Había monjes benedictinos en el siglo VIII que eran capaces de representar hasta el 9999 solo con los dedos de las manos, llevando así lo de contar con los dedos hasta límites insospechados. Incluso eran capaces de llegar hasta un millón, poniendo las manos en ciertas formas en distintas partes del cuerpo. Y no solo se trataba de una mera representación, se podía además realizar sumas, restas y multiplicaciones con tales cifras. Una especie de «ábaco de dedos».
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| Tabla explicativa del método benedictino |
Beda el Venerable (672-735), un monje benedictino de Jarrow, al norte de Inglaterra, escribió en el año 725 De temporum ratione (El cálculo del tiempo), un tratado en el que describe el cosmos, los calendarios, la forma de calcular cuándo caerá la Semana Santa cada año ―un asunto vital en aquella época― y el arte de contar con los dedos, una técnica que procede de muy antiguo, puede que del tiempo de los romanos.
El profesor de matemáticas de la Universidad del País Vasco Raúl Ibáñez Torres ha publicado un interesante artículo en la revista Cultura Científica en el que explica en detalle el sistema.
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| Señales con las manos sobre partes del cuerpo para expresar cifras muy grandes |
Una curiosidad del pasado que nos dice que la Edad Media fue una época oscura, sí, peo no tanto como se suele creer.
Publicado por Antonio F. Rodríguez.


