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sábado, 15 de julio de 2023

Astérix: las citas latinas explicadas - R. Gossciny y B.-P. Molin

 

Título: Astérix: las citas latinas explicadas                                                                           Autores: René Goscinny y Bernard-Pierre Molin  

Páginas: 160 pág.

Editorial:
Salvat

Precio: 15,95 euros

Año de edición: 2018

Este delicioso librito recopila un buen número de frases en latín tomadas de los volúmenes de las aventuras de Astérix y Obélix, explica su significado, las contextualiza y las explica, añadiendo siempre un poco de humor. Una obra muy recomendable para estudiantes de todas las edades, muy útil para aprender un poco de latín y memorizar citas con las que pasar por eruditos en la ocasión adecuada. 

Una obra divertida, amena y con las que además, se aprende. Un volumen estupendo que consigue aquello de «instruir deleitando». Ideal para estudiantes de bachillerato y seguidores del pequeño galo. Como dijo Horacio, «sapere audete» (atreveos a saber). Corred, corred a encargarlo en la librería de vuestro barrio.

René Gossciny (París, 1926-1977) fue un escritor y guionista de historietas francés. Nació en una familia de judíos, su padre era un ingeniero químico polaco y su madre era ucraniana. Vivió en Argentina desde los 2 a los 19 años. Trabajó en una empresa de neumáticos y como traductor, antes de convertirse en dibujante. Con el dibujante belga Morris, creó el personaje de Lucky Lucke, es autor de los libros de El pequeño Nicolás, inspirado en sus compañeros argentinos de colegio, y del Gran Visir Iznogud. Junto a Uderzo, es responsable de las aventuras de Astérix y Obélix, que han vendido más de 380 millones de ejemplares.

Bernard-Pierre Molin es un escritor francés. Estudió Literatura y Cinematografía. Inició una carrera como actor, luego fue publicista, fué pupilo de Gossciny, y finalmente se dedicó a escribir guiones, colaborar en documentales y viajar como reportero para las Guías del Trotamundos. Ha realizado una serie de trabajos divulgativos para Éditions du Chêne sobre Astérix y Obélix, como el libro que nos ocupa, que le han permitido rendir homenaje a uno de sus maestroa y continuar su labor: ayudar a que la gente sepa cosas y sepa reír.

René Goscinny y Bernard-Pierre Molin  

 
Publicado por Antonio F. Rodríguez. 

sábado, 28 de mayo de 2022

Un diálogo para la eternidad

 

Roper: ¿De modo que, según vos, el propio diablo debe gozar del amparo del derecho?

Moro: Sí. ¿Qué harías tú? ¿Abrir atajos en esta selva de la ley para prender más pronto al diablo?

Roper: Yo podaría a Inglaterra de todas sus leyes con tal de echar mano al diablo.

Moro (interesado y excitado): ¿Ah, sí? (Avanza hacia Roper). Y cuando hubieses cortado la última ley, y el diablo se revolviese contra tí, ¿dónde te esconderías de él? (Se aparta). Este país ha plantado un bosque espeso de leyes que lo cubre de costa a costa, leyes humanas, no divinas. Pero si las talas, y tú serías capaz, ¿te imaginas que ibas a resistir en pie los vendavales que entonces lo asolarían?

(Tranquilo). Sí, por mi propia seguridad, yo le otorgo al diablo el amparo de la ley.

De «Un hombre para la eternidad» (Robert Bolt, 1960)

Publicado por Antonio F. Rodríguez.

domingo, 22 de mayo de 2022

Decálogo para cuentistas - Julio Ramón Ribeyro

 
Decálogo para cuentstas
 
  1. El cuento debe contar una historia. No hay cuento sin historia. El cuento se ha hecho para que el lector pueda a su vez contarlo.
  2. La historia del cuento puede ser real o inventada. Si es real debe parecer inventada, y si es inventada, real. 
  3.  El cuento debe ser de preferencia breve, de modo que pueda leerse de un tirón. 
  4. La historia contada por el cuento debe entretener, conmover, intrigar o sorprender, si todo ello junto, mejor. Si no logra ninguno de estos efectos, no sirve como cuento. 
  5. El estilo del cuento debe ser directo, sencillo, sin aspavientos ni digresiones. Dejemos eso para la poesía o la novela. 
  6. El cuento debe solo mostrar, no enseñar. De otro modo sería una moraleja. 
  7. El cuento admite todas las técnicas: diálogo, monólogo, narración pura y simple, epístola, collage de textos ajenos, etc., siempre y cuando la historia no se diluya y pueda el lector reducirla a su expresión oral. 
  8. El cuento debe partir de situaciones en las que el o los personajes viven un conflicto que los obliga a tomar una decisión que pone en juego su destino. 
  9. En el cuento no deben haber tiempos muertos ni sobrar nada. Cada palabra es absolutamente imprescindible. 
  10. El cuento debe conducir necesaria, inexorablemente a un solo desenlace, por sorpresivo que sea. Si el lector no acepta el desenlace es que el cuento ha fallado.
Julio Ramón Ribeyro.
 
