Todo idioma es un complejo sistema vivo, que cambia y evoluciona continuamente, según la práctica de sus hablantes y escribientes. Y en consecuencia, la Real Academia Española, siguiendo su lema «Limpia, fija y da esplendor», refleja esas variacioness a largo plazo y cuando están consolidados, y en cada edición de su diccionario da de baja algunas palabras en desuso.
Como ejemplo, traemos hoy aquí algunas palabras en peligro de desaparecer y otras ya suprimidas del diccionario:
En peligro de extinción:
abacómite: abad que a la vez es conde.
acarrear: transportar en carros la mies hasta la era para ser trillada.
acémila: bestia de carga, mula.
adafina: cocido medieval, antecedente del actual cocido.
cuchipanda: reunión festiva, alegre y desinhibida.
arquiperres: cachivaches, cosas variadas y de poco valor.
ñiqueñaque: cosa sin importancia, de mala calidad o despreciable.
badil: herramienta de hierro para cubrir las brasas con ceniza.
becerro: libro donde iglesias y monasterios anotaban los privilegios y propiedades de los nobles.
behetría: situación medieval en la que los siervos pueden elegir o cambiar a su señor.
blanca: moneda de poco valor equivalente a medio maravedí.
bellaco: persona ruin, despreciable y taimada.
carruquero: carretero.
cebar: reponer el aceite de un candil.
celosía: enrejado de madera o hierro colocado en ventanas para poder ver sin ser visto.
cobertor: colcha de abrigo.
collera: aparejo que se coloca en el cuello del animal de labranza para que no se lastime al tirar del arado o del carro.
A mí personalmente, me extraña que vocablos como acémila, bellaco, celosía y cobertor puedan desaparecer. Quizás sea porque las he oído en mi juventud. No sé.
Palabras suprimidas:
aborrecedero: algo que causa rechazo o aversión.
adéfago: persona que come en exceso.
ahogaviejas: planta de tallo delgado.
almazuela: colcha o manta hecha de retazos de tela.
bajotraer: abatimiento o humillación.
camasquince: persona entrometida.
chicuelo: diminutivo de chico.
cocadriz: forma femenina de cocodrilo.
demoranza: demora, tardanza, dilación.
desarrebozadamente: sin rebozo, clara y abiertamente.
durindaina: sinónimo antiguo de justicia.
enclarar: aclarar.
ergullir: cobrar orgullo, envanecerse.
fabulizar: inventar cosas fabulosas.
gallinoso: tímido, pusilánime, cobarde.
manaza: femenino aumentativo de mano.
minguado: adjetivo antiguo de menguado.
neoplasma: tejido celular anormal de nueva formación.
ochentañal: persona de ochenta años.
palacra: pepita de oro.
pilluelo: diminutivo de pillo.
porfijar: prohijar, adoptar como hijo.
quizabes: denota posibilidad, quizá.
vosco: antigua forma de decir «con vos» o «con vosotros».
zozobrante: que está en peligro de naufragar o hundirse.
(Visto en Mar de fondo).
Publicado por Antonio F. Rodríguez.

Alucino con la RAE. Ya comentas que te extraña que quiten o vaya a quitar las palabras que enumeras. A mí me extraña y cabrea que quiten esas y muchas más: badil, chicuelo, manaza, blanca (que es parte de un modismo: "quedarse sin blanca"), pilluelo, zozobrante, etc.
ResponderEliminarY, sin embargo, como ejemplo entre muchos otros de estupidez palmaria, mantienen la palabra "moscoso", que hace referencia a día de permiso de libre disposición que tienen pactado los funcionarios, o sea una palabra de argot que nada más emplea cierta parte de la población. Y no hablemos de las palabras que cada año admiten, que es para echarse a llorar.
Gracias por el comentario. Bueno, haya paz, supongo que la RAE está atenta a lo que se usa. En cualquier caso, ese tipo de decisiones siempre son polémicas. Y ninguna palabra desaparece del todo, porque en el Mapa de diccionarios (bonito nombre) de la RAE se pueden consultar a la vez seis ediciones, las de los años 1780, 1817, 1884, 1921, 1992 y 2001. Allí se ve, por ejemplo, que cuchipanda aparece en las cuatro versiones más modernas.
ResponderEliminarhttps://www.rae.es/obras-academicas/diccionarios/mapa-de-diccionarios-0
Salud y libros.