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domingo, 26 de noviembre de 2023

Palabras y expresiones españolas sin traducción inglesa

Un idioma es algo más que un lenguaje, más que un conjunto de códigos y reglas para comunicarse. Un idioma implica una manera de ver el mundo y un modo de pensar. Probablemente por eso la labor de traducción es tan difícil y en ocasiones, imposible. 

Veamos como curiosidad y ejemplo 33 palabras y expresiones españolas que no tienen una traducción exacta y simple en inglés.

anteayer: en inglés, the day before yesterday. Demasiado largo y complicado.

buen provecho: o que aproveche, es la fórmula de cortesía que se emplea para quien está comiendo delante de nosotros. Es decir, se le desea que se nutra bien, sin embargo en inglés se dice bon appetit o good taste, o sea, se alude a que se disfrute del sabor. ¿No debería ser al revés?

desvelarse: perder el sueño porque se le pasa a uno la hora, en inglés be unable to sleep (no ser capaz de dormir), pero no es exactamente lo mismo.

duende: eso que tienen algunos artistas flamencos, el duende, no tiene equivalente en inglés. Se diría que tiene soul (alma) o algo así, pero no es lo mismo.

empalagar: saturar el sentido del sabor hasta causar rechazo, especialmente si se trata de algo demasiado dulce. Make you sick (que te pone malo) y nauseating (que causa náuseas) no son exactamente lo mismo.

entrecejo: no hay una única palabra, sería space betwwen the eyebrows (espacio entre las cejas) o glabella (glabela) punto antropométrico situado entre las cejas.

estadounidense: los nacidos en los Estados Unidos se llaman a sí mismos Americans.

estrenar: verbo rotundo, positivo y placentero, que en la lengua de Shakespeare se diluye en un insulso to show for the first time.

friolero: que siente frío con facilidad o que lo soporta mal. El equivalente sería sensitive to could (sensible al frío).

golpista: que participa o colabora en un golpe de estado, en inglés se usan dos palabras: coup plotter. Se usa más en países hispanohablantes que en el entorno anglosajón.

guerrilla: tiene su lógica, porque la guerra de guerrillas parece que se inventó en España, durante la Guerra de la Independencia. En inglés, se ha acabado adoptando el término tal cual.

lampiño: que tiene poco pelo en la barba y bigote o en el cuerpo. Somos tan peludos que tenemos una palabra para eso. Los ingleses dicen hairless, pero eso es más bien ser calvo, que es otra cosa.

machista: en inglés se dice male chauvinist, así que no se dan por enterados y tienen que pedir ayuda a los franceses para expresar esa idea.

malqueda: que suele quedar mal por no cumplir sus promesas o faltar a su deber. Los angloparlantes son más serios (o más hipócritas) y no tienen una palabra para eso, dicen unreliable person. Es más ofensivo y contundente malqueda.

manco: que ha perdido una mano o un brazo. En inglés se dice one-arm person, que es más largo y no es exactamente lo mismo.

madrugar: lo contrario de trasnochar. En español, tiene tanto mérito que tenemos un término específico. Lo más similar es una paráfrasis: to wake up early (levantarse pronto).

merienda: los anglosajones no meriendan y los británicos toman el té, así que no tienen una palabra para eso.

morbo: atracción malsana. Los ingleses no tienen de eso. Morbidity (morbilidad) tiene connotaciones médicas, es la proporción de personas que enferman.

paisanaje: conjunto de personas que viven en un lugar, que no es lo mismo que country folk (personas de un país), que además es más largo.

paisano: persona que ha nacido en el mismo pueblo o región. Compatriot es más bien compatriota. ¿Estamos demasiado apegados al terruño?

pardo: color entre marrón y rojo.

pasado mañana: expresión más compacta que the day after tomorrow, que parece casi una definición.

pavonearse: hacer vana ostentación de algo, pero con un punto de provocación y chulería. El inglés to show off pierde ese último matiz.

puente (de vacaciones): el equivalente sería long weekend, pero a veces no tiene nada que ver con el fin de semana: el puente de la constitución se apoya en el Día de la Constitución y la fiesta de la Inmaculada Concepción.

sobremesa: palabra encantadora, que refleja lo mucho que nos gusta charlar sin ton ni son. Lo más cercano es after-dinner conversation, pero la sobremesa no es solo después de cenar, lo más frecuente es después de comer. 

siesta: algo profundamente latino, incluso mediterráneo. Los angloparlantes han importado directamente el término y hay quien dice que también la práctica.

tardón: el que suele retrasarse. Los británicos son tan puntuales que no tienen una palabra equivalente.

te quiero: no es exactamente lo mismo que I love you (te amo), que tiene algo de más puro, elevado e ideal. Los hispanohablantes somo más complicados.

tocayo: persona que se llama igual. No hay equivalente, porque homonym (homónimos son los significados diferentes que comparten un mismo significante) es más general. Hay tantos en anglolandia que no se atreven a nombrar el tema. ¿Cuántos Mr. Smith puede haber en el mundo? Inconvenientes de tener un solo apellido.

trasnochar: verbo muy latino y caribeño, de gente aficionada a la fiesta (palabra castellana importada desde el inglés). Lo más parecido sería to stay up all night, pero tampoco es lo mismo, porque trasnochar es pasar una noche sin dormir o durmiendo poco porque se ha estado haciendo otra cosa, normalmente estar de jarana.

tuerto: que tiene un solo ojo, es decir one-eyed person (persona con un solo ojo).

tutear: es natural que no exista porque en inglés no hay tu y usted (deformación de vuesa merced), solo existe una segunda persona del singular, you.

vergüenza ajena: debe de ser algo frecuente entre nosotros, porque los ingleses tienen que decir toda una frase, to feel embarrassed by someone (sentirse embarazado por alguien).

