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jueves, 11 de junio de 2026

Un asunto pendiente - Teresa Cardona y Eric Damien

Título: Un asunto pendiente
Autores: Teresa Cardona y Eric Damien
 
Páginas: 228
 
Editorial: Siruela
  
Precio: 21,95 euros 
 
Año de edición: 2026

Teresa Cardona se ha revelado como una de las autoras más importantes en el género que ha venido a llamarse rural noir o agro noir, que engloba todas aquellas novelas del género negro en las que el hipotético crimen y su investigación se desarrollan en parajes rurales y aislados, con culturas cerradas y peligrosas.

En el caso de Cardona, sus últimas novelas están ambientadas en la localidad madrileña de San Lorenzo de El Escorial, cuyo ambiente conoce a la perfección, pues en ella pasa largas temporadas. Pero previamente a esta colección de novelas publicó en Francia junto al escritor Eric Damien dos novelas: Tierra Quemada (ya reseñada en este blog) y Un travail à finir, publicada ahora en nuestro país como Un asunto pendiente.

Estas novelas escritas a cuatro manos se caracterizan por la recuperación de un hecho histórico francés como telón de fondo del argumento central de cada novela. Si en Tierra Quemada el contexto histórico era el dominio que disputaron Francia y Alemania durante siglos en la región de Alsacia-Lorena, en Un asunto pendiente, que es la que nos ocupa ahora, es la guerra de Argelia. La novela se desarrolla sobre el trasfondo de ese conflicto, uno de los episodios más traumáticos y controvertidos de la historia contemporánea francesa.

La guerra enfrentó a Francia con el movimiento independentista argelino, principalmente el Frente de Liberación Nacional (FLN), entre 1954 y 1962. Aunque Argelia era una colonia francesa desde 1830, muchos franceses la consideraban parte integral de Francia, lo que hizo que la independencia generara una profunda crisis política y social. El conflicto se caracterizó por atentados, represión militar, torturas, guerrilla y una fuerte polarización de la sociedad francesa. Precisamente, dos de las consecuencias más terribles de dicha guerra, el abandono y persecución de muchos argelinos que habían colaborado con Francia (harkis) y el largo silencio oficial sobre la violencia ejercida durante la guerra, constituyen el eje central del discurso narrativo de la obra.

En la novela, la muerte de un anciano sin identidad oficial en una residencia da lugar a una investigación dirigida por el teniente Andreani (protagonista también de Tierra Quemada), que acaba llevando al investigador a una compleja indagación sobre la guerra de Argelia y las heridas que el pasado deja abiertas durante décadas y que, además, le afectan de un modo especialmente personal. La novela destaca por entrelazar la indagación sobre la identidad de la víctima con un proceso de introspección del propio investigador. De este modo, la resolución del misterio se convierte también en un viaje de autoconocimiento que añade complejidad y profundidad al relato.

Desde el punto de vista narrativo, los autores desarrollan una trama cuidadosamente estructurada (como es habitual en toda la obra de Cardona), en la que la tensión va en aumento de forma gradual a lo largo de toda la novela. El lector no encontrará grandes dosis de acción ni giros inesperados, el interés se centra en el proceso de investigación y en la evolución psicológica de los personajes. Igualmente, la obra destaca por la manera en que integra la dimensión histórica en la trama, mostrando cómo los acontecimientos del pasado pueden influir profundamente en las decisiones individuales y marcar el destino de varias generaciones.

El título, Un asunto pendiente, adquiere un sentido que va más allá del caso policial, ya que alude también a los secretos, las responsabilidades y las heridas que permanecen sin resolver con el paso del tiempo. En este contexto, la guerra de Argelia no constituye únicamente el marco histórico de la narración, sino que se convierte en un elemento fundamental de la trama, como ya se ha comentado.

En definitiva, como ya nos tiene acostumbrados Teresa Cardona, estamos ante una obra de intriga elegante y bien documentada, donde el misterio sirve como vehículo para explorar temas históricos y personales de gran profundidad.

Teresa Cardona y Eric Damien

Teresa Cardona (Madrid, 1973) ha publicado en Francia junto a Eric Damien las novelas negras Un travail à finir y Terres brûlées bajo el seudónimo de Eric Todenne. En Ediciones Siruela han aparecido Los dos lados, Un bien relativo y La carne del cisne, las tres primeras entregas de la serie protagonizada por los guardias civiles Blecker y Cano, ambientada en San Lorenzo de El Escorial. En 2023 recibió el Premio Villanúa Rural Noir a toda su obra.

Eric Damien (Vittel, 1968) ha vivido en Alemania, Francia, Bélgica, India, Sudáfrica, Estados Unidos y Luxemburgo. Ha publicado en Francia Une nouvelle vie pour Ramji, así como Un travail à finir y Tierra quemada junto a Teresa Cardona.

