martes, 5 de marzo de 2019

La isla de Róbinson - Arturo Úslar Pietri


Título: La isla de Róbinson
Autor: Arturo Úslar Pietri

Páginas: 312

Editorial: Drácena

Precio: 19,95 euros

Año de edición: 2018

Si hace unos días hablábamos aquí de «Las lanzas coloradas», publicada en 1931 por Úslar Pietri, ahora vamos a reseñar esta novela aparecida 50 años después, en 1981. Son casi las dos novelas que abren y cierran la carrera de este gran novelista.

La primera frase es brillante: «Todo empezó con un barbero», aunque el autor juega luego a desmentirla con otra afirmación parecida: «Todo empezó con el "Emilio" de Rousseau». Así empieza esta biografía novelada de Simón Rodríguez (1769-1854), el tutor y preceptor de otro huérfano llamado Simón, Bolívar, el filosofo que le ilustró y le enseñó qué es exactamente eso de la libertad.

Estamos en tiempos de Carlos IV, en la Caracas colonial de casas de tres patios, cuando llegan a América los ecos de la Revolución francesa y del Siglo de las luces, en forma de noticias y libros. El mencionado «El Emilio» de Rousseau, «El príncipe» de Maquiavelo, «El Lazarillo de Tormes» y curiosamente el «Robinson Crusoe» de Defoe juegan un papel fundamental en esta historia y actúan como cargas de profundidad que alteran y subvierten toda la vida del protagonista, un barbero que apenas sabe leer que adopta el sobrenombre de Róbinson y acaba convertido en ideólogo y consejero de Bolívar.


La figura del líder de la independencia resulta de lo más curiosa: un niño huérfano, heredero de una gran fortuna, débil, sobreprotegido, caprichoso y difícil. A lo largo de la novela irá madurando de la mano de Róbinson, especialmente en sus viajes por París, Suiza y particularmente Florencia, Venecia y Roma, porque el viaje a Italia cambió definitivamente a Bolívar, como a tantos otros.

Un libro apasionante, lleno de datos y aspectos curiosos en el que se prende Historia, Política y cómo se hace una revolución. Aparecen los castrati, el gran Humboldt, José María Blanco White, Gay-Lussac y otros personajes secundarios muy interesantes en un vertiginoso recorrido por las´postrimerías del siglo XVIII y el inicio del XIX.

Resulta muy interesante ligar, como hace el autor, la Historia de Europa y la de América, habitualmente disjuntas, con frases como ésta: Mientras Napoleón se retiraba de Rusia, Bolívar tomaba Caracas.

El lenguaje es barroco y a la vez contenido; el autor demuestra continuamente que domina un español rico en matices, léxico y estructuras, pero se guarda mucho de desplegarlo en toda su amplitud y se dedica a recortarlo y dotarle de la máxima precisión. Un español elegante, de frases claras y ajustadas, de gran fluidez expresiva y riqueza de contenido. Úslar consigue una altísima densidad de información en cada página y a la vez una claridad meridiana.

Otro punto fuerte de este libro es que se aprenden multitud de detalles curiosos de historia, cultura y poltica, como que Napoleón acabó casándose con una sobrina nieta de María Antonieta, hay que ver cómo cambia el cuento, o el abanico de nombres que etiqueta las distintas mezclas de razas (supremo síntoma de racismo organizado): mulato, hijo de negro y blanco; zambo, hijo de negro y de indio; prieto, hijo de zambo y negro; cuarterón, hijo de mulato y blanco; quinterón, hijo de cuarterón y blanco; trigueño, el que tiene algún resto de sangre negra; pardo, mezcla de blanco, negro e indio; salto atrás, hijo de mulato y en general, cualquier criatura con más sangre negra que la madre...

Una novela muy completa, redonda y conseguida, tanto en el interés de la historia central, como en la profusión de datos y hechos curiosos que la arropan, todo envuelto en un lenguaje que es una gozada leer y que bien puede servir como canon y modelo de buena redacción. Una gran obra.

