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sábado, 7 de julio de 2018

Atlas de los exploradores españoles - Sociedad Geográfica Española


Título: Atlas de los exploradores españoles
Autores: Sociedad Geográfica Española y VV. AA.

Páginas: 320

Editorial: Planeta
 
Precio: 45 euros

Año de edición: 2018 (2ª edición)

Los viajeros y exploradores españoles han contribuido de manera decisiva y singular al conocimiento geográfico y científico de nuestro planeta desde la más remota antigüedad hasta nuestros días. Han protagonizado y liderado aventuras extraordinarias, hazañas increíbles y gestas legendarias, pero muchos de ellos permanecen en el olvido. Esta obra viene a llenar esa falta de información.

Se trata de una especie de enciclopedia histórico-geográfica sobre los exploradores españoles, un recorrido fascinante desde el cartaginés Himilcón (s. VI a. C.) hasta Nil Bohigas (Barcelona, 1958-2016). Un atlas maravilloso, completísimo que cuenta las aventuras de más de 200 aventureros, incluye más de 140 mapas y 800 ilustraciones, llena de anécdotas curiosas, hechos admirables e historias asombrosas.

Esta organizado en ocho grandes capítulos:
  •  Finisterrae. Viajes de la Antigüedad
  • .Viajeros de las tres culturas
  • .La Edad de Oro
  • .Un siglo de transición: 1640-1750
  • .Los curiosos pertinentes. Viajeros y expedicionarios ilustrados
  • .Un esfuerzo continuado
  • .Viajeros de las Españas. El siglo XX
  • .Los penúltimos 


 Incluye narraciones tan extraordinarias como las de los dos españoles que se hicieron indios, el primer navegante que dió la vuelta al mundo, el conquistador que buscaba la China y encontró El Salvador y Nicaragua, el moro vizcaíno, el obispo que encontró las Galápagos , el primer europeo que pisó el Tíbet, el alicantino que demostró que la Tierra está achatado por los polos, los primeros pies blancos que atravesaron Utah, los pioneros que completaron un vuelo sin escalas Madrid-Manila o el primero que cruzó en globo el Atlantico de este a oeste.

Un libro maravilloso, editado por la Sociedad Geográfica Española con la colaboración de un amplio equipo de expertos e historiadores. Editado por primera vez en el 2009, estaba agotado y afortunadamente ha aparecido esta segunda edición con un nuevo diseño de portada, una profunda revisión y la incorporación de cuatro nuevos viajeros, Gregorio Céspedes, Gabriel Quiroga de Santiago, Sergio García-Dilds de la Vega y Miguel Ángel Gordillo Urquía.

Una obra estupenda que no debe faltar en ninguna biblioteca que se precie.


Publicado por Anonio F. Rodríguez.

viernes, 30 de marzo de 2018

Historia de Etiopía (2 vol.) - Pedro Páez


Título: Historia de Etiopía (2 vol.)
Autor: Pedro Páez

Páginas: 719 y 570 

Editorial: Ediciones del viento
 

Precio: 56,05 euros 
 

Año de edición: 2014

Pues parece ser que un jesuita nacido en un pueblecito de la provincia de Madrid llamado Pedro Páez, fué el primer descubridor de las fuentes del Nilo Azul allá por 1613, 150 años antes de que  el escocés James Bruce se atribuyera el descubrimiento y dos siglos y medio antes de que el inglés John Speke alcanzase las fuentes del Nilo Blanco en Uganda..

Páez dejó escrito: «Confieso que me alegré de ver lo que tanto desearon ver antiguamente el rey Ciro y su hijo Cambises, Alejandro Magno y el famoso Julio César». 

El Nilo Azul y el Nilo Blanco son dos grandes ríos africanos que se unen en Jartum para formar el río Nilo. De los dos, el Nilo Blanco es el más largo y caudaloso, así que en realidad es el Nilo y el Nilo Azul, un afluente.

Como prueba del descubrimiento, Páez escribió en 1620 y en portugués una colosal «Historia de Etiopía», que permaneció como un manuscrito más en la biblioteca de Braga durante 300 años, se publicó en ese idioma en 1945, en español en una versión resumida en el 2010 y gracias a Ediciones del Viento, en esta edición, en español y en versión completa, en el 2014, cuando se cumplen 450 años del nacimiento de ese jesuita admirable. Una maravilla que por primera vez podemos disfrutar en castellano en toda su amplitud. 

