo, a la adaptación cinematográfica que realizó Pilar Miró en 1991. En «Beltenebros» se aprecia con claridad la influencia del género negro en la obra del autor.

En 1991 ganó el Premio Planeta por «El jinete polaco», lo que supuso el espaldarazo definitivo a su carrera literaria. Seis años después vería la luz «Plenilunio», obra que también fue llevada al cine en el año 2000 por Imanol Uribe. Su obra narrativa comprende, además de los títulos ya mencionados, otros como «Los misterios de Madrid», «El dueño del secreto», «Ardor guerrero», «Carlota Fainberg», «En ausencia de Blanca», «Ventanas de Manhattan», «El viento de la Luna», «Sefarad», «La noche de los tiempos», «Como la sombra que se va», «Un andar solitario entre la gente», «Tus pasos en la escalera», el volumen de relatos «Nada del otro mundo» y el ensayo «Todo lo que era sólido». También ha reunido sus artículos en volúmenes como «El Robinson urbano» o «La vida por delante».

El autor ha recibido distintos premios como el Ícaro, el Crisol o el Euskadi de plata. En 2013 recibió el Premio Príncipe de Asturias de lasLetras en reconocimiento a toda su carrera.

Publicado por Ana Domingo.

viernes, 30 de octubre de 2020

Todo lo que era sólido - Antonio Muñoz Molina

 
Título: Todo lo que era sólido                                                                                            Autor: Antonio Muñoz Molina
 
Páginas: 256

Editorial: Seix Barral
 
Precio: 18,50 euros  

Año de edición: 2013

El libro que hoy os comento es un ensayo apasionante y acertado sobre lo que ha sucedido en España en los últimos años en el aspecto político, económico y social. Una larga reflexión que combina lo narrativo y lo testimonial con un estilo franco y de mucho nivel que puede recordar a Virginia Woolf o al mejor GeorgeOrwell.

En capítulos cortos y bien armados, con datos contrastados de la época, el autor reflexiona sobre lo que fue España en los años previos a la crisis económica de 2008, un momento en que todo parecía sólido y resistente al tiempo: la situación política era estable, la economía crecía a un ritmo envidiable, los ayuntamientos y las autonomías tenían dinero para gastar tanto que alegría y optimismo se confundieron con despilfarro, falta de previsión y, sobre todo, se mezclaron con la corrupción. Nos manejábamos con un modelo económico extractivo y cortoplacista que beneficiaba a unos pocos; una época de gasto desmesurado que conllevó desgaste. Había conductas que se sabia que estaban mal, pero nos dejábamos llevar arrullados por el posible beneficio que nos aportaría o simplemente por indiferencia

Todo esto llevó a un deterioro progresivo de las tres esferas citadas. A eso se llegó por la falta de madurez de políticos e instituciones, teníamos una democracia que todavía era un tanto débil, con derechos adquiridos pendientes de consolidarse y con una educación de la población sobre democracia todavía pendiente. Todo lo que parecía sólido y estable se derrumbó ante nuestros ojos y para que eso fuera posible, sucedió que se juntaron la quiebra de la legalidad, la codicia, la ambición política y la falta de espíritu cívico.

El libro reflexiona sobre nuestra sociedad, sobre la inhibición ante el despilfarro y la corrupción y nos coloca delante de un espejo que nos muestra nuestra culpa colectiva, independientemente del marco ideológico. Un libro valiente sobre lo que no hemos visto y no hemos sido capaces de prevenir en estos tres aspectos: político, social y sobre todo económico.

Al final del libro, tras el amplio análisis donde el autor nos cuenta muy bien lo que le preocupa y desanima, por encima del tono pesimista que nos ha acompañado, Muñoz Molina expone la necesidad de un debate profundo sobre nuestra sociedad y hacia dónde nos puede llevar la indiferencia ya instalada. Reclama una actitud a modo de suave rebelión cívica para discutir con rigor, informar ampliamente, llegar a acuerdos para evitar confrontamiento y diferencias marcadas dentro de la nación. Y una sola fuerza política no puede resolver eso.

Antonio Muñoz Molina nació en Úbeda en 1956 donde estudió el bachillerato. Estudió Historia del Arte en Granada y periodismo en Madrid. Trabajó como funcionario en el Ayuntamientode Granada y comenzó a escribir una columna en el diario Ideal; su primer libro es un compendio de estos artículos.

Publicó su primera novela, Beatus Ille, a los treinta años y desde entonces ha ido encadenando éxitos y premios literarios como el Nacional de Narrativa (2 veces), Nacional de la Crítica, Mariano de Cavia de periodismo y el Planeta en 1991. Ha escrito novelas, relatos, ensayos y un buen numero de artículos de prensa; en su obra se aprecian influencias del cine negro y policiaco así como reflejos de la historia española.

Es doctor honoris causa por la Universidad de Jaén y miembro de la RAE desde 1995. Está casado con la también escritora Elvira Lindo y vive entre Madrid y Nueva York. donde ha sido director del Instituto Cervantes varios años; también ha sido docente en varias universidades norteamericanas. En 2013 recibió el Premio Príncipe deAsturias de las Letras.

Antonio Muñoz Molina

Publicado por John Smith.