jueves, 27 de junio de 2024

Días salvajes - David Jiménez

Título: Días salvajes                                                                                                              Autor: David Jiménez

Páginas: 352 pág.

Editorial: Planeta

Precio: 20,90 euros 

Año de edición: 2024

La escritora Aloma Rodríguez tiene una pequeña sección dedicada a la crítica literaria en el programa de Radio 3 Hoy empieza todo. La verdad es que sus recomendaciones siempre son muy originales y fuera de lo estrictamente comercial que se publica en nuestro país, literariamente hablando. No es la primera vez que Aloma me descubre libros pequeños, pero que son verdaderas joyas ocultas en el maremágnum editorial español. Ya me pasó con el maravilloso libro de cuentos de María José Hasta y me ha vuelto a ocurrir con Días salvajes de David Jiménez. Esta novela, aparentemente de construcción sencilla y sin alardes, es en mi opinión un interesante ensayo sobre la pérdida, el duelo y el deseo de venganza.

La acción transcurre alrededor de los dos personajes principales, cuyos caminos vitales son paralelos en los primeros capítulos, hasta el momento del fatídico accidente en el cual se cruzan fatalmente. Según comentó el propio autor en una entrevista, la obra está inspirada en un hecho real. Bosco es el único hijo de una familia de banqueros que, en 2007, —por cierto, muy bien retratada la sociedad española del «pelotazo» y de los excesos económicos—, después de celebrar su cumpleaños en su casa de La Moraleja a base de drogas y alcohol, conduce unos kilómetros en sentido contrario por la carretera de La Coruña como un kamikaze y choca contra el coche de una estudiante de Medicina que se dirigía de madrugada a su trabajo desde Villaverde. En el accidente mueren su mejor amigo, que iba de copiloto, y la joven, Marta. A partir de aquí comienza un calvario para el padre de Marta, que quiere que se haga justicia a toda costa y por otro lado la familia de Bosco, que mueve sus hilos para lograr una pena mínima para su hijo.

David Jiménez es periodista de profesión y quizá por ello quiso documentarse bien para poder describir de una forma respetuosa el duelo de ese padre, sus lógicos deseos de venganza, la terapia psicológica para el duelo (muy bien descrita la labor de la psicóloga y, es una de los aspectos que más me han gustado de la novela). Incluso el escritor, para empaparse bien de esa situación, acudió en varias ocasiones a terapias de grupo con personas que han tenido pérdidas familiares de gran dureza, organizadas por la asociación Alhelí. Todo ello aderezado con el hecho de que el sistema judicial, gracias a las influencias políticas de la familia del homicida, da protección a este último y fallan estrepitosamente a las familias que han perdido a sus allegados .

En una reciente entrevista, se le preguntó a David Jiménez qué quedaba en su opinión de esos años previos al crack económico. Su respuesta fue clara: «Seguimos pagando los excesos de aquella fiesta. Fueron Días Salvajes que creíamos que durarían por siempre. Mucho de lo que nos pasa hoy viene de aquel despertar tan duro. El sueño de una España capaz de dejar atrás sus resentimientos, trincheras y desigualdades murió del todo con la crisis».

Una interesante novela que es casi un ensayo sobre el dolor de la pérdida y el papel de la justicia en la sociedad española.

David Jiménez

David Jiménez (Barcelona, 1971) fue durante dos décadas corresponsal en Asia y ha trabajado como reportero en más de treinta países. Sus libros han sido traducidos a media docena de idiomas e incluyen el superventas El director, sus memorias sobre el año que dirigió el diario El Mundo. También ha publicado: Hijos del monzón, que obtuvo el Premio Internacional de Literatura de Viajes Camino del Cid; El lugar más feliz del mundo, que recopila algunas de sus crónicas y reportajes; Los diarios del opio, que acumula varias ediciones, y las novelas El botones de Kabul y El corresponsal. El autor es Nieman Fellow por la Universidad de Harvard, maestro de periodistas y colaborador de los diarios TheNew York Times y Die Welt.

Publicado por Ana Domingo. 

miércoles, 26 de junio de 2024

Madre de corazón atómico - Agustín Fernández Mallo

Título: Madre de corazón atómico                                                                                         Autor: Agustín Fernández Mallo

Páginas: 240 pág.

Editorial: Seix Barral

Precio: 19,90 euros 

Año de edición: 2024

Cuando verdadero poeta, de esos para los que la poesía es una forma de vida y una manera de ver el mundo, pierde a una persona especialmente querida, como su padre y decide transformar el consiguiente duelo, que se extiende durante doce meses aunque hayan transcurrido ya doce años desde su desaparición, en obra literaria, el resultado puede ser un libro tan peculiar e interesante como éste. Una estupenda novela autobiográfica, que tiene mucho de ensayo e indagación personal en qué son la muerte y la pérdida, está empapada de poesía y ha sido para mí un verdadero descubrimiento.

No había leído nada de este autor y es posible que le haya conocido a través de su mejor novela. Una obra fascinante, sutil, original y sugerente, que no se parece mucho a nada que hayáis leído hasta ahora. Quizás pueda tomarse como referencia La insoportable levedad del ser de Kundera, pero en este caso el escritor toma la libertad para hibridar géneros del autor checo y la lleva hasta el extremo, en un libérrimo ejercicio de estilo y creatividad, en el que hace literalmente lo que le da la gana, manteniendo, eso sí, la coherencia formal de una narración, eso sí, y demuestra una creatividad exuberante y llena de posibilidades.

