lunes, 8 de abril de 2019

El archipiélago del perro - Philippe Claudel


Título: El archipiélago del perro
Autor: Philippe Claudel
 

Páginas: 208
 

Editorial: Salamandra

Precio: 18 euros 
 

Año de edición: 2019 

Hoy me he puesto a recordar y a imaginar. He recordado que hace años las televisiones, en épocas preelectorales, nos inundaban con imágenes de los políticos viajando a todos los rincones de nuestra geografía, los de la «España vacía» e incluso los «lugares fuera de sitio». En esos largos viajes de autobús, veíamos que los políticos leían, y anotábamos cuáles eran esos libros porque los entendíamos como mensajes de campaña. Y después me he puesto a imaginar. He visualizado a los que nos quieren gobernar ahora leyendo «El archipiélago del perro». Y puestos a imaginar, he visto un gran foro público en el que cada uno de esos políticos-lectores nos daba su visión del libro y  elegía a uno de los 6 personajes –obligatorio hacerlo- como más afín a sí mismo y más representativo de su programa político.

Pero de golpe, he vuelto a la realidad. Al igual que entonces el mensaje cifrado del libro elegido por ellos no iba dirigido a cualquier elector -para empezar había que ser lector-, el libro que querría que leyeran todos no es para cualquier elegible. Algunos no lo soportarían hasta el final.

En esta nueva, impresionante y necesaria novela, Philippe Claudel nos plantea, a partir de unos personajes cuyo nombre no es sino el de su cargo: la Vieja, el Alcalde, el Cura, el Aguacil, el Maestro o el Investigador, diferentes posiciones frente a un tema peliagudo: denunciar la aparición de tres cadáveres de jóvenes negros aparecidos de forma imprevista y desconocida en la playa de su pequeña isla, o buscar la manera de ocultarlos para que no se produzcan contrariedades en el gran proyecto constructor de un gran balneario, que se presume como redentor de unas gentes condenadas a la supervivencia por la miseria de sus recursos naturales y el aislamiento en el que viven.

Con un lenguaje sobrio, limpio, neto, sin concesiones al melodrama, pero que a veces nos obliga a parar para tomar aire, el autor nos presenta un paisaje cuya importancia es fundamental en la vida de los habitantes. En ese pedazo de tierra seca, aislada, dura, se mueven los personajes que son mucho más complejos que la decisión final que cada uno toma como solución al problema de los cadáveres. El proceso importa tanto como la solución de cada uno. En ese proceso, cual un personaje más, los lectores nos sentimos interpelados, incomodados, enfrentados a cotejar la distancia existente entre lo que pensamos, lo que decimos y lo que hacemos. Para lograr esa interpelación directa al lector, para que no nos quedemos tranquilos pensando que tan solo son personajes de ficción, Philippe Claudel ha utilizado, entre otros, el recurso de no nombrarlos.

Todos podemos ser en algún momento de nuestra vida uno de esos cargos en una sociedad pequeña –se me ocurre la familia o el trabajo- y antes o después tenemos que responder a la incomodidad de encontrarnos en nuestros pequeños reductos de decisión a quienes quieren entrar no perteneciendo «a los nuestros, a los de siempre, a los conocidos»… Y en ese proceso de ponernos en situación de decidir, sale todo lo peor de nosotros mismos y, en el peor de los casos, lo que quedará será culpa y vergüenza. Vergüenza que, como dice el autor, si la sentimos, al menos nos conecta con nuestra naturaleza como seres humanos.

Magnífica novela.

 
Philippe Claudel
                              
Presentar al multipremiado, polifacético e infatigable Philippe Claudel (Dombasle-sur-Meurthe, 1962) en estos momentos en los que sus éxitos son notorios como escritor de más de 20 novelas, como guionista y director de cine, y decir algo nuevo, es difícil. Por ello y por el compromiso que supone tratar un tema como el de este último trabajo suyo, es más interesante resaltar de su biografía aquellas acciones que siempre le han definido como persona responsable y comprometida con la sociedad y con su entorno más cercano. Cuando era profesor trabajó mucho en la cárcel y dejó testigo de ello en un librito estupendo «Le bruit des treauseaux». También trabajó con niños enfermos y discapacitados. Ahora considera que su compromiso es esencialmente, como siempre, con la escritura y en ello se empeña de tal manera que la siente como un diálogo con sus lectores para el que tiene más preguntas que respuestas.