Publicado por Antonio F. Rodríguez.

domingo, 8 de mayo de 2022

Propósitos para cuando llegue a viejo - Jonathan Swift

             Jonathan Siwft a los 43 años por Charles Jervis

 

Propósitos para cuando llegue a viejo

  • No casarme con una mujer joven. 
  • No relacionarme con los jóvenes a menos que ellos me lo pidan. 
  •  No ser malhumorado, ni taciturno, ni desconfiado. 
  • No desdeñar los usos, reputaciones, modas, guerras, ni a los hombres actuales.
  • No encariñarme con los niños, ni permitir siquiera que se acerquen a mí. 
  • No repetir la misma historia una y otra vez a los mismos interlocutores. 
  • No ser codicioso. 
  • No descuidar el decoro ni el aseo personal, para no resultar repugnante. 
  • No ser demasiado severo con los jóvenes, sino mostrar indulgencia con sus locuras juveniles y sus flaquezas.
  • No dejarme influir ni prestar atención a los chismes de los criados u otras personas. 
  • No prodigarme en consejos ni abrumar a nadie, excepto a aquellos que me lo pidan. 
  • Pedirles a algunos buenos amigos que me comuniquen cuales de estos propósitos quebranto o desatiendo, y que me digan cuando lo he hecho, para enmendarme. 
  • No hablar mucho, ni siquiera de mí mismo. 
  • No alardear de mi apostura, vitalidad o fortuna de antaño ante las damas u otras personas. 
  • No prestar atención a los halagos, ni imaginar que puedo despertar el amor de una joven dama et eos qui hereditatem captat odisse ac vitare (y aborrecer y evitar a quienes ambicionan mi herencia). 
  • No ser categórico ni porfiado. 
  • No empeñarme en cumplir todas estas reglas, no vaya a ser que al final no observe ninguna.
Jonathan Swift (Ideas para sobrevivir a la conjura de los necios, 1699)
 
Publicado por Antonio F. Rodríguez.

domingo, 31 de mayo de 2020

La tumba más bella del mundo - Stefan Zweig

 
Tumba de León Tolstoi en Yásnaia Poliana, Rusia

«No he visto en Rusia nada más grandioso e impresionante que la tumba de Tolstoi. Ese augusto monumento, venerable centro de peregrinación de las generaciones futuras, queda desplazado y solo, sombreado en el bosque. Un sendero estrecho, que discurre sin aparente plan entre claros y maleza, conduce a este túmulo, que no es otra cosa que un pequeño rectángulo amontonado de tierra, que nadie vigila ni ampara, a la sombra única de unos pocos grandes árboles. Y esos árboles descollantes, mecidos suavemente por el viento del temprano otoño, fueron plantados por el mismo León Tolstoi, según me refiere su nieta. Su hermano Nicolás y él habían oído, cuando niños, de boca de alguna ama o aldeana, la antigua conseja de que allí donde se plantan árboles se constituye un lugar de felicidad. Y por eso, jugando, habían hincado por las buenas en la tierra unos cuantos renuevos en determinados lugares y no habían tardado en olvidar este juego de niños. Sólo al cabo de mucho tiempo se acordó Tolstoi de aquella anécdota infantil y del extraño augurio de felicidad, que se presentó de repente al hombre fatigado de la vida como provisto de un significado nuevo y más bello. E inmediatamente expresó su deseo de ser enterrado bajo aquellos árboles plantados por él mismo.
Se cumplió puntualmente esta voluntad de Tolstoi, y aquel lugar pasó a ser la tumba más bella, impresionante y triunfal del mundo. Un pequeño túmulo rectangular en medio del bosque, recubierto de flores –nulla crux, nulla corona–, sin cruz, ni lápida, ni inscripción, y ni siquiera el nombre: “Tolstoi”. El gran hombre está enterrado en el anonimato; el que sufría como ninguno bajo el peso de su nombre y fama, enterrado como cualquier vagabundo hallado por casualidad. A nadie se impide el acceso a su último lugar de descanso; la débil cerca que lo rodea no está cerrada: nada protege el descanso de León Tolstoi sino el respeto de los hombres, que, en otros casos, se complacen en turbar con su curiosidad las tumbas de los grandes. Pero aquí justamente la irrefutable sencillez proscribe la desatada curiosidad e impone hablar en voz baja. El viento susurra en los árboles que cobijan la tumba del anónimo; el sol juguetea sobre ella; la nieve pone en invierno su tierna nota de blancor sobre la tierra oscura, y se podría transitar por aquí, verano e invierno, sin advertir que ese pequeño rectángulo prominente  acogió en su seno la parte terrena de uno de los hombres más poderosos de nuestro mundo. Mas precisamente ese anonimato conmueve más que todos los mármoles y pompas posibles: de los centenares de personas de hoy, este día excepcional, ha atraído hacia su rincón de descanso, ninguno ha tenido el atrevimiento de tomar como recuerdo ni una sola flor del oscuro túmulo. Nada de este mundo resulta más monumental –eso se experimenta de continuo– que la suprema sencillez. Ni la cripta de Napoleón bajo los mármoles de los Inválidos, ni el sepulcro de Goethe en la tumba principesca de Weimar, ni el sarcófago de Shakespeare en la abadía de Westminster impresionan a su vista una y otra vez las fibras más humanas del hombre como esa conmovedora tumba anónima perdida en el bosque, con su solemne silencio, en la que sólo susurra el viento y que está desprovista de todo aviso y palabra».

