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jueves, 16 de enero de 2025

Una temporada para silbar - Ivan Doig

Título: Una temporada para silbar                                                                                         Autor: Ivan Doig

Páginas: 360

Editorial: Libros del Asteroide

Precio: 21,95 euros

Año de edición: 2011

Una temporada para silbar es una novela ambientada en un pueblecito del Oeste americano, alrededor de 1910, en la que una vez más el escritor Ivan Doig hace una minuciosa y detallada descripción de los ambientes campesinos de Montana, como ya hizo en novelas anteriores. El comienzo es prometedor, Oliver, un viudo con tres hijos y dedicado al cultivo del campo (qué importante la meteorología en esta novela) y la ganadería, se plantea contratar a un ama de llaves para que ponga un poco de orden en el caos en el que se ha convertido la casa tras el fallecimiento de su esposa. Una nota en un periódico local en el que una posible candidata se ofrece como ama de llaves con la frase «no cocina, pero tampoco muerde»  llama su atención. Este es el anuncio en el que Rose Llewellyn, una viuda de «buenas costumbres y disposición excepcional», se postula como la candidata ideal para el puesto.

La sorpresa es que Rose llega a Marias Coulie (el pueblecito donde viven) acompañada de su hermano Morris, lo cual sorprende en un principio a Oliver y a sus tres hijos. Pronto descubrirán que Rose es justo lo que necesitaban (aunque no cocine), pero el problema es encontrar un trabajo para Morris.

Casualmente la única maestra local, que da clase a un grupo heterogéneo de edades (desde primero a octavo) se escapa con un predicador, entonces Morris se ve obligado a aceptar su puesto. Realmente, en mi opinión, el hecho de que Morris tenga unos métodos de enseñanza muy particulares y modernos para la época es la parte más interesante y evocadora de la novela. Poco a poco, los alumnos se dan cuenta del profesor extraordinario que tienen y empiezan a disfrutar enormemente de sus clases. Es muy bonito ver cómo la enseñanza en estas escuelas rurales, en las que se mezclaban alumnos de diferentes edades, muy al contrario de lo previsible, se ve enriquecida por esa variedad y el aprendizaje de pequeños y mayores mejoraba notablemente.

Paul Milliron, uno de los hijos de Oliver es realmente el narrador y protagonista. Con el tiempo, se convirtió es un inspector de Educación Primaria, precisamente el que las autoridades habían encargado el cierre de las pequeñas escuelas rurales del estado de Montana. Esa situación provoca precisamente un cúmulo de recuerdos de su propia educación en una de aquellas escuelas y el relato de lo que ocurrió durante el curso 1909-1910, cuando él tenía trece años y asistía a esa escuela junto a sus dos hermanos menores.

Al margen de esta historia, Ivan Doig retrata de forma impecable el ambiente del Oeste americano de principios del siglo XX, con una descripción del día a día de los agricultores y granjeros, y cómo la naturaleza es un personaje más en la historia de esta familia.

El paso del cometa Halley (coincidiendo con la muerte del escritor Mark Twain, que también nació con esa misma efeméride) da lugar a momentos emocionantes, como la velada astronómica que organiza el profesor Morris para alumnos y padres, así como el acto teatral que protagonizan los alumnos como homenaje al paso del cometa.

En definitiva, una encantadora novela de iniciación en la que la enseñanza y la docencia ocupan un papel protagonista.

Ivan Doig

Ivan Doig (1939-2015) nació en White Sulphur Springs (Montana), en el seno de una familia de colonos y rancheros de origen escocés. Tras la prematura muerte de su madre, fue criado por su padre y su abuela en diferentes ranchos del estado, pero sin abandonar nunca Montana, fuente constante de inspiración para la mayoría de sus novelas y ensayos. Doig, graduado en Periodismo y en Historia, ejerció como granjero y trabajó en el Servicio Forestal antes de convertirse en editor y colaborador habitual de periódicos y revistas. En 1979 apareció su primera obra, This House of Sky: Landscapes of a Western Mind, un texto autobiográfico inspirado en sus años de juventud, que llegaría a ser finalista del National Book Award, y al que seguiría una larga lista de obras, narrativas y de no ficción, inspiradas en su mayoría en la vida rural de Montana y en sus imponentes paisajes.