  
Philippe Claudel

Publicado por Paloma Martínez.

domingo, 7 de abril de 2019

Azul: historia y elogio del color del cielo - Juliana González-Rivera

http://www.julianagonzalezrivera.com/about

Juliana González-Rivera es una brillante periodista colombiana, profesora de periodismo,  columnista en el periódico «El Mundo» de Medellín. Ha colaborado en un buen número de medios y escribe crónicas, perfiles, reportajes y reseñas literarias.

Tiene una página personal muy interesante, en la que ha publicado, entre otros textos éste sobre la historia y cualidades del color azul, que os invito hoy a leer, una verdadera delicia:


Publicado por Antonio F. Rodríguez.

sábado, 6 de abril de 2019

Steve Buscemi, actor y bombero

 

¿Conocéis la curiosa historia de Steve Buscemi? Es uno de los actores secundarios mejor considerados en Hollywood, pero no todo el mundo sabe que es además un experimentado bombero y que tuvo un papel destacado en el 11-S.

Nacido en Brooklyn, en una familia humilde italoamericana, cuando era todavía un adolescente trabajó en los más variados oficios, vendedor de periódicos, heladero, lavaplatos, acomodador, mozo de mudanzas, chico de gasolinera, camionero... hasta que su padre le convenció para que sentase la cabeza y se presentase a las pruebas para entrar en el cuerpo de bomberos de Nueva York.

Aunque lo que quería ser en realidad era actor, las aprobó con facilidad, y después de varios años estudiando interpretación y tratando de arrancar una carrera en los escenarios que no acababa de funcionar, fué bombero en la ciudad de los rascacielos, en el barrio de Little Italy, durante cuatro años, de 1980 a 1984. Durante ese tiempo actuó por las noches en varios teatros hasta que consiguió dedicarse a tiempo completo a su verdadera vocación.

El 12 de septiembre de 2001, al día siguiente del terrible atentado, se presentó como voluntario en su antiguo cuartel de bomberos para participar en las labores de rescate. Habían fallecido cinco bomberos, uno de ellos había sido compañero suyo, y había escasez de efectivos.  

Buscemi trabajó en turnos de 12 horas durante una semana, codo con codo con sus antiguos compañeros, retirando escombros, buscando supervivientes, pero apenas si hay fotos. No quiso aparecer en entrevistas, ni en los medios, ni dar publicidad a lo que estaba haciendo. Era ya alguien muy famoso, había trabajado en Mystery Train, Barton Fink, Muerte entre las flores, Desperado, Fargo, Reservoir Dogs y muchas otras.

Después de aquello siguió en contacto con los bomberos de Nueva York, colaboró en las labores de limpieza tras el paso del huracán Sandy por la ciudad, participó en campañas para recaudar fondos para damnificados por desastres naturales y en protestas por el cierre de estaciones de bomberos, lo que hizo que le arrestasen en 2003 por desorden púbico. 

Su vida está llena de otras sorpresas, como que nació en un viernes 13, que de pequeño le atropellaron dos veces, una un camión  otra un coche, que ha muerto en casi todos los papeles que ha interpretado, que mientras rodaba una película en un bar a las dos de la mañana un borracho inició una pelea y le acuchilló en el cuello y en un brazo, y que varios dentistas le han ofrecido cambiarle toda la dentadura gratis, pero él siempre se ha negado.

Steve Buscemi (Nueva York, 1957) ha actuado en más de cien películas, ha dirigido cinco largometrajes y ha ganado Globos de Oro, un Emmy y otros premios. Es un activista que se ha movilizado por las más variadas causas relacionadas con los Derechos Humanos.

https://www.volunteerfd.org/fundraising/articles/125597018/
Steve Buscemi en los días posteriores al 11-S. Es el primero por la izquierda (foto HBO)

Publicado por Antonio F. Rodríguez.

viernes, 5 de abril de 2019

El florido pensil - Andrés Sopeña Monsalve


Título: El florido pensil
Autor: Andrés Sopeña Monsalve
 

Páginas: 245
 

Editorial: Crítica
 

Precio: 10 euros 
 

Año de edición: 1994

Anteayer fuí a Libros Alcaná a recoger un encargo y me encontré con un ejemplar de segunda mano de «El florido pensil» en perfecto estado por 2,90 euros y no puede resistir la tentación. Una de esas sorpresas encantadoras que se encuentran en las lbrerías de lance. No lo había leído en su momento, lo he devorado en tiempo récord y la verdad es que lo he disfrutado mucho. 

