viernes, 7 de junio de 2019

Resurrección - Mário de Sá-Carneiro

 
Título: Resurrección
Autor: Mário de Sá-Carneiro

Páginas: 111

Editorial: Amistades particulares

Precio: 24 euros

Año de edición: 2019

Esta nouvelle, aparecida en 1914 y ahora primorosamente editada por la editorial Amistades Particulares, parece ser la primera novela en la que se trata el tema de la homosexualidad, no como una patología sexual grave, sino como circunstancia más de la historia.

La narración tiene mucho de autobiográfica. Cuenta las peripecias de un escritor portugués, que como el autor, se establece en París. Por allí aparece brevemente Fernando Passos, tras el que no cuesta mucho ver la figura de Fernando Pessoa, que amigo íntimo de Sá-Carneiro. El autor se construye un alter ego, Inácio de Gouveia, feliz y afortunado, que disfruta de la vida y emplea varias páginas en argumentar y justificar esa felicidad. Hay páginas estupendas que describen lo mejor de la ciudad de la luz, la gran capital europea, llena de encantos y maravillas.

Sin embargo, pronto aparece una nube en el horizonte que se transforma en amarga tormenta: se siente solo y no encuentra un amor que le satisfaga. La novela describe con penetración psicológica los avatares de Inácio en busca del amor, sus desengaños y contrariedades y cómo, curiosamente, la mujer juega un papel de mediadora que sirve para encontrar finalmente el amor en brazos de un amigo.

Un libro ejecutado de manera extraordinaria sobre un tema inusual en aquella época. Esta edición está acompañada de un estupendo prólogo de 16 páginas, a cargo del escritor Carlos Santune, que analiza las claves de la la novela y traza un perfil biográfico del autor.

Una novela muy recomendable, magistral, de un autor que poseía un talento literario descomunal, escrita con un estilo deslumbrante y original, uno de los mejores exponentes del modernismo portugués. No es muy conocida, probablemente por el tema que trata, pero os aseguro que es una gran novela y os hará pasar un buen rato.
 
Mário de Sá-Carneiro (Lisboa, 1890-1916) es uno de los grandes de la literatura portuguesa, a pesar de su corta carrera literaria, que en lo esencial, sólo duró cuatro años. Se suicidó siendo muy joven en un hotel de Montmartre, en París, sumido en una depresión, tomando estricnina y delante de un amigo.

Hijo y nieto de militares, nació en una familia adinerada. Se quedó huérfano con dos años, le criaron sus abuelos y siempre echó de menos el cariño de su madre. Eso, unido a que fué un niño consentido y mimado, hizo que tuviese toda su vida una personalidad frágil y depresiva. 
 
Quizás su homosexualidad no asumida también contribuyese a su infelicidad, quién sabe. El caso es que lo tuvo todo, casi todo, por ejemplo, fué uno de los primeros lisboetas en tener un coche particular y vivió atormentado toda su vida. Se describía a sí mismo como una «esfinge gorda».
 
A los 12 años empezó a escribir poesía, a los 15 traducía a Víctor Hugo y a los 16, a Goethe y Schiller. Empezó a estudiar Derecho en la Universidad de Coímbra, donde estuvo sólo un año, pero conoció al que sería su gran amigo, Fernando Pessoa, al que envió más de 200 cartas.

Cansado del ambiente de Coímbra, se trasladó a París y disfrutó de la vida bohemia parisina. Entre 1912 y 1916 conoció una época inspirada y fértil, en esos años escribió la mayoría de sus obras. Ya hemos hablado aquí de su libro «Incesto», una obra estupenda, provocadora y transgresora. Con seis libros y un tomo de correspondencia, está reconocido como la figura clave del Modernismo en Portugal.
 
