Mostrando entradas con la etiqueta filología. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta filología. Mostrar todas las entradas

sábado, 18 de octubre de 2025

El Diccionario Histórico de la RAE

Después de 112 años de trabajo, la Real Academia Española (RAE) presentó este pasado lunes en Arequipa (Perú) su Diccionario Histórico de la Lengua Española (DHLE), editado en colaboración con la ASALE (Asociación de Academias de la Lengua Española). Un auténtico hito que culmina más de un siglo de trabajo, más de 20.000 páginas en 10 volúmenes que analizan la historia de cada una de las palabras del castellano y su evolución semántica a lo largo del tiempo. Una obra faraónica que se ha podido completar gracias a la red REDACTA, que ha conectado a 40 instituciones, 18 equipos de redacción y 27 redactores individuales de todos los países hispanohablantes que han colaborado en el proyecto en su última etapa.

El diccionario se puede consultar en línea en este enlace. Curiosamente, las palabras más comunes, como cabeza, perro o casa, no aparecen. Solo se encuentran las menos corrientes, precisamente las voces cuya historia puede ser más difícil de rastrear. Ya se han anunciado futuras versiones, así que esperamos que se vayan incluyendo las palabras más comunes que faltan.

Consultándolo, nos enteramos de que el término pacharán viene del nombre en vasco del endrino,  patxaran, y que aparece escrito por primera vez en 1884; que cachalote procede del francés cachalot y aparece originalmente en 1694; que tejón viene del latín tardío texon y éste, a su vez, del germánico, y que aparece por primera vez en Calila e Dimma (1251).

En fin, una obra monumental y panhispánica, que tiene la gran ventaja de que está disponible para consulta en la web.


Publicado por Antonio F. Rodríguez.

domingo, 23 de julio de 2023

Dos exposiciones sobre María Goyri

María Goyri

Este año se cumplen 150 años del nacimiento de María Goyri, escritora, filóloga, profesora, investigadora sobre literatura y pionera en la defensa de los derechos de la mujer;  pero ¿qué sabemos realmente de ella?

Nació en Madrid en 1873, hija (y nieta) de madre soltera, por lo que según las leyes de entonces sólo tenía un apellido. Recibió enseñanza doméstica, algo permitido en la época, por parte de su madre, mujer de gran cultura e ilustrada que en casa le hablaba en francés, le dio una educación por encima de las convenciones de la época.    

Estudió en la Asociación para la Enseñanza de la Mujer, institución cuna del feminismo, y obtuvo títulos de Comercio e Institutriz, estudios «adecuados» a una mujer en ese tiempo, pero María quiso más. Asistió a clases como oyente y posteriormente solicitó matricularse en la facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Central, algo no prohibido, pero tampoco previsto; le fue concedida una autorización especial condicionada a que su presencia no provocara alteración en el orden y para ello no podía deambular libremente por los pasillos ni sentarse en clase junto sus compañeros, el profesor la custodiaba y acompañaba hasta clase y la sentaba aparte junto a él, entre una y otra clase era conducida a una sala donde esperaba, a veces bajo llave, hasta que el siguiente profesor la rescatara y condujese al aula. Se licenció en 1892 y se doctoró en 1909, en la orla es la única mujer que aparece. Nunca manifestó ningún comentario negativo sobre la conducta de sus compañeros.

En el Congreso Pedagógico Hispano-Portugués-Americano de 1892, donde se encontraban mujeres ilustres como Concepción Arenal o Emilia Pardo Bazán, intervino en la sesión sobre Educación y aptitud profesional de la mujer con una encendida y firme defensa de las aptitudes y derechos de la mujer para formarse y trabajar, intervención que fue reconocida amplia y públicamente.

Asistió a cursos en el Ateneo, donde tuvo profesores como Menéndez Pelayo, Ramón Menéndez Pidal, Manuel Bartolomé Cossío y Emilia Pardo Bazán. Allí inició su relación con Menéndez Pidal con quien compartió trabajo como filóloga e investigadora sobre el romancero. También ambos eran muy amantes de la vida al aire libre; se casaron en 1900 con la oposición de la familia del novio, muy conservadora y recelosa de una mujer estudiosa y universitaria. Su viaje de novios lo realizaron siguiendo la ruta del destierro del Cid.

