sábado, 5 de noviembre de 2016

Rancio no, lo siguiente - Pedro Vera

 

Título: Rancio no, lo siguiente
Autor: Pedro Vera
            
Páginas: 112

Editorial: Astiberri

Precio: 18 euros 


Año de edición: 2016

Me he encontrado con este cómic que, la verdad, tiene su gracia. Se dedica a la recopilación y glosa de lo rancio. «Rancio» dice el diccionario de la RAE que es lo «anticuado o propio de épocas pasadas» en tono despectivo, y ése es el material que aquí se reúne: costumbres, hechos y cosas con dos características, estar pasadas de moda y ser de mal gusto, en mayor o menor medida.

Tomando una pizca de esperpento, otra de costumbrismo local y añadiendo un toque de humor teñido con un poco de sarcasmo el autor consigue que sonriamos y que el resultado sea un juego de introspección interesante. Así somos o hemos sido, aunque parezca mentira.

En este artículo de Yorokubu lo explican mucho mejor que yo.

 
Pedro Vera (San Pedro del Pinatar, Murcia, 1967) es un historietista español que creció leyendo a «Mortadelo y Filemón», y empezó a ganar premios siendo muy joven. 

Su estilo es el trazo grueso, en blanco y negro, con un toque underground y de artista de la calle, que utiliza para provocar un poco, lo justo para llamar la atención y luego mostrar todo lo que tiene dentro. Desde el 2012 ha estado publicando en «El Jueves» la serie «Ranciofacts», historietas de una o dos páginas acerca de tópicos, actitudes pasadas de moda y expresiones manoseadas en torno a algún tema.

http://www.jotdown.es/2013/12/pedro-vera-bud-spencer-ha-sido-un-hombre-del-renacimiento/
Pedro Vera

Publicado por Antonio F. Rodríguez.

viernes, 4 de noviembre de 2016

No manden flores - Martín Solares


Título: No manden flores 
Autor: Martín Solares

Páginas: 454
 
Editorial: Random house

Precio: 19,90 euros

Año de edición: 2016


Espléndida. Fenomenal. Se me acaban los adjetivos. Si ya me deslumbró «Los minutos negros», la primera obra de este mexicano, cuando la leí hace un año y pico, ahora esta su segunda novela negra me ha parecido todavía mejor y, me ha dejado sin aliento, como un puñetazo en el plexo solar.

Es una pirámide de palabras, un bosque de frases, un paisaje de párrafos, una sinfonía de páginas ante la que no tememos emplear la hipérbole, porque es una apuesta segura que a nadie defraudará por grande que sea la expectativa. Es una novela soberbia.

Ambientada en Tamaulipas, en el Golfo de México, donde nació este hombre, narra con un estilo envidiable una trama enloquecida y violenta, como el México actual, en la que la vida vale bien poco y la brutalidad, la corrupción y el delito son cotidianos, ubicuos y desquician la realidad hasta volverla del revés y teñirla de surrealismo, hasta construir una realidad psicótica en la que no perder la cabeza es ya un triunfo y seguir vivo cada día, el premio de una improbable lotería.

Cuando secuestra a su hija, un empresario poco ejemplar busca a Carlos Treviño, el protagonista de «Los minutos negros», un expolicía honesto (algo así como un mirlo blanco) para que la encuentre. A partir de ahí nada es lo que parece y cada capítulo está preñado de sorpresas y giros inesperados. Un historia creíble a pesar de los sucesos disparatados que cuenta, porque tiene la textura de lo real, el olor de lo que es verdad.

Una novela tremenda. Un paseo literario por el infierno mexicano, en el que no se ocultan los detalles más espantosos: las normas de seguridad en los colegios, la esperanza de vida media de un jefe de policía con ética, la expedición que sale de la cárcel para cumplir un encargo, los tres chiflados, el coronel de los muertos, la relación de un comisario con su padre y con su hijo... un texto muy absorbente, real, hipernegro y brutal, no hay que olvidar que estamos en México y nada bueno puede pasar, solo lo malo o lo peor, sin más opciones.

Y la habilidad para retratar la intimidad de un mostruo, de un criminal con el que el pobre lector empatiza rápidamente, se da cuenta de que literariamente es mucho más interesante que «el bueno» y acaba pensando que quizás cuando se habita el infierno hay que convertirse en demonio para poder seguir vivo.