Mário de Sá-Carneiro

Publicado por Antonio F. Rodríguez.

jueves, 6 de junio de 2019

Sur - Antonio Soler


Título: Sur
Autor: Antonio Soler

Páginas: 512

Editorial: Galaxia Gutenberg

 
Precio: 22,50 euros

Año de edición: 2018


Un trueno de novela. Un torrente de palabras que describe un día en la vida de un elenco enorme de personajes relacionados entre sí, que se afanan, sufren, sudan y sobreviven a duras penas en la Málaga de hoy. Eso es esta estupenda obra que ya va por la segunda edición, y que ha obtenido el Premio de Narrativa Alcobendas Juan Goytisolo y el Premio Francisco Umbral en 2018.

La historia arranca con enigma, un hombre que aparece muerto en el campo; a partir de ahí el lector irá conociendo poco a poco el entramado de personajes que rodean la vida del muerto, su pasado y por qué ha acabado así. Con esa excusa argumental, el autor construye un reportaje novelado de una sociedad y una época, un collage caleidoscópico, abigarrado y colorista que describe todas las miserias y el lado menos conocido y menos amable de la ciudad de Málaga.

¿Qué salva el discurso y no lo hace deprimente? Pues la belleza extraña y la gran calidad del relato. Soler es un excelente prosista, que escribe muy bien, con un lenguaje poderoso y fulgurante, denso y sólido. Un escritor con mucha, mucha clase, que ha aprendido con los años y ha alcanzado un nivel excelente. Recuerda a veces a Rafael Chirbes en la manera de redactar. Aunque quizás es más ameno y también más ecléctico, porque intercala mensajes de whatsapp con naturalidad y diálogos muy realistas, que reproducen con fidelidad el lenguaje de la calle. A veces recuerda al mejor Carlos Ruiz Zafón, pero este malagueño es más maduro, más profundo y tiene más enjundia.

Como os decía, la troupe de personajes es numerosísima, el libro incluye al final 33 páginas con un censo de más de 250 personajes ordenados por orden alfabético, cada uno descrito en unas líneas que dan las claves principales de su vida, así que es fácil no perder el hilo de la narración echando un vistazo de vez en cuando a ese diccionario de caracteres.

Una novela estupenda que parece escrita para hacer una serie de televisión, que conjuga amenidad, literatura de altos vuelos, sociología y una crónica negra de lo difícil que puede ser salir adelante en una gran ciudad. Un retrato de una ciudad, la auténtica protagonista del libro, que narra lo que ocurre en un día, prácticamente en tiempo real con ritmo y un pulso de una firmeza envidiable.

La primera frase, como pasa a menudo, prefigura y anuncia con eficacia lo que viene detrás: «La leche tibia del cielo se derramaba en silencio sobre todas las cosas». Amanece en Málaga y ya habéis empezado a leer esta novela admirable, para acabarla solo tenéis que ir a la librería más cercana y comprarla. 

Antonio Soler (Málaga, 1956) es un escritor malagueño. Estudió para Técnico en Actividades y Empresas Turísticas por la Escuela de Turismo de Málaga. De joven, sededicó al atletismo, pero vio truncada su carrera de atleta por un desgraciado accidente de tráfico y la convalecencia le permitió iniciarse en la escritura.

Empezó su carrera literaria con un libro de cuentos, en el que uno titulado «La noche», que luego reescribiría como novela corta, que llamó la atención de la crítica, que saludó la aparición de una voz nueva y diferente en la literatura española.

Continuó publicando relatos, novelas y en 1996 ganó el Premio Herralde de novela con «Las bailarinas muertas». Luego vendrían «El camino de los ingleses» (2004), Premio Nadal, llevada al cine por Antonio Banderas con guión del propio Soler, más novelas y trabajos como gunioista en cine y TV. Ésta es su duodécima novela.

Se confiesa admirador incondicional de James Joyce.

