Mostrando entradas con la etiqueta novela del oeste. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta novela del oeste. Mostrar todas las entradas

jueves, 21 de mayo de 2026

Los recuerdos del viejo Jack - Wendell Berry

Título: Los recuerdos del viejo Jack
Autor: Wendell Berry
 
Páginas: 180
 
Editorial: Chai Editora
  
Precio: 21 euros 
 
Año de edición: 2026
 
Pocos libros con capaces de evocar una forma de vida y una cultura con la fuerza que lo hace esta poderosa novela, aparecida originalmente en 1974 y recientemente publicada en castellano por Chai Editora, un sello dedicado al descubrimiento y traducción de narrativa contemporánea de todo el mundo.
 
Ambientada en 1952, en el pueblo imaginario de Port William, situado en el más profundo Kentucky, esta bonita novela nos cuenta el último día en la vida de Jack, un viejo granjero de la vieja escuela, un hombre de palabra, honesto, leal y trabajador, respetado por todos, que se ha arruinado más de una vez y ha tenido que volver a empezar casi desde cero, que una vez estuvo a punto de convertirse en un hacendado, pero tuvo mala suerte y perdió su oportunidad por una tontería. El hombre vive en un pequeño hotel muy especial, que en realidad es una residencia de ancianos y pasa el día entre el porche del establecimiento, la barbería, un banco al sol que suele estar vacío y el colmado del pueblo, rememorando su vida. Así nos vamos enterando de su historia, de las peripecias que pasó y de las mujeres que amó: Ruth, una cabeza rubia en la iglesia de la que se enamoró, pero luego el matrimonio no funcionó bien, se desilusionó cuando «descubrió con consternación que Jack andaba sin calcetines en verano y dormía en camisa en invierno»; Clara, su hija, de la que se distanció cuando creció, y Rose, su amante apasionada y su tierra prometida. De cómo conoció al  que llegó a ser su mejor amigo, Will Wells y cómo lo perdió, y mil episodios más, a cual más sabroso.
 
Pero el tema de estas páginas es un modo de vida de otra época, el de los granjeros de pocas palabras, gente de fiar, estoicos y sufridos, chapados a la antigua, supervivientes en su particular arcadia que se fajan ante los sinsabores de la existencia y lo encajan todo con serenidad. Un ambiente en el que se valora la habilidad de cada uno para las tareas del campo y para sacar adelante una propiedad; un mundo en el que el prestigio entre pares lo es todo y en el que cada día trae un nuevo afán.
 
Una novela del Oeste diferente, que sabe a verdad, realista y escrita con compasión, que contrapone el apego a la tierra, las tradiciones y las costumbres antiguas, el valor de la pertenencia a una comunidad solidaria y la identidad rural al progreso acelerado y voraz, al llamado desarrollo sostenible un oxímoron como otro cualquieray a la economía faústica que promete un paraíso y entrega a cambio un infierno. Se hace hincapié en las tareas comunitarias, el trabajo gozoso, la diferencia entre el trabajo esperanzado y el trabajo desesperado, el esfuerzo y el sacrificio, y también en los bailes de los sábados.
 
El lenguaje es sencillo y de una curiosa belleza, que sabe a pura autenticidad. El ritmo es moroso, tranquilo, la narración se remansa como un río tranquilo y la lectura resulta relajante sin llegar a ser pesada. Abundan los capítulos que comienzan presentando a un nuevo personaje, que en principio no tiene nada que ver con el hilo de la narración... hasta que se conecta con la historia principal. El texto está lleno de frases redondas como sentencias, de las que se recuerdan durante mucho tiempo, como éstas, por ejemplo: «Jack conoce a Ben Felter desde hace casi cuarenta años y nunca lo ha visto ni apresurado ni enfadado», «Después de haber vivido lo suficiente, uno muere y eso está bien», «Soy como un perro viejo. En mi cabeza no hay más que sopa y alguna que otra mosca», «Ese es el orden que conoce: la necesaria relación entre el trabajo y el hombre», «Las miradas silenciosas que se cruzaban los unían y los separaban a la vez», «... se había convertido en un hombre cuya presencia modificaba el comportamiento de los demás», «La ignorancia moderna consiste en la creencia de la gente de ser más inteligentes que su propia naturaleza. En la arrogancia de no creer nada que no puedas comprender y de no valorar nada que no puedas vender», «Hijo, ¿le debes algo a alguien? Pues mientras le debas algo, no vales nada», «Sé lo que un hombre puede hacer en un día», «Si vas a hablar conmigo, tendrás que usar los pies».
 
Una novela con encanto, conmovedora y auténtica como un trago de agua fresca. Muy bien escrita y plagada de personajes bien caracterizados. Un libro de mucha calidad que, en realidad, sospechamos que retrata al hombre que le gustaría ser al autor, algo así como su ideal: un granjero estoico y trabajador, respetado en su comunidad. Tal y como está el mundo, no es un mal plan de vida.
 
La estupenda versión española del original en inglés es obra de Vincenzo Perna,  
 
Wendell Berry (Henry, Kentucky, 1934) es un granjero y escritor estadounidense. Hijo de un abogado y productor agrícola, tanto la familia de su padre como la de su madre han tenido granjas en el Condado de Henry durante al menos cinco generaciones. Estudió e hizo un máster sobre Literatura Inglesa en la Universidad de Kentucky, donde conoció al también escritor Gurney Norman.
 
Realizó un curso de escritura creativa en la Universidad de Stanford y publicó su primera novela, Nathan Coulter, a los 26 años. Al año siguiente consiguió una beca Guggenheim para escribir. Viajó por Francia e Italia. Ha enseñado inglés en la Universidad de Nueva York y escritura creativa en la Universidad de Kentucky. A los 31 años compró una finca de 50 ha y desde entonces se dedica a cultivarla tierra, los animales y a escribir. Se ha manifestado muy activamente en contra de la Guerra de Vietnam, la pena de muerte y a favor de causas ecológicas.
 