Publicado por Ana Domingo. 

viernes, 15 de mayo de 2026

Los fantasmas del sombrerero - Georges Simenon

Título: Los fantasmas del sombrerero
Autor: Georges Simenon
 
Páginas: 200
 
Editorial: Tusquets
  
Precio: 11,70 euros 
 
Año de edición: 1989

El gran escritor Georges Simenon es bien conocido por sus estupendas novelas protagonizadas por el comisario Maigret. Un policía de lo más humano con el que puede identificarse cualquiera. Simenon era un maestro a la hora de recrear el ambiente un tanto sórdido, cerrado y mezquino de la burguesía francesa. En este mundo se mueven personajes vulgares. Gente que lleva una vida normal y corriente. Pero las apariencias engañan. Por debajo de la cotidianidad de los bibelots se arrastra el secreto. Puede ser un crimen, un drama familiar, un suicidio. En las novelas de Simenon las relaciones personales son implacables. Hay poco lugar en ellas para la sinceridad o la generosidad. Una vez rota la existencia vulgar cabe únicamente esperar la muerte, la cárcel o la locura. Vidas sombrías, sin épica ni lírica, marcadas por un destino inexorable.  

Entre las innumerables novelas de Simenon destaca Los fantasmas del sombrerero, publicada por vez primera en 1949. La historia que cuenta es verdaderamente original. El sombrerero León Labbé es un respetable pequeño burgués de la ciudad de La Rochelle. Tiene una mujer inválida e insoportable. Lleva quince años cuidándola abnegadamente. O eso parece. El caso es que de un día para otro un maníaco comienza a estrangular señoras como si tal cosa. El asesino manda cartas al periódico local. El pánico se desata. 

Delante del domicilio del señor Labbé vive el señor Kachoudas. Es un pobre sastre oriundo de Oriente Medio y lleno de hijos. El señor Labbé y el señor Kachoudas se saludan levemente cuando se encuentran en la calle. El señor Kachoudas sospecha y el señor Labbé se siente observado. Así crece la tensión entre uno y otro. Una tensión siempre silenciosa. Soterrada. De una intensidad inimaginable. El ciudadano francés de pura cepa a quien todos sus vecinos conocen. Arraigado. Seguro. De confianza. El sastre que viene de lejos. El extranjero. Un individuo diminuto que hace de la discreción un escudo protector frente a las malas caras. Labbé y Kachoudas se miden con miradas de soslayo en un duelo a la sombra. 

Simenon es un maestro en contar con sencillez existencias sin relieve. Una ciudad pequeña y adormilada. Casas burguesas. Negocios de toda la vida. Criadas que saben más de lo que aparentan. El eterno café en donde los buenos ciudadanos se reúnen para charlar, tomar un aperitivo y leer los periódicos. Las calles oscuras, empedradas y mal iluminadas. La monotonía: los días se confunden de tan parecidos que son. Nunca pasa nada. Hasta que pasa. Comienzan entonces las sospechas, murmuraciones y adivinaciones. Naturalmente, la verdad es mucho más compleja de lo que pretenden los detectives aficionados. Esta verdad dice bastante de la ciudad y sus habitantes. Los retrata de manera indeleble.    

Pues bien: Simenon teje con estos mimbres un relato primoroso con una carga nada leve de crítica social. Destacan la perfección de la trama, el interés de los personajes analizados en su trasfondo psicológico, la pequeña tragicomedia oculta que poco a poco se va desvelando, el retrato exacto de una sociedad hipócrita en la que nadie se conoce realmente o la naturalidad con la que fluye un relato que en otras manos menos expertas resultaría inverosímil. Sencillamente, Simenon era un maestro de la novela con todas las letras. Los fantasmas del sombrerero lo demuestra sobradamente. Recomendable cien por cien. 

Únicamente cabe añadir que en 1982 el director Claude Chabrol adaptó Los fantasmas del sombrerero a la gran pantalla en una excelente película protagonizada por Michel Serrault. También recomendable.

Georges Simenon

Georges Simenon (1903-1989) fue un escritor belga en lengua francesa nacido como Georges Joseph Christian Simenon en la ciudad de Lieja. Su familia era de clase media. Simenon estudió en un colegio de jesuitas con el resultado que era de esperar: rechazo de la religión. Desde muy joven tuvo sus primeras experiencias sexuales. En 1918 dejó los estudios y comenzó a trabajar en varios oficios. Como reportero de sucesos llegó a conocer al dedillo el ambiente marginal de la delincuencia. En 1922 marchó a París. Pronto se multiplicaron las novelas. Viajó por el mundo. 

Después de la Segunda Guerra MundialSimenon se fue a los EE. UU. y no regresaría a Europa hasta 1955. Se calcula que escribió a lo largo de su vida más de 200 novelas (algunas con pseudónimo). Durante muchos años sufrió un pequeño tumor cerebral no detectado que, sin embargo, no afectó a su capacidad intelectual, aunque sí a su carácter. Le operaron de mayor. El gran personaje de Simenon fue el comisario Maigret, considerado sin discusión cono uno de los grandes de la novela negra. Georges Simenon falleció en Lausana en 1989. Se calcula que se han vendido unos 550 millones de ejemplares de sus libros. 

Publicado por Alberto.