Antonio Soler (foto José Ramón Ladra)

Publicado por Antonio F. Rodríguez.

miércoles, 5 de junio de 2019

Nos vemos allá arriba - Pierre Lemaitre


Título: Nos vemos allá arriba
Autor: PIerre Lemaitre

Páginas: 448

Editorial: Salamandra 


Precio: 21 euros

Año de edición: 2014


Estamos en noviembre de 1918 en el frente francés donde ya se atisba la proximidad de un armisticio; el teniente Pradelle, al mando de una unidad francesa, ordena un ataque sin sentido contra una posición alemana. Lo hace pensando únicamente en su gloria y su promoción, sin el menor escrúpulo. La acción triunfa pese a provocar muertos y heridos en sus filas, entre ellos dos jóvenes soldados que regresan con grandes alteraciones psicológicas tras la guerra: uno es Edouard, proveniente de una rica familia, que regresa con graves mutilaciones por lo que rehúye el contacto con su familia y en particular con su padre, un banquero y hombre de negocios de éxito y con poder, que siempre menospreció su sensibilidad y  talento para el dibujo. El otro es Albert, de origen humilde, apocado, ligado incondicionalmente a Edouard por haberle salvado la vida en el frente, que está dispuesto a cualquier cosa por su amigo, esté o no de acuerdo con él.

El tercer personaje es el teniente Pradelle de origen aristocrático, ahora venido a menos, de familia arruinada, cínico, mujeriego y falto de escrúpulos, que  está obsesionado con recuperar el estatus social que cree que le pertenece y reconstruir la casona familiar.

Los tres tienen una idea en común: se rebelan contra la sociedad que les mandó a la guerra, les arruinó la vida y no les reconoce el gran sacrificio que hicieron. Cada uno decide saltarse las normas de convivencia más elementales, ponerse el mundo por montera y resarcirse de la sociedad, compensar su situación haciendo fortuna de cualquier forma que sea rápida.

Nos encontramos frente a una novela sobre una sociedad devastada por la guerra, en lo material y en los humano. Un relato de gran nivel, con retazos de historia, de crónica social, relato antibélico y de aventura picaresca con alguna dosis de humor negro. Por las páginas desfilan secuencias de codicia, situaciones irónicas y ácidas, y escenas de trampas y engaños, al principio para sobrevivir y más adelante para resarcirse.

Los personajes de Lemaitre son personajes que sufren, pasan aprietos y atraviesan situaciones difíciles. El autor no es amable ni condescendiente con ellos, es duro, se lo hace pasar mal como es lógico que les suceda a excombatientes en el París de 1919.

Según el autor, la novela tiene que tener veracidad pero no exactitud histórica. La novela es un conjunto de mentiras y por eso se le concede un margen dentro de la historia real; debe reflejar la mentalidad y la situación de la época pero, sin empeñarse en la exactitud de los detalles.

El libro parte de un hecho real, un escándalo lleno de picaresca sobre la exhumación de los soldados muertos en el frente y la construcción de cementerios para combatientes, y otro ficticio: una estafa en la construcción de monumentos a los caídos en combate.
 
Pierre Lemaitre se ha convertido en uno de mis autores favoritos actuales. Nació en París en 1951, estudió psicología y se dedicó a la enseñanza de adultos en campos como cultura, comunicación y literatura. Comenzó a escribir a los 55 años y fue enlazando un éxito tras otro. Ha escrito varias obras policíacas con un protagonista común: el comandante de la Brigada Criminal de Paris Camille Verhoever. También ha publicado varias novelas, entre las que destaca un brillante thriller de suspense al más puro estilo de Hitchcock, «Vestido de novia», ya reseñado aquí.  Con la novela hoy comentada, traducida a dieciocho idiomas, ganó el Premio Goncourt en 2013.

Pierre Lemaitre

Publicado por John Smith.

martes, 4 de junio de 2019

Agua y otros cuentos - Torgny Lindgren


Título: Agua y otros cuentos
Autor: Torgny Lindgren

Páginas: 215

Editorial: Nórdica

Precio: 18 euros

Año de edición: 2008


Antología de 19 cuentos de longitud media de uno de los más prestigiosos escritores suecos del siglo XX. Está dividida en tres partes, la primera recoge 6 relatos de tema rural, que describen con un lenguaje sencillo y hondo la vida en el campo en la Suecia profunda. La segunda parte se compone de otros 6 cuentos sobre historias bíblicas, como «La mujer de Lot» y «El apóstol Santiago», o leyendas míticas, como «Los jugadores de póquer. Finalmente, la tercera parte reúne 7 cuentos sobre el arte y el proceso de creación, como «La muerte de Thoman Mann» o «Selma y Verner», sobre la relación entre los escritores Selma Lagerlöf y Verne Von Heidenstam..