Un libro que es el sedimento de muchas historias vividas por tamaulipeños que han dejado su cudad natal porque no quieren morir jóvenes, rematada con un final inesperado e indirecto, sugerido por unas cuantas pistas que se dejan caer como si nada, para que la mente del lector las una y construya un desenlace en su cabeza.  

Un descenso a un infierno que sabemos positivamente que existe, de la mano de un escritor sobresaliente, que tiene todo un mundo de historias que contar, a cual más terrible, un lenguaje propio y un saberhacer de primera categoría. Sin duda uno de los mejores libros publicados este año en España, si es que no es el mejor. Una novela que no debéis dejar pasar, os recomiendo de verdad que la compréis cuanto antes y la leáis de inmediato. Me lo váis a agradecer. 

Aquí os dejo una interesantísima entrevista en la que el propio Martín Solares habla de algunas de las claves de su novela.
                    
                                                 
Martín Solares (Tampico, 1970), escritor, profesor y crítico mejicano, vivió durante algunos años en París, dirigiendo un taller literario mientras hacía el doctorado en Estudios Ibéricos y Latinoamericanos en la Universidad de la Sorbona. Actualmente vive en México y trabaja en el mundo editorial. 

En 1998 ganó el Premio Nacional de Literatura Efraín Huerta con el relato titulado «El planeta Cloralex». Ha publicado sólo dos novelas, «Los minutos negros» (2006), traducida ya a seis idiomas y esta que nos ocupa. Él mismo confiesa ser un escritor lento, que tarda unos siete u ohco años en escribir un libro y actualmente trabaja intensamente en un proyecto que será su tercera novela. Por nosotros que se tome el tiempo que quiera, no hay prisa si al final el resultado es tan rematadamente bueno.
             
Martín Solares
                     
Publicado por Antonio F. Rodríguez. 

jueves, 3 de noviembre de 2016

Cabaret Biarritz - José C. Vales


Título: Cabaret Biarritz
Autor: José C. Vales
 
Páginas: 456
 

Editorial: Destino

Precio: 20 euros

Año de edición: 2015
 

La subida al estrado del Hotel Palace Barcelona (antiguo Hotel Ritz) de José C. Vales (Zamora, 1965) hace casi dos años para recoger el Premio Nadal 2015 supuso para mí el descubrimiento de un novelista del que solo conocía su faceta como traductor. «Cabaret Biarritiz» fue la novela premiada y aunque no ha sido tan mediática como otros Nadales –por ejemplo el de este año– ha tenido bastante aceptación entre los lectores.

Biarritz fue una ciudad fronteriza que en los años veinte del siglo pasado gozó del desenfreno liberal que atribuimos a nuestro país vecino, y los cabarets fueron sus protagonistas. El autor ha encontrado en aquel periodo y sus lugares más concurridos, un escenario perfecto para una novela capaz de sorprender a un experimentado jurado.

Esta novela articula, a modo de making of de novela, una historia que desde el principio se presenta con unos suicidios inconexos y unas muertes que el escritor Georges Miet intenta esclarecer para escribir un libro. Las indagaciones de este autor ficticio se concretan en entrevistas personales o por correspondencia con personajes activos –y muy singulares todos ellos– de la vida de Biarritz en el momento en que todo aconteció; el verano de 1925.

Digo que es un making of porque es una manera de escribir en la novelística que últimamente está apareciendo con frecuencia y me ha recordado a los «cómo se hizo», pero también he de reconocer que «Cabaret Biarritz» tal vez sea menos representativa de este género pues, al fin y al cabo, todo es fabulación.

José C. Vales es un escritor que más allá de sus trabajos como traductor tiene otra novela en su haber, «El pensionado de Neuwelke», y que con esta su segunda novela ha alcanzado un éxito que no había conseguido hasta la fecha. Este año, sin ir más lejos, cerca ha estado de llevarse otro galardón por ella, el Premio de la Crítica de Castilla y León, en el que ha quedado finalista.
             
José C. Vales

Publicado por Jesús Rojas.

miércoles, 2 de noviembre de 2016

Cuentos de médicos y militares - Arthur Conan Doyle


Título: Cuentos de médicos y militares 
Autor: Arthur Conan Doyle 

Páginas: 306
 

Editorial: Alfaguara

Precio: 8,90 euros

Año de edición: 1996
 

SirArthur Conan Doyle no es solamente el creador de Sherlock Holmes, el genial detective impulsor del método deductivo. Es también el autor de «El mundo perdido y otras obra protagonizadas por el profesor Challenger y de un buen número de relatos, de novela histórica y de ficción.

