Mostrando entradas con la etiqueta bibliotecas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta bibliotecas. Mostrar todas las entradas

domingo, 27 de octubre de 2024

Menos bibliotecas en España

Biblioteca pública Jose Luis Sampedro, en Felipe el Hermoso, 4 Madrid

Según datos del Ministerio de Cultura de hace dos años, el número total de bibliotecas en España ha disminuido en los últimos 10 años un 13 %. Han pasado de ser 6835 en 2012, a 5931 en 2022, 904 menos. En algunas provincias, ha aumentado el número de ese tipo de centros, como en Álava (+7), Guipúzcoa (+2), Vizcaya (+1), Cantabría (+2), Orense (+2), Huelva (+3) y Jaén (+1), pero ese incremento se ha visto compensado con creces con  descensos en otras provincias, como  Madrid (-38), Valencia (-20), Zaragoza (-19), Barcelona (-15), Baleares (-14) y otras.

En ese año, en 2012, se alcanzó un máximo histórico, 6835 bibliotecas, es decir aproximadamente una media de una biblioteca por cada 7000 habitantes. Una ratio aceptable. Por otro lado, España ofrece en sus bibliotecas un total de 1,70 libros por habitante: una cifra dentro del rango recomendado por la UNESCO, entre 1,50 y 2,50 libros por habitante, aunque cercano al límite inferior. Pero hay dos problemas: que el número de bibliotecas está decreciendo a un ritmo preocupante y que están infradotadas: los gastos corrientes y de inversión se han recortado en los últimos años, el personal ha disminuido y están abiertas menos horas al año. 

Sin embargo, cada vez hay más personas que las usan, el número de lectores ha aumentado un 54 %, de 12 a 27 millones, en ese periodo, de 2002 a 2022, y las bibliotecas han organizado en 2022 136.235 actividades culturales, un 22 % más que el año anterior. En las bibliotecas españolas se encuentran no solo libros, sino también películas, documentales, CD de música, revistas, periódicos, cómics, libros digitales y ofrecen libros recomendados, boletines, clubs de lectura, catálogos en línea, charlas, conferencias, presentaciones, etc.

Las bibliotecas públicas constituyen un recurso esencial para la difusión de la cultura, la igualdad de oportunidades, el fomento de la lectura, la formación continua y la promoción del cultivo de la personalidad y el bienestar social. No suelen aparecer mencionadas en boca de nuestros políticos, pero deberíamos exigirles que tener un buen sistema de bibliotecas en mejora continua sea una de sus prioridades.

Los datos citados proceden del Instituto Nacional de Estadística (INE) y de la Federación Española de Asociaciones de Archiveros, Bibliotecarios, Arqueólogos, Museólogos y Documentalistas (Anabad). Para más información, véanse este enlace y este informe.


Publicado por Antonio F. Rodríguez.

domingo, 19 de mayo de 2024

Thomas Bodley, el hombre que silenció las bibliotecas

Sir Thomas Bodley, retrato de Nicholas Hillard (1598)

Sir Thomas Bodley (1545-1613) fue un personaje peculiar, responsable en gran medida de la atmósfera que reina hoy en día en nuestras bibliotecas. Fundador de la biblioteca Bodleiana de Oxford, él fue quien impuso el silencio monacal que reina en las bibliotecas, frente a la alegre algarabía de las bibliotecas renacentistas, creó puestos de lectura individuales, hizo pasar frío a los lectores algunos empollones murieron de pulmonía, al prohibir todo tipo de fuego por temor a un incendio, dejo de prestar libros porque luego no los devolvían, y vetó durante años las obras de Shakespeare porque consideraba al inglés un idioma vulgar, prefería las lenguas clásicas, el español y el japonés. Gracias a esa política convirtió su biblioteca en multilingüe. Allí se podía encontrar «El Quijote», pero no «Hamlet».