Arturo Úslar Pietri (Caracas, 1906-2001) fué un abogado, periodista, escritor, productor de televisión y político venezolano.​ Está considerado como uno de los intelectuales clave de la de Venezuela del siglo XX. 
  
Nació en una familia de generales y próceres de la patria. Se licenció en Derecho por la Universidad de Caracas y se doctoró en Filosofía con una tesis titulada «Todo es subjetividad»En 1930 arranca su carrera literaria con la publicación del volumen de cuentos «Barrabás y otros relatos» y al año siguiente aparece su primera novela, «Las lanzas coloradas», una obra muy bien acogida. Escribió seis novelas más, otros ocho volúmenes de cuentos, innumerables ensayos y artículos, y algo de poesía, teatro y libros de viajes.

En su larga carrera política, fué Ministro de Educación, fundó el Partido Democrático Venezolano y fue diputado del Congreso a partir de 1944. En 1945 fue nombrado Ministro de Relaciones Interiores, pero el golpe de estado de ese mismo año le obligó a exiliarse en Nueva York. En 1958 fué elegido senador como político independiente, reelegido hasta 1966. Dirigió el periódico «El Nacional» y en última época de su vida, fué embajador de Venezuela en la UNESCO

Fué muy crítico con el uso que se le daba a las divisas obtenidas del petróleo, sostenía que no había que emplearlas en importar bienes sino invertirlas para no ser dependientes del crudo. También alertó sobre el peligro de que Chávez llegara al poder.

Arturo Úslar Pietri

Publicado por Antonio F. Rodríguez.

lunes, 4 de marzo de 2019

Fragmentos de memorias - Gonzalo Torrente Ballester


Título: Fragmentos de memorias
Autor: Gonzalo Torrente Ballester

Páginas: 157

Editorial: Planeta

Precio: 4,21 euros 
 
Año de edición: 1995

Este delicioso librito, publicado originalmente en 1979 y bastante fácil de conseguir en librerías de lance, consta de tres relatos semiautobiográficos con cierta conexión con la vida del autor, de ahí el título.

Son tres relatos estupendos, muy bien escritos, no olvidemos que Torrente Ballester fué un gran estilista, redactados en un castellano ameno que se lee muy bien. Este hombre tiene le don de hacer interesante lo cotidiano y el lector agradece todas las digresiones y circunloquios porque le permiten disfrutar durante unos párrafos más de un lenguaje rico, con armonía y ritmo, en el que las frases largas se suceden con una cadencia casi musical.

Las tres historias nos hablan de Galicia, esa tierra rural, antigua y mágica, en la que los contornos de la realidad se ven difuminados por la niebla y el orvallo y lo sobrenatural y extraordinario se hace frecuente. Un subcontinente plagado de tradiciones, historias, leyendas y brujerías, en el que lo fantástico desayuna en la cocina cada mañana.

La primera, «El cuento de la sirena», se basa en la leyenda tradicional de la Sirena de Finisterre y cómo su fuerza es capaz de obsesionar e influir en la vida de una familia hasta convertirse prácticamente en realidad. «Farruco el desventurado» está lleno de personajes que creen y reciben recados de la Santa Compaña, la legendaria procesión de ánimas del purgatorio que recorre los cmpos con luces, en una trama que entrelaza a varias generaciones, en la que aparecen novicias, excomuniones, muertes y chantajes. Un drama rural estupendo contado por un narrador que duda en varios momentos si recuerda o inventa, en un magnífico ejercicio de estilo con algunas variaciones. Y la que cierra el libro, «Farruquito», es una narración curiosísima, en la que una maqueta de un barco juega un papel muy especial.