Se trata de una obra muy ambiciosa, de más de 1200 páginas, dividida en cuatro libros, que abarcan desde los tiempos del Rey Salomón y la Reina de Saba, nacida en el actual Yemen cuando pertenecía al imperio etíope, hasta principios del siglo XVII.

Mapa antiguo de Etiopía

El primer libro arranca con una descripción geográfica muy completa del reino de Etiopía, incluyendo a los habitantes y sus costumbres, la fauna, flora y paisaje de aquella tierra, mítica para los portugueses, habitada por cristianos, gobernada por un inexistente Preste Juan, en la que los árboles daban fruto todo el año, las hormigas eran como perros y se contaban otras exageraciones legendarias. A continuación describe a sus habitantes y el origen de la dinastía de emperadores etíopes que comenzó con un hijo del Rey Salomón y la Reina de Saba, repasa la genealogía completa de monarcas de Etiopía y describe la organización política del reino, las ceremonias y costumbres del emperador, el sistema judicial,  la educación, los impuestos y otros detalles del sistema político etíope. Narra algunas de las batallas más importantes para aquel imperio y por último, describe el Nilo Azul y sus fuentes, creyendo que allí nace el gran Nilo

En el segundo libro, el autor repasa la historia de la religión en aquel reino y describe cómo se han separado de la ortodoxia y son cismáticos, no reconocían la naturaleza divina y humana de Jesús, acumulaban una larga lista de errores doctrinales, habían modificado todos los sacramentos y habían incorporado ritos judíos, como la circuncisión y la fiesta del sábado.

En los dos últimos libros, se narra en detalle la historia de los emperadores de Etiopía entonces más recientes, a la vez que se cuentan los avatares de los misioneros jesuitas que habían llegado hasta allí, las relaciones con Roma y la vida y peripecias del propio Páez por aquellas tierras.

Una Historia de Etiopía colosal, amena, muy curiosa y enciclopédica, que cubre también muchos aspectos doctrinales, etnológicos, botánicos, zoológicos, arquitectónicos y mil detalles más, todo contado con una prosa ligera y atractiva, a pesar del lastre que a veces supone el lenguaje de la época. En resumen, un libro fascinante que puede leerse perfectamente como libro de viajes y aventuras.

https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Blue_Nile_Falls_02.jpg
Cataratas del Nilo Azul (foto CC BY 2.0 Giustino)

Pedro Páez Jaramillo (Olmeda de las Fuentes, 1564-1622), explorador y misionero jesuita, madrileño, políglota y aventurero, fué el primer europeo que llegó a las fuentes del Nilo Azul en 1613. Estudió en los colegios jesuitas de Coimbra (Portugal) y Belmonte (Cuenca) y en la Universidad de Alcalá de Henares.

Desde muy joven tuvo vocación de misionero y con 19 años se embarcó para Goa. Al año siguiente, partió con otro jesuita hacia la misión de Etiopía, en la que habían muerto 3 de los últimos misioneros enviados y de los dos restantes no llegaban noticias. Pero acabaron pasando siete años de cautiverio en Yemen.

En un segundo intento, llegó a Etiopia, fué el primer europeo en probar el café, deslumbró por su conocimiento de varios idiomas, convirtió al emperador etíope Za Degel al catolicismo, construyó una iglesia de piedra.

En un viaje con el sucesor de Za Degel, Susinios Zegued III, llegó hasta las fuentes del Nilo Azul. Ciento cincuenta años más tarde, el escocés James Bruce se atribuyó injustamente el descubrimiento, puso en duda que Pedro Páez hubiese estado allí y dijo que si así era, había sido algo inútil, ya que no había escrito ninguna crónica de su viaje. Parece que no conocía la antigua biblioteca de Braga.

Pedro Páez disfrazado de etíope

Publicado por Antonio F. Rodríguez.

sábado, 11 de mayo de 2013

Los descubridores españoles y la exploración de los grandes ríos - VV. AA.


Título: Los descubridores españoles y la exploración de los grandes ríos 
Autor: Varios autores 

Páginas: 195

Editorial: Sociedad Geográfica de España - Prosegur 

Precio: 42 euros 

Año de Edición: 2005

Aquí tenemos otra espléndida publicación de la Sociedad Geográfica Española, con la colaboración de la Fundación Prosegur, que contiene una estupenda selección de textos sobre un tema muy interesante y unas maravillosas ilustraciones.