Cuentos de un gran narrador, inteligente, original, ligeramente desengañado y cínico, con un estilo sencillo y transparente, tan hondo que parece mágico. Estos textos tienen algunas características muy suecas, como la contención, la aparente frialdad y una profundidad sorprendente. El primer relato, el titulado «Agua», es una maravilla sobre las dificultades que pasa una pareja para encontrar un pozo que les abastezca del líquido elemento en su finca.

Según parece ésta es la primera vez que se publica una antología que recorre buena parte de la trayectoria creativa de Lindgren, lo que constituye una oportunidad para conocer el buen hacer de un autor que es un mito en su país. Muy interesante. 

Torny Lindgren (Norsjö, 1938-2017) nació en un pueblecito al norte de Suecia, pero muy pronto lo cambió por una zona más cálida y se estableció como maestro de pueblo al sur del país. Publicó su primer libro de poemas a los 23 años, con gran éxito.

Escribió otro libro de poesía y pasó una larga época de sequía en la que no era capaz de poiducir nada aceptable. Estuvo ligado al partido socialdemócrata, se convirtió al catolicismo y volvió a publicar. Pronto encontró una manera propia y original de escribir que le hizo obtener galardones, como el Premio Doblougska en 1987, en 1999 el Premio Gerard Bonnier y en el año 2000 el Premio de Literatura Selma Lagerlöf

En 1991 fué elegido miembro de la Academia Sueca

Torgny Lindgren (foto CC BY-SA 3.0 Jarle Vines)
              
Publicado por Antonio F. Rodríguez.

lunes, 3 de junio de 2019

Taxil. Nunca digas la verdad - María Viedma García


Título: Taxil. Nunca digas la verdad
Autora: María Viedma García

Páginas: 416

Editorial: Ediciones del Genal

Precio: 17 euros

Año de edición: 2019

La imaginación es calenturienta. A los genios, a veces, les hace producir monstruos. A la gente corriente, a veces, nos provoca la sonrisa e incluso la risa. Es lo que me ha ocurrido -incitada por esta novela- al pensar en León XIII -cuya imagen es la de una persona tranquila y benévola poco dada a los excesos-, presa de un arrebato de rabia  clamando  por las estancias del Vaticano: ¡Vade retro me Satana! 
    
¿Cuándo y por qué habría podido ocurrir ese arrebato del Papa? Nos lo cuenta María Viedma: al enterarse de que había sido presa del gran embaucador, tramposo y sinvergüenza, Leo Taxil (1854 - 1907). Ese personaje, que tuvo que ser muy listo, era un editor parisino que al ser expulsado de la comunidad cristiana por las severas críticas que publicaba contra la institución, se infiltró en la masonería, donde tampoco duró mucho tiempo –quizás el suficiente para conocer a sus miembros más notables y las debilidades de la comunidad-. Lo suyo era provocar, hacer daño y sacar beneficio de ello. 