Subtitulado «Memoria de la escuela nacionalcatólica» y publicado en 1994, cuando la democracia española era todavía relativamente joven, es un recorrido irónico y desternillante por los tebeos, las películas y sobre todo, los lbros de texto que se usaron durante la oprobiosa, en los años 50 y 60, o mejor dicho de «el libro», porque en cada curso teníamos una enciclopedia que incluía capítulos de ciencias naturales, historia sagrada, matemáticas, etcétera. Cómo estas que veis aquí.


Yo también estudié con las enciclopedias de Álvarez, uno ya tiene una edad, y para mí ha sido emocionante dejar que las páginas y dibujos aquí recogidas me trajeran un sinfín de recuerdos del colegio, los pupitres de madera que tenían todavía un agujero para colocar el tintero, los capones de los profesores, las traducciones de latín y lo bien que me lo pasaba con otros niños.

El libro mantiene un discurso humorístico como contrapunto a la descripción de una educación roma, gazmoña, patriotera, racista, beata y sesgada, con pasajes espeluznantes  como el martirio de Santo Domingo de Val en Zaragoza, un niño de siete años del que se cuenta que lo crucificaron y descuartizaron los judíos, una leyenda falsa que se me quedó grabada en le disco duro. Parece que las fake news se inventaron hace mucho tiempo.

El título viene de una de las letras del himno nacional que se cantaban entonces, que incluía el siguiente verso, «Fuiste de glorias florido pensil». Pensil es un jardín delicioso y también algo colgante, el término debe de provenir de los jardines colgantes de Babilonia. En fin, una frase completamente ininteligible para los chavales de entonces, como tantas otras cosas.

El autor sostiene que la mejor manera de digerir una educación tan deformada es recordarla en clave de humor, para no olvidarla y a la vez, quitarle hierro al asunto. El propósito se consigue en esta obra divertida y curiosísima, muy útil para que quien no ha vivido esa época se haga una idea aproximada de cómo era.

Los capítulos dedicados a Roberto Alcázar y Pedrín, a la radio y al cine de la época no tienen desperdicio y acaban de redondear la descripción de la cultura popular de los chavales de aquellos años. 

Un libro muy recomendable para los que vivimos aquellos años porque nos permite recordarlos de una manera amable, y para lo que no porque permite imaginarse bastante bien el ambiente en el que crecimos.

Hay una película basada en el libro, del mismo título, dirigida por Juan José Porto en el 2002. También se hizo una adaptación teatral, que podéis ver aquí completa.


Andrés Sopeña Monsalve (Madrid, 1948), pasó su infancia en Linares (Jaén), empezó a estudiar Ingeniería en Madrid, pero acabó haciendo Derecho en la Universidad de Granada para convertirse en Catedrático de Derecho Internacional en esa universidad durante más de 40 años.

Es zurdo, depresivo, nunca ha tenido carné de conducir y siempre ha tenido perro porque sostiene, como dijo el actor alemán Heinz Rühmann, que «se puede vivir sin perro», pero no vale la pena.

Tiene un sentido del humor muy especial, que le llevó a publicar en 1994 «El florido pensil», una crítica jocosa y divertida del sistema de enseñanza franquista del que ha vendido ya 325 000 ejemplares.

Andrés Sopeña Monsalve

Publicado por Antonio F. Rodríguez.

jueves, 4 de abril de 2019

Sentencias y donaires - Antonio Machado


Título: Sentencias y donaires
Autor: Antonio Machado
 

Páginas: 150
 

Editorial: Renacimiento
 

Precio: 10 euros 
 

Año de edición: 2010

Este libro es una recopilación de aforismos publicados por Machado en varios libros, en los que eligió ese género para plasmar su forma de pensar, algo que ya hizo el gran Nietzsche, que publico obras enteras de filosofia en forma de colección de aforismos.

Estamos pues ante una obra filosófica y es que, el gran poeta sevillano fué además un filósofo, digamos aficionado, al que no se le ha prestado la atención que merece. Rubén Darío escribió sobre él: «Ha escrito poco y meditado mucho. Su vida es la de un filósofo estoico. Sabe decir sus enseñanzas en frases hondas. Se interesa en la naturaleza de las cosas, en la naturaleza».