Cuando los descubridores españoles intentaron penetrar en la inextricable selva amazónica, utilizaron los ríos, auténticas autopistas en la jungla, como única vía de comunicación abierta y expedita. Así pudieron cruzar el nuevo continente de lado a otro, o comprobar que California no era una isla, sono que estaba unida a tierra por el norte. En este libro se narran cuatro grandes expediciones por otros tantos grandes ríos americanos, el Amazonas, el Río de la Plata, el Misisipi y el Colorado, llevadas a cabo durante el siglo XVI, y se añade como propina el viaje realizado por el jesuita Pedro Páez Jaramillo, en el que descubrió el Nilo Azul.

La primera, es la fascinante travesía que llevó a cabo Orellana (1511-1546) al atravesar en 1542 el continente americano desde Guayaquil (Ecuador) hata la desembocadura del Amazonas, en busca de El Dorado, ese reino legendario que se decía tan rico que su rey se cubría todas las mañanas el cuerpo de resina y de polvo de oro, para luego bañarse por la noche y perder tan precioso metal. La última etapa de ese viaje fué el primer descenso del río más caudaloso del mundo, con sesenta hombres y en un bergantín que ellos mismos habían construido en algo más de un mes. Durante la travesía, que duró siete meses, recorrieron 4 800 kilómetros, pasaron por todo tipo de peripecias y penalidades, tuvieron que enfrentarse a belicosas tribus, conocieron pueblos defendidos con impresionantes empalizadas, culturas que dominaban la cerámica y fueron atacados por las temibles y legendarias amazonas, que a pesar de su dudosa existencia acabaron dando nombre al río. 

Guerreras amazonas (grabado del siglo XVI)

El segundo viaje es el que realizó un joven jesuita madrileño, Pedro Páez Jaramillo (1564-1622), cuando en 1603 fué enviado como misionero a lo que hoy en día es Etiopía. Allí vivió aventuras apasionantes y hechos extraordinarios que narra en su monumental «Historia de Etiopía» publicada en 1620. Fué el primer europeo en probar el café, tuvo noticia del mítico reino del llamado Preste Juan, construyó iglesias, bautizó reyes y descubrió las fuentes del Nilo Azul en 1616, el gran río que se une en Jartún con el Nilo Blanco. Dejó escrito: «Confieso que me alegré de ver lo que tanto desearon ver el rey Ciro, el gran Alejandro y Julio César». Javier Reverte narra su aventura en un libro muy recomendable:«Dios, el Diablo y la aventura».

Éste es el único retrato que se conserva de Pedro Páez de Jaramillo

La siguiente expedición es la de Francisco Vázquez de Coronado (1510-1544) por Nuevo México, Texas y Kansas, a lo largo del Río Colorado, al mando de 340 hombres entre 1540 y 1542, en busca de las míticas siete ciudades de Cíbola, que aparecen en la historia griega de Jasón y los argonautas como un emporio de riqueza. Durante el viaje descubrieron el Gran Cañón del Colorado y entraron en contacto con tribus desconocidas hasta entonces, como los wichita. Diezmados por las penalidades, los indios y las enfermedades, sólo pudieron regresar con vida cien de sus hombres.

La expedición de Coronado, óleo de Fréderic Remington (1861-1909)

La aventura de Hernando de Soto (1500-1542) el primer europeo que llegó al río Misisipi en 1541 constituye el cuarto viaje. De Soto comandaba una expedición colonizadora formada por unos 600 hombres, 220 caballos y 24 sacerdotes, y al llegar al gran río estaba un poco desmoralizado por las bajas, las enfermedades, las batallas perdidas y la desilusión de haber comprobado que el famoso tesoro de oro de Cofitachequi, era cobre en realidad. El Misisipi no era para él más que un formidable obstáculo y tardó más de un mes en atravesarlo, hostigado por los indios, en frágiles balsas de troncos. Anduvo por medio Estados Unidos, guerreando y confraternizando alternativamente con los indígenas y al regresar murió de unas fiebres a la orilla del Misisipi, al que quedó unido para siempre, porque sus hombres, sabiendo que los nativos le consideraban inmortal, hundieron su cuerpo en medio del río en mantas lastradas con arena.