Para rizar el rizo y hacer más daño, planeó una estrategia que atacara a las dos organizaciones a la vez – a eso le llamaríamos ahora eficiencia-. Para ello, hizo una «confesión pública de vuelta al redil católico» y enseguida se posicionó junto a los poderosos, los tocados con el solideo, y comenzó a editar libros, panfletos y toda clase de escritos –no hay que olvidar que le salía barato imprimir- en los que inventó cualquier tipo de barbaridad contra los masones. Inventó a un grupo de entre ellos que, decía, adoraban al diablo, comían a los niños crudos y otra serie de lindezas… Contrató a quien le hiciera unos dibujos estupendos para ilustrar tanta palabra impresa de ese ser maléfico al que decía se rendían muchos de los próceres de la política y la intelectualidad de entonces. Concertó con la curia parisina y con el mismísimo Papa y acordó con ellos que debía seguir esta campaña antimasónica pues la Iglesia siempre los había considerado como enemigos. Es curioso anotar que León XIII en su encíclica Humanum genus, en 1884 dejó escrito: 
                 
«El género humano quedó dividido en dos campos contrarios, de los cuales el uno ―el reino de Dios en la Tierra, es decir, la Iglesia verdadera de Jesucristo― combate sin descanso por la verdad y la virtud y el otro campo es el reino de Satanás [...] bajo la guía y con el auxilio de la masonería». 
   
Cuando Leo Taxil se cansó del juego, en 1896, convocó un congreso que estuvo cumplido de periodistas y, por supuesto, del más alto clero, además de civiles hípercatólicos y también sus enemigos, los masones y acabó con su farsa.
      
Y de aquellos lodos otros barros, como el odio de Franco a la masonería, de quien es bien conocido que persiguió y ordenó fusilar a no pocos masones –quizás inspirado por Hitler-. Aún hoy, en lo que se ha dado en llamar el «imaginario colectivo», queda la idea de que los masones son una secta y que sus miembros tienen gran poder.
               
Todo esto, pero muchas cosas más, son las que nos cuenta María Viedma con un lenguaje pausado que sin pesadas descripciones nos sumerge en el ambiente parisino de finales del siglo XIX. Hay numerosos guiños de humor –muchos de ellos a Málaga, lugar de nacimiento de la autora- que hacen más amable si cabe la lectura.
                         
Aparecen una serie de temas bien ligados con el desarrollo de la novela como son: el feminismo, que en aquel momento empezaba con las sufragistas; la psiquiatría de la época con los terribles manicomios y sus más terribles tratamientos; la prostitución y su justificación social porque así el hombre deja tranquila a su mujer de la que no está enamorado, entre otras cosas, porque en esa época se casaban por interés; las relaciones homosexuales, y con gran protagonismo, las funestas consecuencias del amor romántico.
                 
Dando unidad al conjunto, la mentira y cómo el ser humano desea creer en lo que sea para vivir tranquilo. Al final, todo es transportable a las nuevas situaciones políticas que estamos viviendo y en ese mundo de creencias, que no ideas,  las modernas fake news. Miente que algo queda, siempre se ha dicho. 
  
Una novela, en fin, muy entretenida que nos descubre muchas cosas y nos estimula para conocerlas más a fondo y así podamos labrarnos una idea con criterio y desterrar las creencias superficiales. 

María Viedma García, es malagueña, licenciada en Filosofía y autora de una novela anterior, «El mar de Salomón», y un ensayo «Historia de la Masonería desde una perspectiva de género» que le valió el XVI Premio deInvestigación María Isidra de Guzmán del Ayuntamiento de Alcalá de Henares. También es autora de numerosos artículos y trabajos de investigación relacionados con la historia de las mujeres.

María Viedma García

Publicado por Paloma Martínez.

domingo, 2 de junio de 2019

Rotundamente negra - Shirley Campbell


Rotundamente negra

Me niego rotundamente
A negar mi voz,
Mi sangre y mi piel.

Y me niego rotundamente
A dejar de ser yo,
A dejar de sentirme bien
Cuando miro mi rostro en el espejo
Con mi boca
Rotundamente grande,
Y mi nariz
Rotundamente hermosa,
Y mis dientes
Rotundamente blancos,
Y mi piel valientemente negra.

Y me niego categóricamente
A dejar de hablar
Mi lengua, mi acento y mi historia.

Y me niego absolutamente
A ser parte de los que callan,
De los que temen,
De los que lloran.

Porque me acepto
Rotundamente libre,
Rotundamente negra,
Rotundamente hermosa.