Todos los escritores tienen guardados en su escritorio relatos fallidos, pero pocos son capaces de rescatarlos, explicar cómo y por qué no se han convertido en novelas y al hacerlo, contar las historias que hay detrás y transformarlas en un estupendo libro, como éste. Una maravilla.
         
Gonzalo Torrente Ballester (San Salvador de Serrantes, 1910-1999) fué un escritor gallego nacido en una pequeña aldea gallega, hoy absorbida por El Ferrol. A los 12 años le regalaron un Quijote que devoró en poco tiempo y eso, unido a una alta miopía, le cambio la vida. Como no podía jugar en la calle se dedicó a leer a Nietzsche y Splenger. A los 16 años se matriculó libre en Derecho, siguió devorando libros y al poco tiempo llegó a Madrid, donde estudió Filosofía y Letras y conoció la tertulia de Valle-Inclán

Se casó, volvió a El Ferrol y se dedicó a dar clase 16 horas al día en una academia y a escribir en diarios anarquistas. Luego dejó alguna clase y sacó tiempo para licenciarse en Ciencias Históricas en la Universidad de Santiago de Compostela. Cuando estalló la Guerra Civil española, estaba en París y al volver en autocar, vió en las cunetas demasiados muertos y algunos amigos. Al poco de llegar, se afilió a la Falange, se hizo profesor de instituto y siguió publicando con algún que otro tropiezo con la censura. 

En 1962 firmó una carta de apoyo a los mineros asturianos en huelga, lo que le hizo perder su puesto de trabajo y le acarreó bastantes problemas. Consiguió volver a dar clase en un Instituto de Salamanca. Con el paso de los años fué pareciéndose cada vez más a un dibujo de Forges

En 1972 ganó los premios Ciudad de Barcelona y de la Crítica, en 1982 le concedieron el Premio Príncipe de Asturias y en 1985 el Miguel de Cervantes. Es uno de los grandes de la novela española y ya ha visitado varias veces este humilde blog..

Gonzalo Torrente Ballester

Publicado por Antonio F. Rodríguez.

domingo, 3 de marzo de 2019

Concurso de Narrativa Breve IGN 2018 - Varios autores

http://www.ign.es/web/publicaciones-boletines-y-libros-digitales#DA-Concurso_de_Narrativa_Breve_IGN_2018

El Instituto Geográfico Nacional (IGN) de España organizó en el 2018 un concurso, abierto a todo el mundo, de relatos en español relacionados de una manera u otra con alguna de sus áreas de actividad. Este volumen reúne el relato ganador, titulado «Variaciones gravimétricas sobre un tema de Heidegger», de Pedro Vaquero, el que obtuvo el accésit, «Jornada laboral» de Víctor Olaya y cuatro textos más, seleccionados entre los recibidos por el jurado, a cargo de Adolfo Pérez, Antonio Sáez, Luis Antonio Benítez y Alicia Alba. 

Son narraciones a medio camino entre la cartografía y la literatura, de espléndida factura y notable interés. Fué una satisfacción comprobar que es fácil encontrar un buen número de autores capaces al menos de redactar correctamente e hilvanar una historia de interés.

Si se lee con la indulgencia que merecen los escritores aficionados que aquí publican sus escritos por primera vez, el libro se deja leer muy bien y se disfruta. Espero que os guste. Está disponible en los formatos PDF, EPUB y Mobipocket en este enlace:


¡Ah! y por si os animáis, ya se ha convocado la edición del mismo premio de este año 2019. El plazo de envío de originales finaliza el 25 de marzo y hay dos premios consistente en un lote de libros y mapas. Aquí podéis ver las bases.