Entre su producción destacan las tres novelas que componen la Trilogía McCaskill (Verano en English Creek, Dancing at the Rascal Fair y Ride with me, Mariah Montana), un complejo ciclo novelesco que abarca cien años en la historia del estado de Montana, Bucking the Sun (1996), Mountain Time (1999) y Una temporada para silbar (2006). Su prosa realista e íntimamente ligada a la historia, la naturaleza y el paisaje de su tierra natal lo ha encumbrado como uno de los mejores cronistas contemporáneos del Oeste americano, en la estela de autores de la talla de Wallace Stegner o Norman Maclean. Murió a los setenta y cinco años de edad en su casa de Seattle.

Publicado por Ana Domingo.

viernes, 6 de abril de 2018

Renata Mauperin - Edmond y Jules Goncourt


Título: Renata Mauperin 
Autores: Edmond y Jules Goncourt 

Páginas: 224 

Editorial: Espasa-Calpe 

Precio: 9,99 euros 

Año de edición: 1977
           
Escrita en 1864, esta novela es un verdadero clásico, una narración sólida y redonda, que demuestra una vez más la riqueza y amplitud de la literatura francesa. Podríamos estar toda la vida leyendo autores franceses y no nos aburriríamos.

Pero volviendo al libro que nos ocupa, es una novela formidable, escrita con estilo y fuerza. Se inscribe en el naturalismo, ese movimiento literario de reacción contra el romanticismo que busca describir la vida tal y como es, con objetividad documental, incluyendo lo más sublime y también lo más vulgar.

A pesar de ello, encuentro cierta influencia romántica en esta obra. Todo gira alrededor del amor, con distintos matices, el amor paterno-filial, el amor platónico, el amor interesado, los afectos familiares... Hay amoríos, duelos, personajes que enferman y mueren debido a un disgusto; parece que esta novela tiene reminiscencias románticas todavía y eso precisamente la hace más rica y jugosa.

El estilo es espléndido, equilibrado y armónico. Se describe un buen número de personajes, siempre con cuatro trazos, con lo que quedan perfectamente caracterizados. El texto está lleno de vida y, sobre todo al principio, está amenizado con un humor ligero y chispeante, muy agradable.

Hay dos personajes centrales, que destacan en seguida. Renata Mauperin, locuela, sensible y vivaracha, una mujer que rompe las convenciones y no quiere un matrimonio concertado, y su hermano, Ernesto que es todo lo contrario, frío, manipulador y sociópata, que busca un matrimonio conveniente que le asegure la estabilidad para el resto de su vida.

No voy a contar el desenlace de una historia tan peculiar entre dos hermanos, escrita por otra pareja de hermanos, pero sí os diré que el libro empieza como una novela sentimental inofensiva y de pronto, se convierte en un apasionante thriller romántico.
Una novela muy completa, fenomenal, que va desde el realismo hasta el romanticismo, que se deja leer muy a gusto, sin esfuerzo. Un clásico que no hay que perderse y que resulta recomendable para todo tipo de lectores. Muy buena.

Los hermanos Goncourt fotografiados por Nadar
                     
Edmond (Nancy, 1822-1896) y Jules Goncourt (París, 1830-1870) fueron dos hermanos inseparables, escritores franceses que trabajaban al alimón y publicaron cinco novelas en colaboración y un diario que se ha hecho famoso.
          
Hijos de un oficial del ejército de Napoleón, quedaron muy unidos cuando murieron su padre y su hermana de cólera. Los dos vivían de las rentas del patrimonio familiar. Estudiaron en el Liceo Condorcet y conocieron a toda una generación de escritores franceses, desde Zola hasta Mirbeau
           
Después de la muerte de Jules, Edmond creó en su testamento el Premio Goncourt de literatura, que se concedió por primera vez en 1903. Los dos hermanos están enterrados en el Cementerio de Montmartre, en París.
              
Los hermanos Goncourt

Publicado por Antonio F. Rodríguez.

lunes, 12 de marzo de 2018

María - Jorge Isaacs

 
Título: María
Autor: Jorge Isaacs
 
Páginas: 384
 
Editorial: Cátedra
 
Precio: 12,25 euros 
 
Año de edición: 2004

Esta novela, publicada en 1867, es una gran historia de amor, contada con delicadeza e intensidad y un lenguaje rico y jugoso, ligeramente arcaizante, que la convierte en una gran obra.

Se trata de una novela romántica y a la vez realista, que consigue descripciones muy vívidas con unos pocos trazos y demuestra un pulso narrativo poco común. Lírica, apasionada  y muy emocional, sortea con habilidad el peligro de caer en la cursilería y la afectación, hasta construir una historia realmente emocionante. Recuerda a lo grandes clásicos románticos, a «Pablo y Virginia» (de la que hablaremos otro día), «Atalá», «Mansiones verdes» y otros libros por el estilo.

