Tiene una estupenda página personal, que podéis ver aquí, muy recomendable, que incluye, entre otras cosas, una autobiografía muy buena.
martes, 3 de febrero de 2026
El verano de Cervantes - Antonio Muñoz Molina
Tiene una estupenda página personal, que podéis ver aquí, muy recomendable, que incluye, entre otras cosas, una autobiografía muy buena.
lunes, 16 de octubre de 2023
No te veré morir - Antonio Muñoz Molina
Páginas: 240
Editorial: Seix Barral
Precio: 19,90 euros
Año: 2023
El escritor Muñoz Molina regresa al género de la novela con una obra inmensa, que básicamente se
puede resumir en cuatro palabras: «una historia de amor». Tan sencillo o tan
complicado como pueda ser, aquí se nos cuenta la historia de un amor imposible
a lo largo de cincuenta años, entre Gabriel y Adriana.
La novela comienza con una apuesta muy arriesgada estilísticamente, pues en el
primer capítulo (setenta páginas de las doscientas y pico totales) y en una
única frase, el protagonista nos resume lo que ha sido (desde su punto de
vista) su relación con Adriana a lo largo del tiempo.Una primera parte con un ritmo y una musicalidad impresionantes, que es una verdadera joya.
Después, en los diferentes capítulos siguientes, se alternan la voz de Gabriel y la de un amigo más joven que, por una casualidad que no se debe contar aquí, le lleva a encontrarse con su amor de juventud más de cuarenta años después de que se vieran por última vez.
Gabriel y Adriana han estado separados durante casi cincuenta años por la distancia y las circunstancias, ella se queda casada de forma equivocada en la España de la dictadura y él rehaciendo su vida en Estados Unidos con gran éxito profesional, así como casado con una norteamericana.
Por esa casualidad comentada, Gabriel decide, ya mayor, volver a España a visitar a Adriana a la casa donde pasó con ella las últimas horas antes de separarse. Encuentra a una mujer anciana con una enfermedad degenerativa, pero con unos destellos inconfundibles de lo que fue en su juventud. Adriana ha aceptado esa entrevista a pesar del claro resquemor que guarda tras el abandono que sufrió por parte de Gabriel, porque tiene una petición muy clara que hacerle.
Muñoz Molina compone una gran novela, triste y nostálgica, sobre el recuerdo, la memoria y el paso del tiempo. Y a su vez, un retrato del final de la vida con un poso melancólico que acompaña al lector bastante tiempo tras su lectura, o por lo menos a mí me ha ocurrido.
La novela se inicia con unos versos de un poema (que da título a la obra) de la
uruguaya Idea Vilariño, que escribió en 1958 tras la ruptura sentimental
con Juan Carlos Onetti:
Ya no:
No volveré a tocarte. / No te veré morir/Ya no será / ya no / no
viviremos juntos / no criaré a tu hijo / no coseré tu ropa / no te
tendré de noche / no te besaré al irme / nunca sabrás quién fui / por
qué me amaron otros.
Y el siguiente párrafo creo que resume gran parte de la esencia de esta novela:
«El olvido tenía una textura tan variable y azarosa como la memoria. El que se marcha olvida con mucha más facilidad que el que se ha quedado. Para el que se marcha desaparece el mundo en el que se anclaba la memoria».
Antonio Muñoz Molina nació en Úbeda el 10 de enero de 1956. Miembro de la RAE, está considerado como uno de los mejores novelistas en lengua castellana de los últimos años. En 1986 publicó su primera novela, «Beatus Ille», aunque el reconocimiento le llegaría con el Premio de la Crítica por «El invierno en Lisboa» (1987), obra que también recibió el Nacional de Literatura. «Beltenebros» (1989) dio a conocer a Muñoz Molina al gran público gracias, sobre todo, a la adaptación cinematográfica que realizó Pilar Miró en 1991. En «Beltenebros» se aprecia con claridad la influencia del género negro en la obra del autor.
En 1991 ganó el Premio Planeta por «El jinete polaco», lo que supuso el espaldarazo definitivo a su carrera literaria. Seis años después vería la luz «Plenilunio», obra que también fue llevada al cine en el año 2000 por Imanol Uribe. Su obra narrativa comprende, además de los títulos ya mencionados, otros como «Los misterios de Madrid», «El dueño del secreto», «Ardor guerrero», «Carlota Fainberg», «En ausencia de Blanca», «Ventanas de Manhattan», «El viento de la Luna», «Sefarad», «La noche de los tiempos», «Como la sombra que se va», «Un andar solitario entre la gente», «Tus pasos en la escalera», el volumen de relatos «Nada del otro mundo» y el ensayo «Todo lo que era sólido». También ha reunido sus artículos en volúmenes como «El Robinson urbano» o «La vida por delante».