Shirley Campbell

Shirley Campbell Barr (Costa Rica, 1965), descendiente de jamaicanos, estudió Dramaturgia, Literatura y Creación Literaria en el Conservatorio de Castella. Ha trabajado activamente en programas culturales y sociales como profesora del Conservatorio de Castella, organizando talleres de creación literaria y dirigiendo programas culturales en diversos países (Costa Rica, El Salvador, Honduras).

Es una Antropóloga especializada en feminismo africano y cooperación internacional. Ha publicado decenas de poemas y artículos en revistas, antologías y periódicos en diversos países. Sus trabajos han sido traducidos al inglés, al francés y al portugués. Ésta es la dirección de su blog personal.

Publicado por Antonio F. Rodríguez.

sábado, 1 de junio de 2019

Hijos de Grecia en el Corral de Comedias de Alcalá

https://www.corraldealcala.com/es/temporada/1094/hijos-de-grecia/#prettyPhoto

Bueno pues mientras la siempre recomendable Feria del Libro de Madrid abre sus puertas, o mejor dicho sus casetas, en el Parque del Retiro y varias capitales de provincia españolas hacen lo propio y llenan sus calles de libros, vamos a hablar hoy de un género que está resurgiendo en los últimos años: el teatro.

Y lo vamos a hacer recomendando una obra basada en los clásicos más clásicos que hay, los héroes griegos, pasados por el tamiz innovador y actual de la compañía Los números imaginarios, la producción de Bella Batalla y el binomio formado por Carlos Tuñon en la dirección y Gon Ramos en los textos, una combinación de la que ya hemos hablado aquí con motivo de «Yogur piano» y «Lear (desaparecer)», dos obras que nos han encantado.

Son obras de teatro con un toque festivo y lúdico, que resultan divertidas y positivas; al mismo tiempo son experimentales y ponen en juego nuevas formas de hacer teatro, contando con un trabajo personal de preparación de los actores y la participación del público. Y por último, es un teatro sugerente, que hace pensar, ideal para ir a ver en grupo y comentar lo visto después, para exprimir la obra y sacarle jugo. Son montajes para rumiantes.

El montaje que ahora os recomiendo ir a disfrutar se llama «Hijos de Grecia» y es una apuesta arriesgada que dura unas doce horas, divididas en tres tramos, a las 11:00, 16:30 y 19:30, siguiendo el modelo de las antiguas Dionisíacas y las Fiestas Barrocas. Se representa en el Corral de Comedias de Alcalá, dentro del ciclo Clásicos en Alcalá los días 13 y 15 de junio próximos. Podéis asistir a uno, dos o a los tres tramos. Si queréis ver solo uno, os sugiero el de las 19:30. Para más información, véase este enlace.

https://www.corraldealcala.com/es/temporada/1094/hijos-de-grecia/#prettyPhoto

¿Qué de qué va la obra? Pues los miembros del elenco han realizado toda una indagación personal preguntándose qué significa hoy en día ser herederos de la cultura griega, cómo interpretar hoy la historia de los héroes griegos, sus símbolos y llevarlos a su vida cotidiana y la actualidad. En sus propias palabras:

«No interpretaremos a los “héroes trágicos” sino a los “hijos de...”, colocándonos en la pregunta de qué hacer con la herencia recibida, qué se espera de nosotros y cómo “reinterpretar” la memoria.

»¿Somos el producto de un cuerpo narrativo que ha creado pensamiento a través de los siglos? ¿Es nuestra “tragedia” válida? ¿Tiene nuestra vida un origen común con los grandes relatos griegos? Ante el concepto de “sacrificio” solo nos queda preguntarnos ¿A cambio de qué? ¿Hasta cuándo? ¿Queremos ser espectadores de nuestro propio pensamiento? ¿Hasta dónde llegaríamos?»

Tuve la ocasión de ver la obra el verano del año pasado y me pareció muy buena. Si os gusta el teatro, no os la perdáis. 

Publicado por Antonio F. Rodríguez.