Ramón Menéndez Pidal y Maria Goyri

Fue profesora de Lengua y Literatura, como docente estuvo vinculada con la Asociación para la Enseñanza de la Mujer, la Residencia de Señoritas (alternativa femenina a la Residencia de Estudiantes), la Institución Libre de Enseñanza, el Instituto-Escuela y la Junta de Ampliación de Estudios. Junto a la docencia, desarrolló un gran trabajo de investigación, sus dos pasiones literarias fueron Lope de Vega, sobre el que publicó estudios controvertidos en su época, y el romancero español. Aquí realizó una formidable labor de investigación y recopilación de romances de tradición oral sobre los que escribió numerosos artículos y libros. El matrimonio realizó numerosos viajes por España para recoger romances populares en pueblos que recopilaban, escribían y cantaban haciendo uso de adelantos como el fonógrafo, grabaciones y filmaciones. En 1920 visitaron Granada y un joven les acompañó por el Albaicín y Sacromonte donde contactaron con gitanos locales que les enseñaron numerosos romances y leyendas de tradición oral; el joven acompañante era Federico García Lorca y este fue el germen del Romancero gitano.

Durante la guerra civil, la pareja se vio separada y María fue investigada por las autoridades franquistas; en un informe fue calificada como «persona de gran talento y cultura, de energía extraordinaria y muy persuasiva que domina y ha pervertido a su marido (entonces director de la Real Academia Española) y a sus hijos, una de las personas más peligrosas de España». Los informes no debieron ser muy tenidos en cuenta y Menéndez Pidal pudo regresar pronto a España; los colegios de ideas liberales y de educación mixta fueron prohibidos y la actividad docente de María quedó aplazada, pero por poco tiempo: fue la primera directora del Colegio Estudio fundado por su hija Jimena, por Ángeles Gasset y Carmen García del Diestro, siguiendo el ideario de la Institución Libre de Enseñanza.

Siempre fue defensora a ultranza de la capacidad y los derechos de las mujeres para la formación y el trabajo. Fue colaboradora fundamental en las investigaciones de su marido, cuya figura seguramente eclipsó su proyección y reconocimiento como filóloga e investigadora. En sus últimos años trabajó en el archivo familiar, recopilando y sistematizando diferentes versiones de romanes para el Archivo del Romancero. Falleció en Madrid en 1954.

Su figura es reconocida y recuperada en dos exposiciones de entrada libre que se celebran actualmente en Madrid. Una, María Goyri, abriendo camino en la Casa del Lector del Matadero de Madrid, hasta el 30 de julio y organizada por la Fundación Ramón Menéndez Pidal, en la que se exhiben documentos, fotografías y videos relacionados con su labor investigadora. La otra, María Goyri en la Universidad, se exhibe en la Biblioteca Histórica Marqués de Valdecilla hasta el 27 de octubre, muestra su paso por la universidad y su afición a la fotografía (catálogo, 15 euros).

María Goyri

Publicado por John Smith.

sábado, 18 de julio de 2020

Vocabulario de madrileñismos - Roberto Pastor y Molina



Título: Vocabulario de madrileñismos
Autor: Roberto Pastor y Molina

Páginas: 26

Editorial: Alcaná libros

Precio: 10 euros 

Año de edición: 2016

Ésta es una edición facsímil limitada realizada por Alcaná libros (Marqués de Viana, 52 Madrid), una de mis librerías favoritas, que además organiza exposiciones para bibliófilos y es editora, de la edición original de 1908.

Una obra curiosísima, que resulta muy interesante para ver qué términos han desaparecido y cuáles han tenido fortuna y se siguen usando después de algo más de un siglo de evolución del castellano.

Por ejemplo, aquí encontramos alumbrado (ebrio), cavitar (acaparar), dar el opio (fascinar), dar mulé (asesinar), flanear (deambular), guaja (tunante), lila (tonto), pipudo (magnífico) y sofión (zasca), entre otros términos que han caído en desuso y ya no se oyen.

Y por otro lado, otros que han permanecido y parecer ser que se originaron en la villa y corte: abuchear, el acabóse, batiburrillo, birlar, cabrear, chapuza (obra pequeña), flirtear, guantazo, guasa, infundio, juerga, pájaro de cuenta, patoso, picadero, tajemaneje, tórtolos, vivo (listo), entre otras.

La proporción aproximada entre los dos tipos de palabras es de un 50/50, mitad y mitad. Tantos términos y expresiones no han permanecido en el uso cotidiano como sí lo han hecho

Un libro muy interesante para comprobar que la lengua es un organismo en constante evolución y movimiento. Se puede encargar en la web de de Alcaná y pedir que lo envíen a casa por un euro adicional. Muy curioso.


Publicado por Antonio F. Rodríguez.