Ha publicado 16 volúmenes de narrativa, 36 ensayos y 27 libros de poesía.
 
Wendell Berry
 
Publicado por Antonio F. Rodríguez. 

martes, 10 de abril de 2018

Los forrajidos del Misisipí - Allan Pinkerton


Título: Los forrajidos del Misisipí
Autor: Allan Pinkerton
 

Páginas: 174
 

Editorial: Ginger Ape Books & Films
 

Precio: 15 euros 
 

Año de edición: 2013

Como puede verse en el resumen de su biografía que hay más abajo, la vida de Allan Pinkerton fué una verdadera novela. Fundador de la legendaria Agencia Pinkerton de detectives, vivió mil y una aventuras que le sirvieron para escribir 17 estupendas novelas, como esta que hoy nos ocupa. Se dice que utilizó a varios «negros» (escritores en la sombra) y que su único objetivo era darle publicidad a su agencia, pero la verdad es que el resultado me parece excelente.

Este título, escrito en 1879, es uno de los últimos de la serie y cuenta la lucha contra las bandas de bandidos y marginados que vivían en las marismas del río Misisipi y se dedicaban a robar trenes. Es cierto que se autopublicita un poco porque explica que lo mejor es acudir a hombres experimentados para detener a ladrones y evitar robos, pero la verdad es que lo justifica muy bien, explicando en detalle los errores y dilaciones cometidos por la gente bien intencionada que quiso ayudarle en este caso. 

Expone que uno de los factores clave es que una sola mente con experiencia tenga toda la información sobre un caso y sepa descartar rápidamente las pistas falsas aplicando su intuición y sentido común, algo muy importante en una época en la que los desplazamientos eran muy lentos y las pérdidas de tiempo, decisivas. Porque parece que un problema frecuente no era la ausencia de indicios, sino su abundancia.

Es muy interesante leer esos análisis, que a veces parecen sacados de un manual del buen detective, y hay que reconocer que el autor parece transparente y honrado porque no oculta nada de sus métodos de trabajo y reconoce también equivocaciones cometidas por sus hombres.

Incluye una descripción sociológica y cultural muy detallada de la gente que vivía en las ciénagas del gran río, explicando por qué eran tan peligrosos en ocasiones y de poco fiar. El libro revela a un hombre muy observador, perspicaz, valiente y decidido, que escribe (sólo o con ayuda de otros) una prosa objetiva y contenida, casi periodística, que parece un informe policial, muy agradable de leer.

En fin, una obra apasionante y muy entretenida de aventuras reales, que es a la vez una novela policiaca y un libro del oeste. Está escrita con mucho ritmo, buenas descripciones, mucha acción y permite calibrar cómo se produce este tipo de sucesos y la diferencia que hay con las películas de género que estamos acostumbrados a ver. Además, esta edición está estupendamente ilustrada con fotos y reproducciones de grabados de la época, e incluye notas históricas my oportunas.

Por último, si queréis catar el melón a ver si os gusta, en la opción «Lectura previa» de esta página de la editorial podéis descargaros las 22 primeras páginas del libro.

 Allan Pinkerton con Abraham Licoln durante la Guerra de Secesión

Allan Pinkerton (Glasgow, 1819-1884), detective y espía escocés, fué el fundador en Estados Unidos de una de las primeras agencias de detectives de la historia, la mítica Agencia Pinkerton, para proteger a las compañías ferroviarias estadounidenses de los asaltos. Así que, según parece, los detectvesnacieron en el lejano oeste.

Hijo de un sargento de la policia local, nació en un edificio situado donde hoy se encuentra la Mezquita Central de Glasgow. Fué tonelero de profesión y activista de izquierda. Luchó en favor del sufragio universal, participó en revueltas callejeras y se vió obligado a huir a EE. UU. con 23 años porque la policía le pisaba los talones para encarcelarlo.

Vivió en Chicago y en Illinois. Orgulloso abolicionista, formó parte muy activa del ferrocarril subterráneo, la organización clandestina que ayudaba a esclavos negros a huir a Canadá, y llegó a esconder a John Brown y once esclavos en su casa. Con 28 años, estando buscando mdera para hacer sus toneles se encontró con una peligrosa banda de falsficadores de moneda, ayudó a detenerlos y fué nombrado ayudante del sheriff.

Poco después, fundó con el abogado Edward A. Rucker en 1852 la North-West Detectives Agency, que un año más tarde se convertiría en la famosa Agencia Pinkerton, que se hizo muy famosa cuando descubrió y desbarató un complot para asesinar al presidente Lincoln. Se ocupó de su seguridad durante la Guerra de Secesión y cuando finalmente fué tiroteado ya no estaba bajo su responsabilidad.

También fué muy conocida por dar caza a los hermanos Dalton, a la banda de Butch Cassidy y Sundance Kid (dos hombres y un destino), a los Farrington y muchos otros. Curiosamente, en las resueltas obreras de la segunda mitad del XIX, los agentes de Pinkerton se dedicaron a infilrarse en los sindicatos obreros y detener a sus líderes. Llegaron a matar a 10 obreros en refriegas y disturbios.

Murió como consecuencia de un accidente muy tonto, se mordió la lengua en una caída, se le gangrenó y falleció (Dios castiga sin palo ni piedra) cuando estaba trabajando en un archivo central de todas las fichas de identificación de delincuentes y detenidos, un archivo que, muy mejorado, gestiona hoy en día el FBI.

Allan Pinkerton

Publicado por Antonio F. Rodríguez.