Este volumen recoge una serie de historias cortas: nueve cuentos de médicos y otros seis de militares. Son relatos breves, alguno en relación con vivencias propias donde refleja con descripciones detalladas la sociedad británica en la que vivió, y en ocasiones lo hace sacando a relucir una fina ironía británica muy característica.

Los relatos militares los sitúa en diferentes escenarios de la época de guerras coloniales que mantuvo el imperio británico para consolidarse; sus protagonistas pueden ser tanto civiles como militares en activo o retirados, en ellos siempre destaca los valores de honor, orgullo, amor y defensa de la patria. Son historias amenas y de buen leer, entretenidas y escritas con oficio. Me llamó la atención la titulada «El tarro de caviar» porque me recordó un cuento de Pedro A. de Alarcón. Hay otro titulado «Los tres corresponsales de guerra», ¿os recuerda algo su desarrollo y sobre todo su final?

ArthurConan Doyle nació en Edimburgo, Escocia en 1859, en el seno de una familia numerosa católica. El alcoholismo de su padre originó numerosos problemas en la familia. Estudió en instituciones de la Compañía de Jesús, y mas adelante cursó estudios en la Facultad de Medicina de Edimburgo donde conoció al célebre forense Joseph Bell, en el que se inspiró para crear la figura de su personaje inmortal. Durante su etapa universitaria destacó en varios deportes como golf, boxeo, futbol y rugby, y en el ultimo año llegó a jugar como profesional. Ejerció como médico de a bordo en diversos barcos, posteriormente abrió consulta en Plymouth y Londres con escaso éxito.

Comenzó a escribir en su etapa universitaria relatos cortos y novelas, algunas inspiradas en sus viajes en barco. Mas adelante comenzó a escribir los relatos de su famoso detective y su inseparable Dr. Watson, fueron publicados por entregas con notable éxito. Pero él detestaba al personaje y en la novela «El problema final» se lo cargó despeñándolo por un barranco junto a su enemigo Moriarty, en contra de la opinión de su madre y de miles de lectores que lo acosaron con sus cartas entre el lamento y el insulto o la amenaza. Se resistió varios años hasta que la presión le obligó a hacer reaparecer a su héroe. 

Su producción incluye relatos cortos, novela, novela histórica, teatro y ciencia ficción. Fue nombrado caballero de la Orden del Imperio Británico. Falleció en Crowborough, Inglaterra, a los 71 años de un ataque al corazón.
                  
Sir Arthur Conan Doyle a los 53 años

Publicado por John Smith.

martes, 1 de noviembre de 2016

El hombre que contaba historias - Varios autores


Título: El hombre que contaba historias
Autores: Varios autores
            
Páginas: 117
 
Editorial: Gadir

Precio: 10,45 euros

Año de edición: 2014


El hombre que contaba historias es un espléndido y poco conocido cuento corto de Oscar Wilde que da título a esta antología de los que bien pueden ser ocho de los cuentistas más conocidos en lengua inglesa, cuatro británicos, Daniel Defoe, Charles Dickens, Robert Louis Stevenson y Oscar Wilde, y otros ocho estadounidenses, Edgar Allan Poe, Mark Twain, O. Henry y Jack London, cada uno representado por un cuento. No están todos los que son, pero es evidente que son todos los que están.
 
Por otro lado, los ocho relatos quizás no sean los mejores de cada autor, pero reunen dos cualidades que los hacen especialmente apropiados para figurar en este volumen, son muy cortos y a la vez muy representativos, reflejan perfectamente las obsesiones, los temas, el estilo y el tono típicos de cada autor. Así que el resultado, bellamente ilustrado por Esther Saura Múzquiz, constituye una excelente introducción al mundo del relato anglosajón para lectores jóvenes y poco fogueados. 

Su lectura se disfruta, se paladea y a la vez sabe a poco, por lo que sirven muy bien de aperitivo para pasar a mayores y sumergirse en cada uno de estos autores. Un libro estupendo como aliciente y cebo para lecturas más completas y profundas de la obra de estos ocho genios. Y todo eso en poco más de cien páginas. No se puede pedir más.

De izquierda a derecha y de arriba a abajo: Swift, Dickens, 
Stevenson, Wilde, Poe, Twain, Henry y London

Publicado por Antonio F. Rodríguez.