Una historia de amor de las de antes, en la que una pareja de primos, casi unos niños viven juntos y juega hasta que él tiene que irse a estudiar a un internado. Cuando vuelven los dos están en la adolescencia y viven tres meses de un maravilloso amor platónico. Luego él tiene que volver al internado, se separan y... no os cuento el final para dejaros el gusanillo a ver si la leéis.

La narración principal está amenizada con profusión de pequeñas historias, anécdotas costumbristas y las peripecias de otras parejas que sirven de contrapunto al devenir de la pareja principal, en un curioso juego de parecidos  contrastes: Braulio y Tránsito, Bruno y Remigia, y Nay y Sinar. Por otro lado, leyendo la biografía del autor, que se tuvo que ir muy joven a un internado, no cuesta mucho adivinar que la narración tiene mucho de autobiográfica.

La novela resulta tierna, delicada y melancólica; al lector le resulta casi inevitable recordar cómo se enamoró por primera vez, con la inocencia de un niño y la fuerza de un huracán. Toda una experiencia la de recordar el amor de la adolescencia, punzante y terrible,  atractivo y temible a la vez, «el love feroz» como lo llamó acertadamente José Luis García Sánchez en una de sus películas.

Vale la pena fijarse en el lenguaje, de una calidad espléndida, muy atrevido al adjetivar y en algunos giros («la sonrisa de mi padre, dulce y maliciosa», «un lujoso agosto», «el pudor le velaba frecuentemente los ojos y el placer le jugaba en los labios») como corresponde a un poeta. Y por supuesto, está plagada de americanismos (bambuco, mote, arepas, atarrayas, chiminangos, chilacoas y guatines) cuyo significado se intuye por el contexto y crean una atmosfera de exotismo criollo muy agradable. 

Naturalmente, en una hacienda del siglo XIX hay esclavos, y se dice que son afectuosos y sumisos; no se plantea ninguna conflictividad al respecto y se presentan como felices y contentos con su destino. Eran otros tiempos.

Un personaje secundario muy importante en la trama es el Valle del Cauca, idílico escenario en el que Isaacs vivió su infancia. Es uno de los 32 departamentos que forman Colombia, tiene montaña andina, costa, mucha agua y un frondoso paisaje muy verde, lleno de colinas, arroyos, bosques y fértiles cultivos. Tiene tres Parques naturales y realmente parece una región muy bonita.

Fotograma de la película de 2011 dirigida por Fernando Allende y basada en el libro

Nada más publicarse, esta obra se convirtió rápidamente en un gran éxito, es el gran clásico colombiano y ha dado lugar a una larga lista de ediciones, más de quince adaptaciones entre obras de teatro y televisión, películas, óperas y ballets. Todo un clásico.

Una novela redonda y emocionante, para amantes de las historias románticas, que si se tiene un poco de paciencia con el idioma de la época, depara sorpresas muy agradables. Un ejemplo paradigmático de la historia de amor idílica que me ha gustado mucho.

Portada de la edición de 1899 en la editorial Mateu

Jorge Ricardo Isaacs Ferrer (Santiago de Cali, 1837-1895) conocido simplemente como Jorge Isaacs, fué un novelista y poeta colombiano. Hijo de un judío inglés originario de Jamaica, vivió en la hacienda familiar y estudió en Cali, en Popayán y luego en Bogotá.

En su poesía evoca el Valle del Cauca, como lugar idílico en el que transcurrió su infancia y así queda reflejado en esta novela. Luchó en dos guerras, en 1854 contra el dictador José María de Melo y en 1860 contra el general golpista Tomás Cipriano de Mosquera, en la Batalla de Manizales. A los 19 años se casó con Felisa González, de 14, que le dió abundante descendencia.

Hacienda El Paraíso, donde pasó su infancia Jorge Isaacs situó su novela «María»

Las dos guerras civiles y la mala gestión arruinaron las haciendas familiares y cuando murió su padre e intentó hacerse cargo de ellas, las encontró llenas de deudas. Probó con el comercio, pero no tuvo fortuna y entonces decidió dedicarse a la literatura.

Afortunadamente se convirtió en escritor de éxito, aunque solo escribió un libro de poemas y su famosa novela «María», todo un clásico. Se dedicó a la política y llegó a ser Cónsul general en Chile. Murió a los 58 años de paludismo.
  
Jorge Isaacs

Publicado por Antonio F. Rodríguez.