Con un estilo coloquial, claro y preciso, sencillo y a la vez de una profundidad que da vértigo, este hombre va desgranando retazos de su modo de ver el mundo en frases y a veces párrafos que valdría la pena leer cada mañana uno a uno para luego estar rumiándolos al menos un día entero.

Machado es algo críptico, ontológico, existencialista y estoico.Un cóctel tremendo y único, El lector tiene siempre la impresión de que este poeta sabe mucho más de lo que dice, que quizás no explica más para no ser malinterpretado y deja sus frases en nuestra memoria como el que planta semillas para que poco a poco crezcan y se desarrollen en árboles de ideas.

Veamos algún ejemplo como muestra para que os hagáis una idea de lo que quiero decir: «Bueno es saber que los vasos nos sirven para beber, lo malo es que no sabemos para qué sirve la sed». «¿Por qué llamamos caminos a los surcos del azar?». «Entre el vivir y el soñar, hay una tercera cosa. Adivínala». «Se miente más de la cuenta por falta de fantasía: también la verdad se inventa».

Un librito muy bien editado por la editorial Renacimiento, con un formato atractivo y una portada muy colorida, que puede servir de introducción al Machado más filosófico. Es decir, un billete para un viaje al país del pensamiento.

Antonio Machado (Sevilla, 1875-1939) es uno de los poetas españoles más grandes y profundos. Era hijo de Antonio Machado Álvarez, apodado Demófilo (amigo del pueblo), que publicó estudios y recopilaciones de coplas flamencas.

Estudió en Madrid, en la Institución Libre de Enseñanza y conoció a buena parte de los intelectuales de la época: Valle-Inclán, Oscar Wilde, Baroja, Rubén Dario, Juan Ramón Jiménez, Unamuno, Lorca... viajó a París, trabajó allí como traductor, luego se hizo catedrático de instituto de francés y estuvo destinado en Soria.

Allí falleció de tuberculosis su mujer Leonor, que tenía casi 20 años menos que él, lo que le sumió en una profunda depresión. Estuvo destinado en Baeza y Segovia, estudió Filosofía y cortejó a una mujer casada, a la que llamaba Guiomar en sus poemas.

Fué elegido miembro de la Real Academia Española, sin mucho entusiasmo por su parte. Al estallar la Guerra Civil huyó a Francia y murió en Colliure, viejo y cansado. En el bolsillo de su abrigo se encontró un último verso: «Estos días azules y este sol de la infancia». 
           
Antonio Machado

Publicado por Antonio F. Rodríguez.

miércoles, 3 de abril de 2019

Sonata a Kreutzer - Lev Tolstói


Título: Serenata a Kreutzer
Autor: Lev Tolstói
 
Páginas: 162
 
Editorial: Acantilado
 
Precio: 10 euros 
 
Año de edición: 2015

Otra encantadora novelita de Tolstói. Una nouvelle publicada en 1889 sobre uno de sus temas recurrentes: lo que el consideraba el monstruo del deseo que puede llegar a unir a parejas entre las que no hay ninguna afinidad espiritual y conducirlas a una convivencia infernal.

En un tren coinciden varios hombres, que inician una conversación sobre la mujer y el matrimonio. Uno de ellos llama la atención por su misoginia y su feroz machismo («No te fíes del caballo en el campo ni de la esposa en casa»). Cuando ha atraído la curiosidad del lector por las razones que le mueven a opinar así, inicia el relato de su vida, que lo explica todo.

La historia de una pareja llena de peleas y discusiones, de atracción y desavenencias, coronada por la irrupción de unos virulentos celos, narrada con la maestría y la penetración psicológica del mejor Tolstói, en una miniatura de más quilates que muchas novelas con el doble de páginas. En ella, la Sonata a Kreutzer de Beethoven, una estupenda pieza para violín y piano juega un papel muy especial. Os aconsejo escucharla para tener un contrapunto muy curioso a la lectura y disfrutar de una composición excepcional.

Los diálogos están llenos de tensión dramática, el narrador cuenta las cosas de manera algo desordenada, con frecuentes comentarios y saltos hacia adelante y hacia atrás, como ocurre con los contadores de historias reales, y todo el conjunto respira una naturalidad y una fuerza tales que no me extraña que este libro esté basada en los celos que sintió su autor cuando su mujer Sofía Behrs se encaprichó del violinista Serguéi Tanéyev, bautizado como Trujachevsky en la novela..