El autor ha recibido distintos premios como el Ícaro, el Crisol o el Euskadi de plata. En 2013 recibió el Premio Príncipe de Asturias de lasLetras en reconocimiento a toda su carrera.
Publicado por Ana Domingo.
viernes, 30 de octubre de 2020
Todo lo que era sólido - Antonio Muñoz Molina
Año de edición: 2013
El libro que hoy os comento es un ensayo apasionante y acertado sobre lo que ha sucedido en España en los últimos años en el aspecto político, económico y social. Una larga reflexión que combina lo narrativo y lo testimonial con un estilo franco y de mucho nivel que puede recordar a Virginia Woolf o al mejor GeorgeOrwell.
En capítulos cortos y bien armados, con datos contrastados de la época, el autor reflexiona sobre lo que fue España en los años previos a la crisis económica de 2008, un momento en que todo parecía sólido y resistente al tiempo: la situación política era estable, la economía crecía a un ritmo envidiable, los ayuntamientos y las autonomías tenían dinero para gastar tanto que alegría y optimismo se confundieron con despilfarro, falta de previsión y, sobre todo, se mezclaron con la corrupción. Nos manejábamos con un modelo económico extractivo y cortoplacista que beneficiaba a unos pocos; una época de gasto desmesurado que conllevó desgaste. Había conductas que se sabia que estaban mal, pero nos dejábamos llevar arrullados por el posible beneficio que nos aportaría o simplemente por indiferencia
Todo esto llevó a un deterioro progresivo de las tres esferas citadas. A eso se llegó por la falta de madurez de políticos e instituciones, teníamos una democracia que todavía era un tanto débil, con derechos adquiridos pendientes de consolidarse y con una educación de la población sobre democracia todavía pendiente. Todo lo que parecía sólido y estable se derrumbó ante nuestros ojos y para que eso fuera posible, sucedió que se juntaron la quiebra de la legalidad, la codicia, la ambición política y la falta de espíritu cívico.
El libro reflexiona sobre nuestra sociedad, sobre la inhibición ante el despilfarro y la corrupción y nos coloca delante de un espejo que nos muestra nuestra culpa colectiva, independientemente del marco ideológico. Un libro valiente sobre lo que no hemos visto y no hemos sido capaces de prevenir en estos tres aspectos: político, social y sobre todo económico.
Al final del libro, tras el amplio análisis donde el autor nos cuenta muy bien lo que le preocupa y desanima, por encima del tono pesimista que nos ha acompañado, Muñoz Molina expone la necesidad de un debate profundo sobre nuestra sociedad y hacia dónde nos puede llevar la indiferencia ya instalada. Reclama una actitud a modo de suave rebelión cívica para discutir con rigor, informar ampliamente, llegar a acuerdos para evitar confrontamiento y diferencias marcadas dentro de la nación. Y una sola fuerza política no puede resolver eso.
Antonio Muñoz Molina nació en Úbeda en 1956 donde estudió el bachillerato. Estudió Historia del Arte en Granada y periodismo en Madrid. Trabajó como funcionario en el Ayuntamientode Granada y comenzó a escribir una columna en el diario Ideal; su primer libro es un compendio de estos artículos.
Publicó su primera novela, Beatus Ille, a los treinta años y desde entonces ha ido encadenando éxitos y premios literarios como el Nacional de Narrativa (2 veces), Nacional de la Crítica, Mariano de Cavia de periodismo y el Planeta en 1991. Ha escrito novelas, relatos, ensayos y un buen numero de artículos de prensa; en su obra se aprecian influencias del cine negro y policiaco así como reflejos de la historia española.
Es
doctor honoris causa por la Universidad de Jaén y miembro de la RAE desde 1995. Está casado
con la también escritora Elvira Lindo y vive entre Madrid y Nueva York. donde
ha sido director del Instituto Cervantes varios años; también ha sido docente
en varias universidades norteamericanas. En 2013 recibió el Premio Príncipe deAsturias de las Letras.
Publicado por John Smith.