Hay que decir cuanto antes que se trata de un libro enormemente positivo. La muerte se pasea por el continuamente, pero no es oscuro ni agobiante, sino brillante y luminoso, y a pesar de ocuparse de un duelo no tiene ni un solo lamento, ni un momento de tristeza profunda, ni apenas un ápìce de nostalgia. Para empezar plantea que una muerte es un renacimiento, porque la persona que se ha ido aparece de manera misteriosa en la mente de us seres más queridos y permanece, no se va y va creciendo día a día, desarrollándose y trayendo recuerdos, ideas y sugerencias. Y es cierto que hay personas que piensan, por ejemplo, en su padre fallecido hace tiempo, varias veces al día y de alguna manera les hace compañía y hasta se puede entender que se comunican con él, o con su recuerdo.

También es notable cómo el autor hace dialogar a las ciencias, sobre todo las Matemáticas, pero también la Física y las ingenierías, con la literatura, a través de sugerencias y relaciones poéticas. Pero lo que más me llama la atención es la habilidad de Fernández Mallo para establecer analogías, para relacionar unas ideas con otras de manera que surgen chispas de brillante ingenio de esas correspondencias. El resultado es un texto muy ameno, entretenido de leer y divertido, en el que se recorren algunos hechos de la historia del siglo XX, la carrera espacial y la biografía del padre, un veterinario de profesión en un pueblo leonés que en los años 60 e embarcó en una aventura que tuvo que ser una auténtica odisea: fue a Estados Unidos a buscar, seleccionar, comprar y traerse en avión una veintena de vacas para introducirlas en Galicia. Cincuenta años después, su hijo vuelve a América y recorre los lugares por los que pasó su padre y rememora las increíbles peripecias de aquel viaje. Pero no creáis que el libro se ciñe nada más a recordar la expedición veterinaria, aborda multitud de temas relacionados, reflexiona sobre lo humano y lo divino, y lo poetiza todo, hasta componer un fascinante collage literario. El estilo es bastante coloquial, lo que parece claramente intencionado, pero no excesivamente sencillo. Mantiene la complejidad suficiente para expresar adecuadamente lo que se quiere contar en cada momento.

Una pequeña antología de citas puede ayudar a describir el tono y contenido del libro: «La muerte es una clase de resurrección. No es un final, sino un punto de partida. El muerto reaparecerá, se hará presente en tu vida muchas veces y de mil formas distintas», «El problema de la identidad es el único asunto sobre el que vale la pena pensar», «La muerte es sobre todo eso: todo lo que se ha visto, ha sido visto para nada», «Las malas narraciones cuentan una verdad a medias. Las buenas, verdad y media», «El padre y la madre son dos hemisferios incompatibles de recuerdos», «Si miras fijamente a un animal, terminas por creer que allí dentro hay un humano que se está burlando de tí» (Elías Canetti), «La última visión que tenemos de alguien suele ser la de su silueta atravesando el marco de una puerta», «Entonces, es verdad que solo el monstruo puede ver las cosas tal y como son, porque solo el monstruo está fuera de la realidad», «La nieve es una magnífica redundancia», «La prueba irrefutable de que los sueños son cuerpos vivos es que, cuando te despiertas, se van, se escapan, huyen de nosotros».

En fin, una novela originalísima, que creo que va a ser una de las sensaciones del año, un descubrimiento maravilloso. Una obra bella, serena y contenida, llena de creatividad y poesía. Una excelente lectura, que toca varios géneros con ternura. Porque en el fondo, no es otra cosa que larga carta de amor de un hijo a su padre.

Por último, mención aparte merece la foto de la portada, genial, sugerente y que tiene mucho que ver con el contenido del libro. Es una fotografía original de la artista rusa Helga Stenztel, titulada Smoothie.

Agustín Fernández Mallo (La Coruña, 1967) es un físico y escritor español, que vive en Palma de Mallorca. Es el pequeño de cuatro hermanos, todos chicas menos él. Estudió Ciencias Físicas, lo que está relacionado con su capacidad de observación y su interés por los fenómenos naturales. Ha trabajado como físico en radiaciones ionizantes nucleares aplicadas a la medicina.  

En el año 2000 acuñó el término poesía postpoética, que desarrolló luego en su ensayo Postpoesia (2009), en el que además, analiza las relaciones entre ciencia y arte. Entre 2006 y 2009 publicó una trilogía de novelas llamada Nocilla Project, título basado en el tema «Nocilla, ¡Qué merendilla!» de Siniestro Total y que sirvió a su vez para denominar Generación Nocilla a un grupo de autores nacidos entre 1960 y 1976, que incluye al propio Fernández Mallo.

Ha colaborado en diversas revistas y periódicos, formado un dúo musical que ha grabado un CD, rodado una serie de cortometrajes y protagonizado acciones artísticas varias. También ha publicado hasta ahora 6 libros de poesía, 8 novelas y 5 ensayos, que han sido acogidos muy bien por la crítica, han ganado 13 premios y se han traducidos a varias decenas de idiomas. Está considerado como uno de los nuevos escritores españoles en activo más interesantes.

Agustín Fernández Mallo

Publicado por Antonio F. Rodríguez.