sábado, 5 de agosto de 2017

Eponimón - Javier del Hoyo


Título: Epinimón
Autor: Javier del Hoyo

Páginas: 304

Editorial: Ariel

Precio: 18,90 euros 

Año de edición: 2016

Ya hemos reseñado en este blog hace algún tiempo el «Etimologicón», de Javier del Hoyo, un ensayo espléndido, divertido y juguetón sobre la etimología de las palabras más comunes. En sus páginas, descubrimos que hay familias enormes de términos relacionados porque tienen un origen común y que por ello su significado guarda un cierto parecido de familia.

Pues bien, el mismo planteamiento ha servido para escribir este ensayo sobre los epónimos, esos nombres comunes que proceden de un nombre propio. ¿Qué son una rareza y una excepción? Pues la verdad es que no, son mucho más abundantes de lo que parece. ¿Quién no se ha enamorado platónicamente, ha formulado preguntas socráticas, ha ido a una academia o ha oido hablar del sadismo? Piénsalo mientras te comes un sandwich (viene de las Islas Sandwich) de sardinas (procede de Cerdeña, Sardegna en italiano) en bikini (Atolón Bikini) para cuidar tu silueta (de Silhouette).

Un libro estupendo, que se bebe más que se lee, ligero y chispeante, que nos propone un ameno paseo por una selva de sustantivos, significados, etimologías e historias. Resulta muy curioso ver cómo una comunidad de hablantes genera una lengua con el paso de los años, a veces usando nombres propios para nombrar conceptos generales. Una obra genial.

Javier del Hoyo es doctor en Filología Clásica por la Universidad Complutense de Madrid y Profesor Titular de Filología Latina en la Universidad Autónoma de Madrid. Imparte, desde 1984, lecciones de Latín medievalMitología clásica y Epigrafía latina fundamentalmente. 

Es redactor habitual de la revista «Adiós», donde dirige dos secciones: La muerte en la Antigüedad clásica y Diccionario funerario. Colabora también habitualmente en la revista «Stilus», con una sección sobre etimologías.

Javier del Hoyo con su perro en la Dehesa de la Villa

Publicado por Antonio F. Rodríguez.

jueves, 3 de agosto de 2017

Nombre falso - Ricardo Piglia


Título: Nombre falso
Autor: Ricardo Piglia

Páginas: 184

Editorial: Debolsillo

Precio: 9,95 euros 

Año de edición: 2014

Este volumen reúne cinco cuentos, escritos en 1975, y una novela corta de poco más de 70 páginas de uno de los grandes escritores argentinos del siglo XX, un hombre que ejerció de novelista, cuentista, crítico y teórico literario con parecida competencia y a un nivel altisimo. Pocos casos hay así, de alguien que domine la creación literaria y además la teoría sobre ella. 

Uno de esos cuentos tiene una historia curiosa. Una revista argentina convocó un premio de cuentos policiacos con un primer premio inusual: dos billete de avión de ida y vuelta a París, y el alojamiento en un hotel durante quince días. A Piglia le apetecía un viaje a la capital francesa, se aplicó, convenció al jurado, en el que estaban Borges y Roa Bastos, ganó el premio con La loca y el relato del crimen y pasó dos semanas en el Hotel Méridien. Luego diría que escribir por encargo, a partir de ciertas reglas fijas, produce una paradójica sensación de libertad.

Volviendo a estos textos, están llenos de cualidades y brillan con luz propia. En primer lugar, el lenguaje es exquisito, las estructuras gramaticales son potentes y armoniosas, las frases fluidas, los recursos lingüisticos muy naturales. La redacción es la de un estilista.

Y si se analizan los argumentos, son casi abstractos. En primer lugar, matienen al lector en permanente estado de sorpresa, casi nunca se espera lo que sucede cada vez que pasa la página. Y sin embargo, lo que nos cuenta parece creíble, este hombre tiene la habilidad de hacer creíble lo improbable. Al final, resultan ser cuentos muy desconcertantes y a la vez muy realistas.

Y en segundo lugar, no es fácil identificar un desarrollo lineal y claro, con un planteamiento, un nudo y un desenlace. Como Roberto Bolaño, Piglia parece jugar con el lector y la historia a su antojo, para construir una estructura no convenional de hechos y relaciones y, a menudo desembocar en un final abierto que nos deja la cabeza llena de posibilidades.

Los cinco relatos forman un crescendo que culmina en la novelita que da título al libro, un homenaje a Roberto Arlt, con dos partes que podrían funcionar como relatos autónomos, engarzadas en un solo texto. La nouvelle se plantea iniciamente como un informe sobre un texto inédito de Arlt, que se analiza, desmenuza y comenta con todo detalle y lector no puede evitar la impresión de que es uno de los mejores cuentos, o el mejor, del escritor argentino. Una maravilla.

Piglia tiene mucha clase y en estos rlatos lo demuestra con creces. Un buen libro para conocer a este argentino único y sabio. Muy bueno.

Ricardo Piglia (Adrogué, 1941-2017) fué  un escritor y crítico literario argentino. Estudió Historia en la Universidad Nacional de la Plata. Trabajó durante una década en varias editoriales, dirigió la famosa colección Serie Negra de RBA, con la que dió a conocer lo mejor del género.

Gran lector y conocedor de Faulkner, reconoce su influencia indiscutible, junto a lo que él deescribía como las dos poéticas más interesantes: la que lleva el lenguaje coloquial y popular hasta el paroxismo, como ocurre en Guimarães Rosa y Juan Rulfo; y la de la pluralidad de voces, la coralidad de textos como los de James Joyce y Manuel Puig.

Fué crítico literario y profesor de literatura durante quince años en las Universidades de Princeton y Harvard. Escribió una ópera, titulada «La ciudad ausente», junto al músico Gerardo Gandini, varios guiones cinematográficos, cinco novelas y varios libros de relatos.

En el 2014 se le diagnosticó una Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA), que mermó considerablemente su salud, pero que no le impidió seguir trabajando y publicando hasta su fallecimiento,a princpios de este año.

Ricardo Piglia

Publicado por Antonio F. Rodríguez.

martes, 1 de agosto de 2017

¡Por fin han llegado las vacaciones!


Al fin, ya estamos en agosto. Me gusta el calor del verano, porque me relaja, me llena de indolencia y me hace perder un poco el tiempo aunque no quiera. Me gusta el verano, porque a veces quieres hacer cosas y ves que no puedes, que esa tienda está cerrada, que la secretaría no funciona, que tu primo se ha ido a la playa, que tu amiga no está y que no hay quien ande por la mitad de las aceras.

Llega el estío, la tensión arterial baja y hay que descansar. Es el momento de ir a la playa, al monte, al pueblo (los afortunados que lo tengan), de descansar en casa o de hacer un buen viaje. Así que, como otros años, publicaré entradas cuando me apetezca, me daré un respiro

Espero que paséis una felices vacaciones, llenas de libros y buenas lecturas. Feliz verano.



Publicado por Antonio F. Rodríguez.