Biblioteca Bodleiana de Oxford

Nació en Exeter, en el penúltimo año de reinado de Enrique VIII. Hijo de un acaudalado comerciante, dispuso de medios y desde muy joven mostró afición por las letras. Comenzó a dar conferencias en la Universidad de Oxford y fue el primer profesor de griego de esa universidad. Viajó con una beca por Europa y aprendió francés, italiano y español, que añadió a los idiomas que ya dominaba: inglés, alemán, latín, griego y hebreo. Fue miembro de la Cámara de los Comunes y embajador. El cuadro de más arriba muestra su imagen a los 54 años, un año antes de retirarse de la política. Al año siguiente le encargaron recomponer la biblioteca de la universidad que, después de la purga de libros de la reforma anglicana, había quedado muy mermada.

Allí desarrolló una labor impresionante, consiguió numerosas donaciones y finalmente, que le enviasen un ejemplar de cualquier libro publicado en Inglaterra. Hoy en día, la Biblioteca Bodleiana atesora 13 millones de documentos y solo es superada en el país por Biblioteca Británica (170 millones).

Thomas Bradley fue nombrado caballero en 1607, a los 62 años. Falleció a los 67 y está enterrado en la capilla del Merton College.

Ésta y otras historias están recopiladas en «Bibliotecas. Una historia frágil» del británico Andrew Pettegree y el neerlandés Arthur Der Weduwen, publicado este año por Capitán Swing.

Publicado por Antonio F. Rodríguez.

sábado, 18 de noviembre de 2023

Censura y cancelación


Parece que hace nos días las autoridades del estado de Florida han decidido retirar de las bibliotecas y escuelas 16 libros de Stephen King, uno de los autores más populares entre jóvenes y adolescentes, incluyendo superventas como «Carrie» e «It». King ha reaccionado en su cuenta de X qué manera más ridícula y poco práctica de llamar al Twitter de toda la vida diciendo: «¿Dieciséis libros? Debo de estar haciendo algo bien».
 
También han retirado otros 300 títulos de autores entre los que se encuentran Margaret Atwood, Aldous Huxley, John Grisham, Joyce Carol Oates, Stieg Larsson, Arthur C. Clarke, Hemingway, Tólstoi y Daniel Defoe, aplicando la ley 1609 de ese estado que permite limitar en las aulas los materiales que mencionan el sexo, el género, los pronombres y la salud reproductiva.
 
PEN América ha expresados su preocupación por esta ola de censura y cancelación que desde el 2021 ha prohibido el libre acceso a 5800 libros. Por otro lado La Asociación de Bibliotecas Estadounidenses publica todos los años una lista de los títulos más retirados de sus estanterías y denuncia que el número de obras canceladas ha aumentado vertiginosamente en los últimos años. En sus informes identifica que los textos más perseguidos son los de tema LGTBI, los antirracistas, antipolicía, los que presentan ideas políticas heterodoxas, los que hablan de sexo, religión y los que usan palabrotas 
 
¿Y sabéis cuál es uno de los libros más censurados? Pues nada más y nada menos que «Matar a un ruiseñor» de Harper Lee. Otro dato sintomático: en varios estados se considera a la Biblia un libro de «contenido desafiante» y en Utah, se ha retirado de las escuelas «por contener pasajes vulgares y violentos». La lista de grandes obras canceladas es larga y abunda en sorpresas. «El guardián entre el centeno» de Salinger es una de las novelas más censuradas en EE. UU. a lo largo de su corta historia. Recientemente, se ha retirado de gran número de bibliotecas y escuelas estadounidenses un libro emblemático, «El diario de Ana Frank», por sus escenas de sexo autoexploratorio y sus comentarios sexuales y en Alemania han cambiado el nombre a la guardería Ana Frank para evitar problemas.

Malos tiempos para la libertad de expresión. Esperemos que esas iniciativas no marquen tendencia.

Publicado por Antonio F. Rodríguez.