Curiosamente, a pesar de ser un verdadero alegato a favor de la abstinencia sexual, dibujar los peligros de la pasión, el desenfreno y los celos, esta obra fué duramente prohibida en Rusia y Estados Unidos. Roosevelt llegó a decir al conocerla  (no sabemos si la leyó entera, sospecho que sí y con fruición) que «Tolstói es un pervertido y un desvirtuador de la moral». Lo que es seguro es que fué un incomprendido.


Una novela soberbia que hará las delicias de todo tipo de lectores. En los últimos años he descubierto dos clásicos inagotables, que escribieron mucho y muy bueno, Stefan Zweig y Lev Tolstói, dos maestros que siempre tienen alg nuevo que ofrecer. 

Lev Tolstói (Yásnaya Poliana, 1828-1910) nació en una familia de la vieja nobleza rusa, sus padres eran condes. Comenzó a estudiar Derecho, pero abandonó muy pronto los estudios para acompañar a su hermano en la Guerra de Crimea. Allí comenzó a escribir y su experiencia en el frente le marcó profundamente. 

Cristiano, vegetariano, esperantista, anarquista y pacifista, llegó a cartearse con Gandhi, entonces en Suráfrica, para intercambiar ideas sobre la desobediencia civil. También se escribió con Rilke, Bernard Shaw, el zar Nicolás II y un montón de personalidades hasta llegar a escribir 10 000 cartas que se conservan en el Museo Tolstói de Moscú.

Era supersticioso y siempre que abría un libro por primera vez, lo hacía por la página 28. A los treinta años, una osa le mordió en la cara durante una cacería. En su diario escribió simplemente: «Fuí a cazar osos, el 21 maté uno; el 22 otro me mordió».

Las obras completas de Tolstói ocupan 90 tomos. Sus ideas sobre la no violencia activa influyeron a muchas personalidades, como Ghandi o Martin Luther King. Antes de morir pidió que le enterrasen junto a su yegua favorita, Delire .Es uno de los grandes escritores de la literatura universal.

Lev Tolstói

Publicado por Antonio F. Rodríguez.

martes, 2 de abril de 2019

Sigo aquí - Maggie O'Farrell


Título: Sigo aquí
Autora: Maggie O'Farrell
 
Páginas: 269
 
Editorial: Libros del Asteroide
 
Precio: 19,95 euros 
 
Año de edición: 2019

¡Qué buena es Maggie O'Farrell! Es un verdadero descubrimiento, una escritora de cinco estrellas, de las que emociona y hechiza, de las autoras que ha aprendido algo de qué es eso que llamamos la vida y sabe cómo convertirlo en literatura. Tengo que leer más libros de esta norirlandesa con problemas de equilibrio.

Pero empecemos por el principio. La novela. Es un texto poco convencional basado en un planteamiento que ya de entrada me parece un acierto: repasar la vida propia en un texto narrativo mediante flashes centrados en los momentos en los que la vida de la protagonista ha estado realmente en peligro. La vida es demasiado frágil, cosa que olvidamos a menudo, y la situaciones cercanas a la muerte no son nada tan raro ni tan excepcional, cono nos recuerda O'Farrell.

De esa manera, esta chica tartamuda y lectora compulsiva, difícil y sensible, desubicada y valiente, adicta al mar y con problemas neurológicos, viajera empedernida, la chica de las mudanzas y los muchos novios, va desgranando episodios de su vida con una penetración y una magia envidiables. ¡Qué buena es la maldita!

De pequeña tuvo una enfermedad que le ha dejado algunos problemas con los que convivir, no os voy a contar ni lo que le pasó ni las secuelas, a ver si así leéis el libro, y todo eso lo ha incorporado a sus rutinas diarias como si cualquier cosa. En realidad es una superviviente, que cuenta su aventura vital con una gracia y una sinceridad conmovedoras.

El texto está estructurado en 17 capítulos, que cuentan otras tantas situaciones en las que ha peligrado la vida de la artista, auténticos saltos mortales sin red y con tirabuzón, que funcionan como relatos independientes.

