viernes, 26 de junio de 2026

Sesenta millones de romanos - Jerry Toner

Título: Sesenta millones de romanos
Autor: Jerry Toner
 
Páginas: 368
 
Editorial: Crítica
  
Precio: 24 euros 
 
Año de edición: 2023

Si pensamos en la antigua Roma se nos vienen a la cabeza unos cuantos nombres célebres: Julio César, Marco Antonio, Agripina, Calígula, Tiberio, Marco Aurelio, Constantino... También recordamos algunos grandes escritores: Virgilio, Séneca, Horacio o Tácito. En pie siguen grandes monumentos que desafían al viajero con su grandeza. Sobreviven al tiempo. El rumor del pasado no los abandona: arcos de triunfo, circos, anfiteatros, teatros, templos, termas, calzadas. La herencia del imperio pervive en nuestra cultura occidental y más allá. Así que hagámonos la ilusión de que todos tenemos algo de romanos. Y es que Roma es eterna; o al menos inagotable. Las investigaciones sobre los romanos no cesan. Es un pasado vivo. 

El historiador británico Jerry Toner estudia en su libro Sesenta millones de romanos (2012) la vida cotidiana de los romanos del montón, corrientes, anónimos. Una masa humana que abarrotaba ciudades y campos: artesanos, prostitutas, libertos, esclavos, comerciantes, campesinos, mendigos, soldados. Esas personas tenían una vida colectiva que se manifestaba en una serie de creencias. Se trataba de una cultura popular radicalmente diferente de la cultura literaria de la élite dominante. No obstante, había entre ellas muchos puntos de conexión. No eran compartimentos estancos. Las clases dominantes romanas se legitimaban con una política que hoy diríamos populista. A su vez, el pueblo presionaba a la élite para que, cumpliendo sus promesas, se preocupara por mejorar sus condiciones de vida. Un tira y afloja que se mantuvo hasta el fin del imperio. 

El profesor Toner es claro: la romana era una sociedad jerarquizada, desigual y elitista con unos niveles de crueldad que hoy nos parecerían escandalosos. Era, ante todo, una sociedad esclavista. Los esclavos eran varios millones. Quizá la cuarta parte de la población en Italia. Su vida era brutal. No eran personas, sino instrumentos propiedad de sus amos. Naturalmente, las condiciones de vida de los esclavos diferían, pero siempre estaban sometidos al arbitrio caprichoso de sus dueños. Los ciudadanos libres pobres tenían una vida algo mejor. Ahora bien: duraban poco, enfermaban mucho y trabajaban en empleos eventuales para poder sobrevivir precariamente. Las mujeres también trabajaban. Y tenían muchos hijos. Hasta diez de media. Claro que la mayoría de los pequeños morían antes del año. O eran abandonados, expuestos, cuando sus padres no los querían. Así funcionaban las cosas en la antigua Roma. 

Los pobres tenían sus creencias, su cultura, muy compleja. Jerry Toner estudia las fuentes disponibles: escritores clásicos, historiadores romanos y contemporáneos, restos arqueológicos, literatura cristiana, oráculos, supersticiones, anécdotas, leyendas, libros de chistes, panfletos satíricos y hasta grafitis callejeros. De su análisis se evidencia una sociedad dura y competitiva, obsesivamente preocupada por el estatus, extremadamente violenta, dada a estallidos de rebeldía, pero básicamente conservadora e integrada dentro de las reglas establecidas por los poderosos. Sesenta millones de romanos combina acertadamente el análisis teórico abstracto con ilustrativas historias concretas, que nos permiten vislumbrar por una rendija aquellas vidas.  

Los romanos creían que la locura era cosa de demonios y recurrían a los exorcismos. Muchos eran nihilistas, rechazaban la idea de vida después de la muerte. A partir del siglo II empezaron a menudear los cristianos, que proclamaban un más allá consolador, rechazaban el culto divino al emperador y practicaban la solidaridad social. Algunos cristianos fueron perseguidos porque sus creencias eran un desafío existencial contra la moral en la que se basaba el imperio. Otros abandonaron la sociedad convirtiéndose en eremitas solitarios. Fueron los primeros monjes. Hacían cosas raras: vivían en cuevas, encima de columnas o en cementerios. Odiaban la cultura sensorial y colorista dominante. 

A los romanos les encantaban los chistes. Quizá para sobrellevar una vida dura. En Roma la gente vivía abigarrada en casas de apartamentos llamadas ínsulas. Los habitantes del imperio eran ruidosos, fiesteros, escépticos y realistas. Muy mediterráneos. Los ricos se quejaban del mal olor de los pobres. Y los pobres halagaban a los ricos para intentar sacar algo. En Roma el clientelismo era la norma. También la simulación, la hipocresía. Tiempos recios, buena cara. La procesión iba por dentro. Una anécdota: a varios kilómetros de distancia de la capital se oían los aplausos de los espectadores del Circo Máximo. Roma nunca dormía. Era un caos. Cuando alguien quería desaparecer, lo hacía sin problemas. Los servicios policiales eran exiguos. 

La sociedad romana fue quizá la primera sociedad del espectáculo. Los combates de gladiadores, las ejecuciones brutales de bandidos o disidentes, las carreras de carros y el teatro eran formas de integración social bien controladas por las autoridades. A los emperadores les encantaba recibir aplausos en los espectáculos públicos. Era una forma primitiva de aclamación plebiscitaria. También decían compartir los gustos de la plebe. El inefable Nerón destacaba en este particular: a veces se ponía una caperuza y se iba a las tabernas y los prostíbulos para divertirse y palpar la opinión del común. 

En definitiva: puede decirse que en Roma los ricos detestaban a los pobres, los esclavos a sus amos y los miserables en general a todo el mundo; pero disimulaban, capeaban el temporal, vivían y morían. Así se mantuvo el tinglado durante mil años. No hubo ninguna revolución, quizá porque los pobres querían ser ricos o menos pobres. Lean este excelente ensayo. Se darán un garbeo por las no muy recomendables callejuelas de la ciudad eterna. 

Jerry Toner

Jerry Toner (1967) es un historiador británico. Su familia era humilde, de clase obrera. El profesor Toner es miembro y director del Departamento de Estudios Clásicos del Churchill College, de la Universidad de Cambridge, especializado en la antigüedad clásica. En sus libros aborda la cultura y los preceptos morales que gobernaron en la antigua Roma. Entre sus libros destacan los siguientes: Sesenta millones de romanos (2012), Infamia (2020) o Guía de viaje por el Imperio Romano (2022). Una frase de Jerry Toner: «Si viajásemos a la Antigua Roma la encontraríamos absolutamente repugnante».

Publicado por Alberto. 

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