Stefan Zweig (Hombre, libros y ciudades)

Tumba de León Tolstoi en Yásnaia Poliana, Rusia

Publicado por Antonio F. Rodríguez.

jueves, 20 de febrero de 2020

Cuento de cuentos - Néstor Luján


Título: Cuento de cuentos
Autor: Néstor Luján

Páginas: 256

Editorial: Folio

Precio: 20 euros

Año de edición: 1993

Este sabroso libro, subtitulado «Origen y aventura de ciertas palabras y frases proverbiales», está compuesto de 246 entradas repartidas de la siguiente manera:
  • 37 Frases célebres, desde «Áfica empieza en los Pirineos» hasta «Y, sin embargo, se mueve», pasando por otras como «El Congreso no marcha, pero baila», «Era de noche y, sin embargo, llovía» y «Nobleza obliga».
  • 109 Modismos, desde «A buenas horas, mangas verdes»  hasta «Vivir a la de Dios es Cristo», que incluyen expresiones tan jugosas como «El capitán Araña», «Hacer pinitos», «El tío Paco con la rebaja», «Ponerse las botas» o «Armar la marimorena».
  • 83 Palabras y expresiones, de «alcahuete» hasta «yogur»,  además de «bolígrafo», «confeti», «OK», «robot», «piropo», «sarao» y «taxi».
  • 17 Refranes y proverbios, desde «A enemigo que huye, puente de plata» hasta «Si de nogal no dió nueces...», todos curiosos, como «En martes no te cases», «Lo dijo Blas, punto redondo» y «Ojos que no ven...».
En cada una de ellas se expone el origen, significado y sentido de cada expresión, con soltura, amenidad y erudición más que notables en un periodista, gremio que a veces pasa por estar solo compuesto de ignorantes y atrevidos. No sabemos el tiempo que llevó redactar esta obra, ni si tuvo colaboradores (los llamados «negros», término que aquí también se explica), pero queremos creer, después de haber leído otros títulos de este autor, que simplemente esta basada en su enorme erudición y conocimiento, complementados con la consulta de alguna que otra referencia selecta, que para eso todo buen perodista debe tener algo de documentalista y archivero.

Una obra estupenda, llena de conocimiento lingüístico, sabiduría popular, tradiciones e historia. Un puzle colorido y variopinto de anécdotas, pinceladas de etimología y folclore. Un texto delicioso.

Un libro fabuloso, muy entretenido, tan apropiado para leerlo de corrido, como para dejare enredar abriéndolo por aquí y por allá. No sé por qué en las salas de espera siempre se ponen revistas atrasadas, mucho mejor sería ofrecer libros como este, divertidos, interesantes, enjundiosos y amenos, que ilustran, enseñan y cultivan el espíritu.

Una maravilla que ya solo se encuentra en bibliotecas, librerías de segunda mano y remates de libros. Hay bastantes ejemplares rodando por ahí y existe una edición más barata que publicó el Círculo de lectores que se encuentra a buen precio en Iberlibro.

Un volumen que debería estar en toda biblioteca personal que se precie. Conseguid un ejemplar antes de que sea inencontrable porque ya sabéis, «La ocasión la pintan calva y sin pelos por detrás» (¿Alguien conoce el origen de esa frase sin preguntarle a Google?).

Néstor Luján (Mataró, 1922-1995) fué un periodista, escritor y gastrónomo español, licenciado en Filosofía y Letras en 1943. Con solo 19 años publicó su primer artículo en el semanario Destino. Allí empezó a trabajar con 21 años, fué ayudante del director, redactor jefe y finalmente, director de la revista en 1958. En 1952 se había sacado el carnet oficial de periodista en la Escuela Oficial de Periodismo, en la que llegó a ser profesor.

Periodista de gran prestigio, ganador de premios, figura de una amplísima cultura y un excelente gastrónomo, estuvo muy bien considerado. Miguel Delibes y Josep Plá admiraban sus artículos. Nos ha dejado cuatro buenas novelas, multitud de jugosos artículos y varios tratados sobre el buen comer, tauromaquia, viajes, temas políticos, historia y humor. El amplio abanico de intereses de una persona con una cultura tan grande como su curiosidad.
               
Néstor Luján en los años 40

Publicado por Antonio F. Rodríguez.