viernes, 11 de septiembre de 2026

Inglaterra salvaje - Richard Jefferies

Inglaterra salvaje
 
Título: Inglaterra salvaje 
Autor: Richard Jefferies
 
Páginas: 409
 
Editorial: Aristas Martínez
   
Precio: 24,90 euros 
 
Año de edición: 2022

En 1885 el naturalista victoriano Richard Jefferies publicó una extraña novela que puede considerarse precursora de la literatura postapocalíptica: After London. En su momento no tuvo mucho éxito. Pero con los años se ha convertido en un libro de culto. En 2022 fue publicado en castellano con el título de Inglaterra salvaje, traducido por Javier Calvo, quien también ha escrito la excelente introducción. Jefferies escribió una distopía medievalizante. Casi puede considerarse un ensayo sobre el feudalismo. La regresión obsesionaba a los victorianos. Caer desde un nivel elevado de civilización hasta la barbarie. En el siglo XIX se rendía culto al progreso, el fetiche de la época. Inglaterra salvaje plantea en cambio el futuro como un viaje atrás en el tiempo. Javier Calvo la relaciona con otras novelas visionarias como El último hombre (1826) de Mary Shelley, Noticias de ninguna parte (1890) de William Morris o La nube púrpura (1901) de M. P. Shiel

El mundo se ha ido al cuerno como consecuencia de una catástrofe que en ningún momento se explica con claridad. Puede haberse tratado de un apocalipsis cósmico o de cualquier otra cosa. En Gran Bretaña las ciudades han desaparecido, sus habitantes han muerto o han huido y ha dejado de existir la autoridad. Han transcurrido cien años después del desastre. La gran potencia ya no es un orgulloso imperio sino un caótico mosaico de estados microscópicos. La sociedad es rural. Se divide en señores, vasallos y siervos de la gleba. Es por tanto una nueva edad media. La propia geografía de la isla ha cambiado. Los bosques dominan el territorio. Son refugio de bandas de ladrones y de tribus errantes. Los animales domésticos son ahora salvajes. En el centro de Inglaterra hay un enorme lago. De las ruinas de las ciudades abandonadas emanan gases mefíticos. Cunden el aislamiento, la ignorancia y la guerra. 

La imagen que tiene el autor del medievo no es nada romántica ni nostálgica. El conocimiento se ha estancado en esta era de oscuridad. Muy pocos saben leer o escribir. Los adelantos técnicos pertenecen al pasado. Los sofisticados objetos de la «gente de antaño» se conservan como reliquias de un mundo desaparecido. Los estamentos nobiliarios se dedican a la guerra. Hay algunos mercaderes. Los siervos trabajan en el campo. Las aldeas amuralladas están regidas por un orden precario e injusto. El resto es pura naturaleza. Una naturaleza amenazadora: bosques impenetrables, lagos profundos, ríos salvajes, montañas escarpadas. Allí viven los excluidos dedicados al saqueo de los incautos. Nadie se atreve a salir de noche. La gente se acurruca cerca del fuego. En los hogares. Entre las sombras pululan bandidos, asesinos, monstruos, vampiros, brujos y peste. Muchas de estas criaturas son imaginarias. Todo asusta cuando no existen explicaciones racionales. 

El protagonista de la novela es un joven noble llamado Félix Aquila. Se trata de un sujeto al margen de la sociedad en la que le ha tocado vivir. Un outsider. Félix posee una gran inteligencia. Pero es solitario, introvertido y dubitativo. No se reconoce en su mundo y el mundo no le reconoce. Su existencia es la de un intelectual marginado. Las relaciones con su familia son frías y distantes. Está enamorado de una joven dama llamada Aurora. Este hombre amargado no parece en principio nada atractivo. Sin embargo, su desasosiego interior le conduce a la búsqueda del conocimiento. Quiere entender el mundo que le rodea. Investigarlo. Desea salir al exterior para encontrarse a sí mismo y crecer como persona. 

Richard Jefferies escribe sobre su héroe: «en su ensimismamiento, la sutileza de su mente lo enredaba; cuando pasaba a la acción, en cambio, casi siempre obraba correctamente. La acción determinaba sus decisiones». Después de darle muchas vueltas, Félix se embarca en una frágil barca que él mismo ha construido y se adentra en lo desconocido. Su viaje tiene ciertas resonancias simbólicas. La aventura como autoconocimiento del héroe. El peligro templa el espíritu haciéndolo madurar. 

Creo que Inglaterra salvaje es un libro digno de ser leído. Lo que es decir mucho de una novela publicada hace 140 años. Tiene una estructura original. Se divide en dos partes. La primera es un informe histórico acerca de los cambios que sufrió Gran Bretaña después del fin del mundo. Su autor se muestra analítico y cauteloso. Discrepa de otros historiadores. Admite que del pasado se conserva tan poco que por esta razón las afirmaciones lapidarias conducen al error. Precaución. Se nos cuenta morosamente la conquista de la civilización extinguida por parte del bosque. Un manto verde cubre las ruinas. Jefferies era un enamorado de la naturaleza, que en esta novela es una protagonista más. Quizá la gran protagonista. De hecho, buena parte del libro está formado por hermosas descripciones de una naturaleza indómita y peligrosa. La segunda parte, más extensa, es básicamente una entretenida novela de aventuras medievales. Disfruten de esta Inglaterra salvaje como se merece.

 Richard Sefferies
Richard Sefferies

Richard Jefferies (1848-1887) fue un escritor inglés nacido en la localidad de Coate, cerca de la ciudad de Swindon. Era hijo de un granjero. Su casa natal es ahora un museo. Dedicó muchas páginas hermosas a recordar la familia e infancia. Puede decirse que desde niño vivió en contacto con la naturaleza. Le gustaba cazar, pescar y pasear. Se fue transformando en un místico que experimentaba una especie de comunión religiosa inmerso en la vida natural. También enfermó de tuberculosis, lo que acabaría por llevarle a la tumba. Contrajo matrimonio y tuvo tres hijos.

Fue reuniendo sus artículos en varios libros y publicó algunos relatos infantiles. Su Naturaleza cerca de Londres (1883) tuvo gran éxito. Del mismo año es La historia de mi corazón, una autobiografía de gran calidad. Inglaterra salvaje, en cambio, defraudó a la crítica. Richard Jefferies murió con tan solo 38 años. Escritor precursor del ecologismo moderno, en España es casi un desconocido. Hay que descubrirlo. 

Publicado por Alberto. 

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