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María Goyri
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Este año se cumplen 150 años del nacimiento de María Goyri, escritora, filóloga, profesora, investigadora sobre literatura y pionera
en la defensa de los derechos de la mujer;
pero ¿qué sabemos realmente de ella?
Nació en Madrid en 1873, hija (y nieta) de
madre soltera, por lo que según las leyes de entonces sólo tenía un apellido.
Recibió enseñanza doméstica, algo permitido en la época, por parte de su madre,
mujer de gran cultura e ilustrada que en casa le hablaba en francés, le dio una
educación por encima de las convenciones de la época.
Estudió en la Asociación para la Enseñanza de la Mujer, institución cuna del feminismo, y obtuvo títulos de Comercio e
Institutriz, estudios «adecuados» a una mujer en ese tiempo, pero María quiso
más. Asistió a clases como oyente y posteriormente solicitó matricularse en la
facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Central, algo no prohibido,
pero tampoco previsto; le fue concedida una autorización especial condicionada
a que su presencia no provocara alteración en el orden y para ello no podía
deambular libremente por los pasillos ni sentarse en clase junto sus
compañeros, el profesor la custodiaba y acompañaba hasta clase y la sentaba
aparte junto a él, entre una y otra clase era conducida a una sala donde
esperaba, a veces bajo llave, hasta que el siguiente profesor la rescatara y
condujese al aula. Se licenció en 1892 y se doctoró en 1909, en la orla es la
única mujer que aparece. Nunca manifestó ningún comentario negativo sobre la conducta
de sus compañeros.
En el Congreso Pedagógico Hispano-Portugués-Americano
de 1892, donde se encontraban mujeres ilustres como Concepción Arenal o Emilia Pardo Bazán, intervino en la sesión sobre Educación
y aptitud profesional de la mujer
con una encendida y firme defensa de las aptitudes y derechos de la mujer para
formarse y trabajar, intervención que fue reconocida amplia y públicamente.
Asistió a cursos en el Ateneo, donde tuvo
profesores como Menéndez Pelayo, Ramón Menéndez Pidal, Manuel Bartolomé Cossío
y Emilia Pardo Bazán. Allí inició su relación con Menéndez Pidal con quien
compartió trabajo como filóloga e investigadora sobre el romancero. También
ambos eran muy amantes de la vida al aire libre; se casaron en 1900 con la oposición
de la familia del novio, muy conservadora y recelosa de una mujer estudiosa y
universitaria. Su viaje de novios lo realizaron siguiendo la ruta del destierro
del Cid.
Ramón Menéndez Pidal y Maria Goyri
Fue profesora de Lengua y Literatura, como
docente estuvo vinculada con la Asociación para la Enseñanza de la Mujer, la
Residencia de Señoritas (alternativa femenina a la Residencia de Estudiantes),
la Institución Libre de Enseñanza, el Instituto-Escuela y la Junta de Ampliación de Estudios. Junto a la docencia, desarrolló un gran trabajo de investigación,
sus dos pasiones literarias fueron Lope de Vega, sobre el que publicó estudios
controvertidos en su época, y el romancero español. Aquí realizó una formidable
labor de investigación y recopilación de romances de tradición oral sobre los
que escribió numerosos artículos y libros. El matrimonio realizó numerosos
viajes por España para recoger romances populares en pueblos que recopilaban, escribían
y cantaban haciendo uso de adelantos como el fonógrafo, grabaciones y filmaciones.
En 1920 visitaron Granada y un joven les acompañó por el Albaicín y Sacromonte
donde contactaron con gitanos locales que les enseñaron numerosos romances y leyendas
de tradición oral; el joven acompañante era Federico García Lorca y este fue el
germen del Romancero gitano.
Durante la guerra civil, la pareja se vio
separada y María fue investigada por las autoridades franquistas; en un informe
fue calificada como «persona de gran talento y cultura, de energía
extraordinaria y muy persuasiva que domina y ha pervertido a su marido (entonces
director de la Real Academia Española) y a sus hijos, una de las personas más
peligrosas de España». Los informes no debieron ser muy tenidos en cuenta y Menéndez Pidal pudo regresar pronto a España; los colegios de ideas liberales y de educación
mixta fueron prohibidos y la actividad docente de María quedó aplazada, pero
por poco tiempo: fue la primera directora del Colegio Estudio fundado por su
hija Jimena, por Ángeles Gasset y Carmen García del Diestro, siguiendo el
ideario de la Institución Libre de Enseñanza.
Siempre fue defensora a ultranza de la
capacidad y los derechos de las mujeres para la formación y el trabajo. Fue
colaboradora fundamental en las investigaciones de su marido, cuya figura
seguramente eclipsó su proyección y reconocimiento como filóloga e
investigadora. En sus últimos años trabajó en el archivo familiar, recopilando
y sistematizando diferentes versiones de romanes para el Archivo del Romancero.
Falleció en Madrid en 1954.
Su figura es reconocida y recuperada en dos
exposiciones de entrada libre que se celebran actualmente en Madrid. Una, María Goyri, abriendo camino
en la Casa del Lector del Matadero de Madrid, hasta el 30 de julio y organizada por la Fundación Ramón Menéndez Pidal, en la que se exhiben documentos, fotografías y videos
relacionados con su labor investigadora. La otra, María Goyri en la Universidad, se exhibe en la Biblioteca Histórica Marqués de Valdecilla hasta el 27 de octubre, muestra su paso por la universidad y su afición a la
fotografía (catálogo, 15 euros).
María Goyri
Publicado por John Smith.