Publicado por Antonio F. Rodríguez.

sábado, 2 de marzo de 2019

Lo que quiero ahora - Ángeles Caso

https://www.angelescaso.com/presentacion-angeles-caso/biografia-angeles-caso/

«Casi nada de lo que creemos que es importante me lo parece. Ni el éxito, ni el poder, ni el dinero, más allá de lo imprescindible para vivir con dignidad. Paso de las coronas de laureles y de los halagos sucios. Igual que paso del fango de la envidia, de la maledicencia y el juicio ajeno. Aparto a los quejumbrosos y malhumorados, a los egoístas y ambiciosos que aspiran a reposar en tumbas llenas de honores y cuentas bancarias, sobre las que nadie derramará una sola lágrima en la que quepa una partícula minúscula de pena verdadera. Detesto los coches de lujo que ensucian el mundo, los abrigos de pieles arrancadas de un cuerpo tibio y palpitante, las joyas fabricadas sobre las penalidades de hombres esclavos que padecen en las minas de esmeraldas y de oro a cambio de un pedazo de pan.

»Rechazo el cinismo de una sociedad que sólo piensa en su propio bienestar y se desentiende del malestar de los otros, a base del cual construye su derroche. Y a los malditos indiferentes que nunca se meten en líos. Señalo con el dedo a los hipócritas que depositan una moneda en las huchas de las misiones pero no comparten la mesa con un inmigrante. A los que te aplauden cuando eres reina y te abandonan cuando te salen pústulas. A los que creen que sólo es importante tener y exhibir en lugar de sentir, pensar y ser.

»Y ahora, ahora, en este momento de mi vida, no quiero casi nada. Tan sólo la ternura de mi amor y la gloriosa compañía de mis amigos. Unas cuantas carcajadas y unas palabras de cariño antes de irme a la cama. El recuerdo dulce de mis muertos. Un par de árboles al otro lado de los cristales y un pedazo de cielo al que se asomen la luz y la noche. El mejor verso del mundo y la más hermosa de las músicas. Por lo demás, podría comer patatas cocidas y dormir en el suelo mientras mi conciencia esté tranquila.

»También quiero, eso sí, mantener la libertad y el espíritu crítico por los que pago con gusto todo el precio que haya que pagar. Quiero toda la serenidad para sobrellevar el dolor y toda la alegría para disfrutar de lo bueno. Un instante de belleza a diario. Echar desesperadamente de menos a los que tengan que irse porque tuve la suerte de haberlos tenido a mi lado. No estar jamás de vuelta de nada. Seguir llorando cada vez que algo lo merezca, pero no quejarme de ninguna tontería. No convertirme nunca, nunca, en una mujer amargada, pase lo que pase. Y que el día en que me toque esfumarme, un puñadito de personas piensen que valió la pena que yo anduviera un rato por aquí. Sólo quiero eso. Casi nada. O todo».

Ángeles Caso (Gijón, 1959), licenciada en Historia del Arte por la Universidad de Oviedo, trabajó como periodista durante un buen número de años. Fué presentadora del telediario, sin embargo a los 35 años dió un giro a su vida y empezó una carrera literaria en la que ha obtenido los premios más prestigiosos y el Premio Planeta en el 2009.

Publicado por Antonio F. Rodríguez. 

viernes, 1 de marzo de 2019

Cita en Samarra - John O'Hara


Título: Cita en Samarra
Autor: John O'Hara

Páginas: 312

Editorial: Lumen

Precio: 21,90 euros 

Año de edición: 2009

«Había en Bagdad un mercader que envió a su criado al mercado a comprar provisiones, y al rato el criado regresó pálido y tembloroso y dijo: señor, cuando estaba en la plaza del mercado una mujer me hizo muecas entre la multitud y cuando me volví pude ver que era la Muerte. Me miró y me hizo un gesto de amenaza; por eso quiero que me prestes tu caballo para irme de la ciudad y escapar a mi sino. Me iré para Samarra y allí la Muerte no me encontrará. El mercader le prestó su caballo y el sirviente montó en él y le clavó las espuelas en los flancos huyendo a todo galope. Después el mercader se fue para la plaza y vio entre la muchedumbre a la Muerte, a quien le preguntó: ¿Por qué amenazaste a mi criado cuando lo viste esta mañana? No fue un gesto de amenaza, le contestó, sino un impulso de sorpresa. Me asombró verlo aquí en Bagdad, porque tengo una cita con él esta noche en Samarra».