 
Hernando de Soto

Y el libro se cierra con los viajes de Juan Díaz de Solís (1470-1516), lebrijano, cartógrafo, marino experto y supuesto pirata, descubridor del Río de la Plata, llamado durante unos años Río de Solís, en1516. Después de muchas penalidades y tras un encuentro con indígenas caníbales que se comieron a parte de la expedición, Solís y los suyos llegaron navegando hasta un enorme entrante del mar en tierra, creyeron que habían descubierto una canal que comunicaba el Atlántico con el Pacífico, pero les desconcertaba que al empezar a atravesarlo, aquel mar se convertía era de agua dulce. Aquel mar dulce era el estuario del Río de la Plata.

Una obra muy amena, fascinante y entretenida, que no cansa porque los textos no son nunca farragosos, pero cuentan todo lo importante, muy bien ilustrada y en una edición de lujo. Un libro de aventuras reales que se deja leer muy bien en una tarde, con el que se aprende Historia y se conocen las curiosísimas peripecias corridas por algunos de los grandes descubridores y exploradores españoles del siglo XVI, a veces injustamente olvidados.
 
Publicado por Antonio F. Rodríguez.

domingo, 14 de abril de 2013

Exploradores españoles olvidados del siglo XIX - VV. AA.


Título: Exploradores españoles olvidados del siglo XIX 
Autor: Varios autores 

Páginas: 168 

Editorial: Sociedad Geográfica de España - Prosegur 

Precio: 42 euros 

Año de Edición: 2001

Hoy vamos a hablar de un libro casi desconocido, una obra estupenda, amena, interesante y con unas ilustraciones fabulosas. Resulta ser a la vez libro de viajes, relato de múltiples aventuras y obra histórica. Se trata de un volumen que reúne cinco textos sobre grandes viajeros y exploradores españoles del siglo XIX si no completamente olvidados, sí poco conocidos:

Juan Vernacci Retamal (Cádiz, 1760-1810), gran marino y explorador que participó en el expedición Malaspina y surcó los siete mares. Estuvo durante años al mando del galeón de Manila, que iba desde Filipinas a Acapulco. Un estrecho en Canadá, un monte en Filipinas y unas islas en Argentina llevan su nombre y recuerdan sus hazañas.

Celestino Mutis (Cádiz, 1732-1808), otro gaditano, conocido de vista por aparecer en los antiguos billetes de 2 000 pesetas. Cirujano y sacerdote, se dedico algo a la minería y mucho a la botánica. Fué acusado de «copernicano» por la Inquisición, un cargo retrasado más de un siglo, y la burocracia le hizo esperar hasta cumplir 50 años para poder dirigir su ansiada expedición botánica por el Nuevo Mundo. Nos dejó un herbario de 20 000 pliegos y una colección de 6 000 dibujos maravillosos que se conserva en el Jardín Botánico de Madrid.

 
José Celestino Mutis 

Los tres viajeros románticos, Domingo Badía (Alí Bey) (Barcelona, 1767-1818), Joaquín Gatell (Altafulla, 1826-1879) y José María Murga (Bilbao, 1827-1876), que tienen algunos puntos en común: los tres fueron espías, se disfrazaron de árabes, aprendieron la lengua, se camuflaron perfectamente, vivieron peripecias increíbles y escribieron libros. Badía llegó hasta La Meca, Gatell fué instructor del sultán de Marruecos y Murga, que dejó la casaca de húsar para ganarse la vida como taumaturgo sacamuelas y partero, también en Marruecos.

Manuel Iradier (Vitoria, 1854 -1911), el africanista, inventor y viajero romántico que conoció a Stanley y exploró la región del Golfo de Guinea, en particular Rio Muni, que luego sería la Guinea Española. Hizo sus viajes con familia y todo.

Emilio Bonelli (Zaragoza, 1854-1926), militar de carrera que fundó Villa Cisneros, y colonizó él sólo Río de Oro y el Sáhara Occidental en una expedición que costó solamente 7 500 pesetas. Fué nombrado «comisario regio para el África occidental».

José María Murga y Mugártegui, llamado «el moro vizcaíno»

El volumen está magníficamente ilustrado, cuenta con un prólogo del gran Luis Carandell y sus dimensiones (24 X 29 cm) hacen que sea ideal para un regalo. En la portada se puede ver un delicioso dibujo de Ravanet, titulado «Mellizos en Manila», que se encuentra en el Museo de América. Está editado por la Sociedad Geográfica Española, en colaboración con la Fundación Prosegur, y se puede conseguir, o consultar en la biblioteca, en la sede de esa sociedad, en General Ibáñez de Ibero, 3, en el edificio del Instituto Geográfico Nacional.

Publicado por Antonio F. Rodríguez.