Una novela deliciosamente feminista, de autoafirmación, honesta y sincera, morrocotudamente buena y que por eso se titula «Sigo aquí» (a pesar de todo). No dejéis de leerla, para mí es ya uno de los descubrimientos de este año. 

Maggie O'Farrell (Coleraine, 1972) es una escritora norirlandesa. Nació en un pueblecito de Irlanda del Norte, para crecer luego en Gales y Escocia. A los ocho años perdió un año de clase debido a una enfermedad vírica que le marcó de por vida.

Está casada con el también escritor William Sutcliffe, con el que ha tenido tres hijos. Ambos residen actualmente en Edimburgo (Escocia).

Comenzó trabajando como periodista, hasta que se vió despedida y en una situación difícil y se vió obligada a escribir para sobrevivir. Ha publicado siete novelas hasta ahora, con las que ha conseguido el Premio Somerset Maugham y el Premio Costa de Novela. Éste es su útimo libro.

Maggie O'Farrell

Publicado por Antonio F. Rodríguez.

lunes, 1 de abril de 2019

Los asquerosos - Santiago Lorenzo

             
Título: Los asquerosos
Autor: Santiago Lorenzo
 

Páginas: 221
 

Editorial: Blackie Books
 

Precio: 21 euros 
 

Año de edición: 2018

Aquí tenemos un libro singular y juguetón, una comedia suave de un autor original y divertido, que todo se lo toma a broma y acaba por hacer sonreír al lector en cada párrafo y reír en cada capítulo. Una comedia hispana y costumbrista de la España de la poscrisis y el precariado, no solo económico, sino también afectivo y existencial.

Pero no tdo es divertimento en este libro, que recuerda a las novelas filosóficas de la ilustración por el tema. Cuenta la historia de Manuel, un «niño con llave», de los que se acompaña a sí mismo del cole a casa, que se acostumbra a vivir solo porque sus padres no tienen tiempo para estar con él. Así crece y un día, un suceso desafortunado le empuja a la clandestinidad y se convierte en una especie de Robinson rural, un solitario misántropo que disfruta de la soledad y sobrevive aislado en un pueblecito de la España vacía.

Adivino que Manuel tiene mucho de Santiago Lorenzo, una especie de personaje que habita los márgenes de la sociedad planteando si el único modo sano de habitar una sociedad enferma es el alejamiento y el humor.

El autor se muestra locuaz y jocoso, con un estilo ligeramente arcaizante, lleno de vocablos peculiares, como convoluto (paquete que transita dentro de una valija diplomática) y jamada (ración de comida), y neologismos chocantes. Verborreico y vacilón, original e irónico, divertido y lúcido, alternativo y crítico. Un escritor muy original y una novela estupenda que nos divierte y nos enfrenta a una manera de ver el mundo que nos invita a plantearnos porqué seguir unas convenciones que no nos reportan más que efectos negativos.

Una novela deliciosa, a la vez política, lírica y existencial, una comedia divertida y original que recomiendan los libreros, un marchamo que no falla.

Entrevista a Santiago Lorenzo sobre Los asquerosos

Santiago Lorenzo (Portugalete, 1964) es un escritor y cineasta español. Estudió imagen y guión en la Universidad Complutense de Madrid, y Dirección escénica en la RESAD. Creó la productora «El lápiz de la factoría», con la que dirigió varios cortometrajes, como «Manualidades», y produjo «Caracol, col, col», Premio Goya 1995 al mejor corto de animación.

Luego se pasó a los largometrajes y dirigió «Mamá es boba», Premio Alcalá de Henares, y «Un buen día lo tiene cualquiera» (2007), una comedia agridulce sobre la dificultad para acceder a la vivienda en España.

A partir de entonces se ha dedicado a escribir novelas y ha publicado cuatro libros, que son otras tantas comedias a cual más disparatada: a un terrorista del GRAPO le toca la lotería Primitiva, pero no puede cobrarla porque no tiene DNI; tres hermanos odian el teatro, pero tienen que montar una obra para salvar sus vidas; un tipo más bien feo afronta una larga temporada de abstinencia sexual que modifica toda su vida y su carácter. «Los asquerosos» es su cuarta novela.

Vive en una aldea de Segovia. Allí busca leña, hace café, toma churros, construye maquetas, almacena trastos y hace lo que más le gusta, escribir.

Santiago Lorenzo

Publicado por Antonio F. Rodríguez.