John O'Hara cita esta antigua leyenda islámica al principio de esta novela y con ella nos deja adivinar el desenlace de la novela. Alguno de los personajes, no sabemos cuál, tiene una cita con la muerte. La intriga se centra en saber quién, en cómo va a morir y porqué. El hilo narrativo se sigue sin saber cómo va a evolucionar para llegar a Samarra.

El autor nos cuenta una especie de historia de navidad, entre nieve, regalos y celebraciones, en una pequeña ciudad estadounidense y en los años 20, durante la época de la prohibición del alcohol. Poco a poco se van desvelando las miserias y corrupciones de esa sociedad provinciana en un panorama en el que pocos se salvan.

Al mismo tiempo, se describe la caída y degeneración de Julian English (curioso apellido), un tipo con poca inteligencia emocional y escaso autocontrol, que, a pesar de que la vida le sonríe, tiene una mujer maravillosa que le ama, un buen trabajo, un hijo, amigos y una buena posición social, lo echa todo a rodar y destroza su vida. ¿Quién se encontrará con la muerte en el desenlace? ¿el antihéroe English? ¿su rival? ¿alguno de los personajes que le rodean? El sorprendente desenlace os lo dirá.

Solo puedo contaros que la novela está estupendamente bien desarrollada, con mucha información condensada en cada página y en cada párrafo, un ritmo muy alto y saltando de un personaje a otro sin cesar, para dales la voz de la narración y permitirles que cuenten su versión. 

Un libro excelente que, en cierta medida, parece un estudio sociológico de una pequeña ciudad petrolera, escrita en un tono de compasión hacia las mujeres y el papel que les asigna la sociedad, lleno de personajes interesantes y con relieve, con destellos de humor y una factura espléndida. Una crónica completa de las miserias y rencillas de la vida provinciana, un mundo cerrado y malsano. Hay gran número de detalles muy conseguidos, como los apodos, muy significativos, o los diálogos, que completan la descripción de esa sociedad de manera magistral.

La obra incluye un estupendo prólogo del autor en el que cuenta cómo se le ocurrió la idea central de la novela y que escribió el texto en seis meses, escribiendo por las noches y durmiendo diez horas durante el día.

Una novela muy buena, que vale realmente la pena conseguir, cosa que no es fácil. Yo la he leído en un tomo de segunda mano, que en la primera página tiene escrito un nombre, un año (1960) y una frase («Hace dos meses que me casé»). Y al final, un comentario («Regular»), espero que se refiera a la novela y no a su matrimonio. Aunque es increíble que no le haya seducido una obra tan singular.

John O'Hara (Pottsville, 1905-1970), hijo de un médico de provincias irlandés y católico, no pudo estudiar en la Universidad de Yale por falta de recursos, debido a la muerte de su padre cuando él tenía 19 años. Tuvo que estudiar en la Universidad de Niágara, en el estado de Nueva York y ejerció como reportero para varios periódicos hasta que consiguió empezar a publicar relatos en revistas literarias.

Durante su vida escribió más de cuatrocientos cuentos, mientras trabajaba como locutor de radio, crítico de cine, agente de prensa, columnista regular y periodista deportivo. Sus relatos se convirtieron en habituales en «The New Yorker» y, en gran medida, marcaron el estilo de los cuentos de esa revista. Ya hemos reseñado aquí «La chica de California y otros relatos», un volumen muy representativo de su producción cuentística.

También escribió novelas, muy admiradas por Hemingway, obras de teatro y algunos guiones para Hollywood. Alcohólico, juerguista y vividor, se casó tres veces y murió súbitamente de una enfermedad vascular.

John O'Hara

Publicado por Antonio F. Rodríguez.