Me parece que la mayoría de estos casos tienen que ver con una cultura machista, con la comida, el régimen de sueño y con cierta incapacidad de abstracción del inglés, un idioma práctico en cierto sentido.

En cualquier caso, debe de haber muchas más palabras inglesas que no tienen un equivalente directo y sencillo en español, porque según el diccionario de la RAE, el castellano tiene unos 100.000 términos y el Diccionario de americanismos añadiría 70.000 palabras más, mientras que el Oxford English Dictionary posee unas 400.000 entradas y más acepciones por palabra. Además el inglés es más flexible y adopta voces de otros idiomas cuando hace falta sin despeinarse.

Publicado por Antonio F. Rodríguez.

sábado, 19 de diciembre de 2020

Un recorrido por las lenguas de África

 

La sección Planeta futuro de El País ha publicado un estupendo recorrido por algunas de las lenguas de África Occidental, Ocho idiomas cantados y contados por otros tantos músicos que han emigrado hasta nuestro país. Un recorrido fascinante y multicolor, en el que podemos oír la musicalidad de:

Una maravilla. Éste es el reportaje:

«La lengua que traje conmigo».

Anthony Seydu Zacharias, Ass Ndir, Gloria Ekeruewem, Alhassane Bah, 
Romeo Gbaguidi, Amón Ruth Belmonde, Fatoumata Koné y Victoria Opoku

Esperemos que se complete con periplos similares por otras regiones africanas.

Publicado por Antonio F. Rodríguez.

domingo, 23 de abril de 2017

Lingo - Gaston Dorren


Título: Lingo
Autor: Gaston Dorren
 
Páginas: 320
 
Editorial: Turner

Precio: 21,85 euros
 
Año de edición: 2016  

Este libro es un divertidísimo recorrido por sesenta lenguas europeas, en otros tantos capítulos, que nos demuestra que Babel está en Europa y también en cualquier parte. Efectivamente el idioma, una de las creaciones humanas más democrática, admirable y curiosa, presenta una variedad de una comunidad a otra asombrosa.

Es una obra ligera y chispeante, que aunque se fija en la anécdota y lo llamativo, aborda temas lingüísticos muy profundos y, desde luego, llama la atención del lector medio sobre las increíbes peculiaridades de cada idioma.

Bueno, para empezar el monolingüismo es una utopía, una rareza que casi nunca se da. Lo más frecuente es que en un país haya más de un idioma oficial y varios dialectos, que suelen corresponder a la lenguas del imperio conquistador, la de los conquistados y varias más de minorías étnicas. Por ejemplo, en Europa, solo tres países, Francia, Portugal y Grecia, tienen un único idioma oficial en todo su territorio. 

Pero más allá de ese hecho, el carrusel de curiosidades es fascinante y vertiginoso: en galés se cambia a veces la primera letra de una palabra sin razón aparente; los nombres de los número en bretón hacen que la aritmética sea una auténtica tortura; en holandés hay un machismo latente considerable, porque todo lo que no es obviamente femenino, tiene género masculino; el francés se ha mantenido curiosamente muy apegado al latín, mas que cualquier otro idioma latino; el inglés es profundamente ilógico, con sus veinte sonidos vocálicos, su deletreo imposible y construcciones completamente idiosincrásicas que retuercen la lógica (I want you to listen); el maltés es el único idioma europeo afro-asiático; alguien nacido en Azerbayán en 1915, en ochenta años de vida, en 1995, ha conocido cuatro alfabetos oficiales diferentes, y muchas otros detalles sorprendentes, como las palabras foráneas que no tienen traducción en cada idioma.

Dorren tiene algo interesante que decir casi en cualquier aspecto de una lengua. Y sabe menzclar con amenidad historia, geografía, costumbres, hábitos, fonética y, por descontado, el modo en que los idiomas van evolucionando con el tiempo. Leyendo esta libro uno se acuerda de la frase de José Antonio Marina «Un idioma es una enciclopedia de conocimiento» y disfruta de la riqueza y variedad de los idiomas europeos.

El título, «lingo», está tomado del un término inglés que quiere decir idioma o discurso ininteligible, por ser una lengua exranjera que no se conoce o la terminlogia propia de una disciplina determinada. En español sería «jerga» o «galimatías».
 
Como ha titulado alguien, una vuelta a Europa en sesenta idiomas o una guía europea para el turista lingüístico, que demuestra que para contemplar exostismos idiomáticos no hay que ir a las antípodas. Un lbro imprescindible para todos los amantes y profesionales del lenguaje, muy recomendable tambien paralos que se creen de ciencias, porque el lenguaje me parece que es lo más humano que tenemos y lo que nos hace personas.  

Gaston Dorren es un periodista de la lengua, holandés, que asegura que aprendió a hablar antes que a andar y que recuerda perfectamente la frustración que sentía en prescolar al tener un cuento delante y no poderlo leer.

El caso es que es un políglota consumado que habla y escribe en cinco idiomas (holandés, limburgués, inglés, alemán y español) y lee en once más (francés, afrikáans, frisón, portugués, italiano, catalán, danés, noruego, sueco, luxemburgués y esperanto).

Escribe habitualmente en la revista holandesa sobre lingüística Onze Taal y este es el tercer libro que publica sobre el tema y el primero en español. Tiene un blog muy divertido en el que hay más material sobre las curiosidades de los diferentes idiomas: https://languagewriter.com/
                              
Gaston Dorren

Publicado por Antonio F. Rodríguez.